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Felipe Juan Froilán de Todos los Santos de Marichalar y de Borbón, se graduó el mismo día que su hermana, Victoria Federica, en un exclusivo y carísimo Centro de Estudios universitarios en Madrid, el CIS The College for International Studies. Por lo tanto, es día de celebración en la familia más noble (y polémica) de nuestro monárquico país.
El hijo de Jaime de Marichalar y la infanta Elena, que se ha graduado en Administración y dirección de empresas después de suspender nada menos que tres ocasiones segundo de la ESO, se había mudado a Estados Unidos para finalizar el Bachiller (no iba a ponerse a trabajar) en el famoso colegio Blue Ridge School, pagando la friolera de 45.000 euros el curso del dinero que aportamos todos los españoles para el mantenimiento de la Gamilia Real.
De una forma mágica y que los humanos sin sangre azul no podemos llegar a entender, el sobrino de Felipe VI aprobó cinco cursos en dos años en Estados Unidos. Sus padres eligieron el internado Blue Ridge en Saint George (Virginia), un centro episcopal de la rama de la Iglesia anglicana, por esa razón, y no por la cercanía de la monarquía a la iglesia, Froilan ha tenido que ir a misa tres veces a la semana.
A su regreso a nuestro país, Froilán tenía que continuar de manera obligatoria con el sistema educativo norteamericano. De esta manera, se matriculó en 2017 en el CIS TheCollege for International Studies, en la céntrica calle madrileña de Velázquez. Aquí los precios son algo más asequibles para el bolsillo de la Casa Real: 21.000 euros el curso.

La graduación se celebraba en el lujosoClub de Campo de Madrid,la finalización del acto, toda esta élite elegida por sangre, vestidos para la ocasión, se desplazaron a la finca El Chaparral, a tan solo unos kilómetros de distancia, donde Victoria Federica celebró su puesta de largo. Froilán se quedó un rato más con sus compañeros de graduación y llegó a la fiesta de su hermana más tarde, aún con tiempo para seguir disfrutando de la vida de lujo que tiene y seguirá teniendo sin el más mínimo esfuerzo.
Froilan nos deja, de esta manera, una muestra más de que las élites tienen el camino allanado hacia el éxito e instituciones que, como ya hemos visto en los casos de Pablo Casado o Cristina Cifuentes, facilitarán documentos que acrediten que se trata de personas muy válidas, más que tú, querido lector, que yo, y que la inmensísima mayoría de ciudadanos de a pie de este país. ¡Qué siga la fiesta de la monarquía!
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