Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La libertad de prensa no es un escudo para el acoso. Y quien no lo entienda, no merece llamarse periodista.
El Congreso de los Diputados se ha convertido en un campo de batalla donde agitadores ultras disfrazados de periodistas campan a sus anchas. Amenazas, acoso, campañas de linchamiento y difusión de información personal de periodistas forman parte de su modus operandi, mientras PP y Vox miran hacia otro lado. La mayoría parlamentaria, sin embargo, ha decidido poner freno a esta ofensiva con una reforma que regule el acceso a las acreditaciones y establezca sanciones claras.
Los periodistas parlamentarios han dicho basta. En una concentración frente al Congreso, exigieron medidas concretas que garanticen su seguridad y pongan fin a la impunidad de los agitadores. «Nos insultan, nos amenazan y nos señalan sin ningún tipo de consecuencias», denunciaron en un comunicado. Su petición es clara: los partidos deben tomar medidas sin que ello suponga limitar el derecho a la información, pero dejando claro que el acoso no es periodismo.
UN RÉGIMEN SANCIONADOR PARA FRENAR LA IMPUNIDAD ULTRA
El problema no es nuevo. La Mesa del Congreso lleva meses trabajando en una reforma del reglamento para frenar estos ataques. El vicepresidente primero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ha liderado la iniciativa, que busca diferenciar entre medios de comunicación legítimos y aquellos que solo operan para intoxicar y desestabilizar. La clave está en establecer criterios claros para la acreditación y sanciones que permitan retirar esos permisos cuando se utilicen para acosar y amenazar.
No es un camino fácil. Cualquier regulación sobre la actividad de los medios de comunicación choca con el derecho fundamental a la información, pero los precedentes judiciales evidencian el vacío legal actual. En 2020, el Tribunal Supremo obligó al Congreso a devolverle la acreditación a un periodista de OkDiario que había grabado sin permiso en dependencias privadas de Podemos, argumentando que no existía una normativa clara que tipificara su infracción. Ese vacío ha sido aprovechado por los ultras para convertir el Congreso en su plató de propaganda.
El plan contempla la creación de un comité de acreditaciones formado por grupos parlamentarios, periodistas y funcionariado del Congreso. Además, se incluirán normas éticas de comportamiento y un régimen sancionador que, dependiendo de la gravedad de las infracciones, podría llevar a la retirada de la acreditación. En otras palabras, quienes utilicen sus credenciales para amenazar e intoxicar podrían quedarse sin ellas.
El consenso entre los socios de investidura de Pedro Sánchez está prácticamente cerrado, aunque Junts ha puesto sus condiciones. La clave está en evitar que la reforma sea utilizada como moneda de cambio para otros asuntos ajenos a la cuestión. PP y Vox, por su parte, siguen desmarcándose de cualquier medida que ponga freno a sus aliados mediáticos.
Mientras tanto, el Gobierno ha dado un paso más con la aprobación del anteproyecto de ley que creará un registro de medios controlado por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC). Esta norma, basada en la legislación europea, obligará a los medios a informar sobre su estructura de propiedad y los fondos públicos que reciben en concepto de publicidad. Transparencia frente a la desinformación, aunque la ultraderecha ya ha empezado a despotricar contra «la censura socialista».
El Congreso se juega mucho más que unas simples acreditaciones. Se juega la dignidad del periodismo y la seguridad de quienes informan. La libertad de prensa no es un escudo para el acoso. Y quien no lo entienda, no merece llamarse periodista.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
Que estos provocadores fachoros,que no son ni periodistas ni nada, fuera muy buen.
Ahora conociendo un poco el mundo de la prensa de este país, hay muchos que siguen la línea marcada por el amo, financiados a través de publicidad, o de consejos bancarios , y demás fondos de » inversión» , alguna prensa de izquierda combativa podría ser censurada.
Porque en lxs que tomarán las decisiones de quien si y quien no puede ser acreditadx como periodista, hay muchos medios censuradores.
Salud y anarkia