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Eduardo García, un enfermero español, ha explicado desde Alemania las diferencias que existen entre el hospital de pandemias de Berlín y el de Madrid.
Este pasado martes se inauguró el hospital de pandemias que Isabel Díaz Ayuso ha decidido abrir en la Comunidad de Madrid, el Isabel Zendal.
Durante los últimos cinco meses, desde que Ayuso anunció la creación de este hospital, la polémica al respecto ha sido una constante, sobretodo después de que se conociera el coste, unos 100 millones de euros.
“Están inaugurando un edificio con fines sanitarios, pero no un hospital, ya que no tiene plantilla propia y carece de lo principal: profesionales de enfermería”, denunciaron desde el sindicato de enfermería SATSE Madrid.
No obstante, cabe desatcar que este no es el único hospital que se ha creado para llevar a cabo esta función. En Berlín, en medio de una primera ola, decidieron convertir en un hospital dos pabellones de un recinto ferial donde se hacían eventos de comercio, agricultura, ganadería, etc.
El hospital de pandemias que se gestó en Berlín tuvo un coste de 31 millones de Eurossegún el medio local RBB, mucho menos que el esperpento madrileño.
En ese momento Eduardo García, aceptó trabajar en él: “Una pandemia espero que solo se viva una vez en la vida, estoy sano, me siento muy bien y me encanta lo que hago y ayudar a las personas. Si puedo ayudar a Berlín de esta forma, estoy dispuesto a hacerlo porque me ha dado mucho en estos ocho años que llevo en Alemania”.

Por un lado, la contratación, al igual que en Madrid ha tenido sus luces y sus sombras. “Se ve bien y mal, es verdad que se quita personal de otros centros para un hospital nuevo, pero también pacientes. Se ha visto un poco raro”, explica García.
“Yo entré en el primer grupo y en junio fuimos a ver cómo iba. Todo este tiempo nos han ido preguntando por lo que faltaba y han tenido en cuenta las respuestas, hemos ayudado a construirlo. Nos han comprado un gran equipo con todo nuevo: respiradores, desfibriladores, sistemas… El inventario de la UCI lo hemos hecho trabajadores de UCI y el de planta igual”, describe.
Durante este tiempo, explica García, también han recibido cursos con protocolos sanitarios y de emergencia, han estado con militares y bomberos, les han dado instrucciones para, entre otras cosas, saber cómo actuar en momentos concretos, hacer traslados correctamente o saber qué hacer cuando a alguien le da un infarto o entra en parada.
“Nos han formado para saber resolver cualquier situación y ha habido mucha organización por detrás. Eso falta en Madrid, que se construyen las cosas sin pensar si es factible o no”, apunta.
Una de las mayores similitudes entre el Isabel Zendal y el Centro de Tratamiento de Coronavirus Jafféstrasse es la distribución de la instalación. Techos altos, grandes pasillos, sin habitaciones individuales y puertas.
“La primera vez que entré y lo vi me extrañé y me quedé sorprendido. Nunca había visto un pabellón tan bien preparado para esto, con tantas camas, bombas en el techo para la ventilación. Era raro. Todo el mundo junto, sin intimidad”, expone García.
Tampoco «hay quirófanos, por el simple hecho de que si hay que hacer alguna operación se mandan a un hospital normal. Tampoco se pusieron laboratorios, ya que las ambulancias recogerán las pruebas y se lo llevarán a los más cercanos o liberados. Lo que sí que hay es una sala de rayos y dos habitaciones a la entrada en las que se hacen cribajes para ver si los pacientes van a planta o a la UCI”, en otras de las semejanzas con el Zendal de Madrid.
Sin embargo, García considera que “lo de Madrid, para mí, en parte es tirar dinero porque si la siguiente pandemia mundial es en muchos años se habrá anticuado”, al contrario que el de Berlín, que ha contado con la opinión de médicos y expertos.
Más sombras que luces en el nuevo Hospital Enfermera Isabel Zendal
Se desconoce el número de profesionales que tendrán que trabajar en el Hospital Enfermera Isabel Zendal pero sí que ha costado cerca de 100 millones de euros y que, en principio, sólo se abrirán 248 camas y 16 espacios UCIs.
La Mesa Sectorial Monográfica sobre el Hospital Enfermera Isabel Zendal que ha tenido lugar hoy ha dejado clara la postura de la Administración que quiere poner en marcha el hospital con personal voluntario. De no ser suficiente se completará con los profesionales contratados para la Covid y cuyos contratos llegan hasta el 31 de diciembre de 2020.
SATSE Madrid ha dejado clara su postura de que «si hay personal voluntario que quiere acudir al Hospital Enfermera Isabel Zendal lo aceptamos, como no podría ser de otra forma, pero exigiremos que su puesto sea cubierto por otro profesional de nueva contratación para evitar que tengan que ser las compañeras/os las que deban hacerlo, precarizando la asistencia que ofrecen.»
Parece que la intención de la Dirección General de Recursos Humanos es no cubrir las ausencias que se produzcan y todo ello a pesar de las más de 1.500 bajas por enfermedad existentes en la actualidad y que las plantillas, especialmente en Enfermería, son muy deficitarias. SATSE Madrid continúa con la recogida de escritos de disconformidad con los traslados al Hospital de pandemias Enfermera Isabel Zendal (ya se han recogido más de 6.300 en hospitales y centros de salud) lo que muestra que muchos profesionales sanitarios no están conformes con la política del Sermas.
Las plantillas enfermeras en la Comunidad de Madrid están bajo mínimos y a la cola de España en relación enfermera/paciente, la atención a pacientes no Covid casi se ha paralizado y la Administración lo que pretende es detraer enfermeras de los centros hospitalarios sin cubrir las vacantes que se generen.
«Los perjudicados, explican desde SATSE Madrid, serían los madrileños que tendrían hospitales con menos enfermeras y también éstas ya que se verán obligadas a multiplicarse por la falta de refuerzos. Seguiremos teniendo plantillas escasas, profesionales estresados y agobiados y pacientes que consideran que no les está atendiendo con las garantías que reclaman
«Lo que sí tendremos, explican, será un hospital de pandemias que muchos profesionales sanitarios no consideran prioritario y en el que trabajarán cientos o miles de profesionales cuyas condiciones laborales (turnos, ratios de enfermeras/paciente, etc.) siguen siendo una incógnita.»
Situación que empeorará
La situación, explican desde SATSE Madrid, creemos que va a empeorar ya que dentro de poco empezarán a acudir pacientes con gripe y problemas respiratorios a hospitales y centros de salud. Problemas que no sabemos cómo van a poder resolverse con las plantillas actuales y menos si las reducen con los traslados al Hospital Enfermera Isabel Zendal, en principio con voluntarios y luego con profesionales a los que se les obligará a trasladarse.
Tampoco nos han explicado qué va a pasar con los pacientes no Covid a los que no se está atendiendo correctamente ya que muchas consultas externas están cerradas o funcionando a medio gas por falta de profesionales de Enfermería que han sido trasladados a otros Servicios hospitalarios. Pacientes a los que tampoco se les está dando alternativa en los centros de salud donde la falta de profesionales de Enfermería es, si cabe, más agobiante.
Lo que sí sabemos es que el Gobierno regional está empeñado en abrir un nuevo hospital de pandemias con 248 camas, que ha costado casi 100 millones de euros, y que no se sabe qué se hará con él una vez pase la pandemia.
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