Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Pese al impacto de la precariedad laboral en la salud mental de quienes la sufren, el conocimiento y la información sobre el tema son limitados. Un grupo de personas expertas –entre las que nos encontramos– procedentes de distintos campos académicos y profesionales (sociología, medicina, psiquiatría, psicología, derecho, filosofía y ciencia política, entre otros) hemos elaborado el informe Precariedad laboral y salud mental: conocimientos y políticas (informe PRESME), por encargo del Ministerio de Trabajo y Economía Social de España.
Este informe intenta abordar la precariedad como una realidad compleja y multidimensional, cuyo impacto en la salud mental de los trabajadores se debe considerar un problema social colectivo, y no una cuestión individual a tratar solo mediante la medicalización del paciente.
Informe sobre precariedad laboral y salud mental: diagnóstico
El informe traza un diagnóstico sobre la precariedad laboral, aportando datos significativos al respecto. De un total de más de 17 millones de personas asalariadas en España, se estima que un 46,9 % tiene un empleo precario (8,1 millones).
Si se incluyen en este cómputo el trabajo autónomo en condiciones precarias y quienes están en situación de desempleo, unos 11,9 millones de personas viven en situación de precariedad. Aunque de manera desigual, esta se da en diversos sectores y niveles formativos, aunque afecta especialmente al sector servicios (30,3 % del empleo precario).
Hay una mayor incidencia de problemas de salud mental (ansiedad, depresión) entre la población en situación laboral más precaria, con un claro gradiente social: a más precariedad, mayor probabilidad de sufrirlos.
Los trabajadores más precarios tienen aproximadamente 2,5 veces más riesgo de padecimientos de salud mental.
Precariedad en el empleo
Esta precariedad se concentra especialmente en las formas de empleo atípico o no estándar, comenzando por el trabajo informal, sin contrato, que conlleva ausencia de derechos efectivos.
La temporalidad ha constituido uno de los factores principales de generación de precariedad laboral en España, a la que se ha intentado poner fin con la reforma laboral de diciembre de 2021.
El trabajo a tiempo parcial involuntario, o en el que se cuenta con un número de horas e ingresos por debajo de lo deseado, es también un foco importante de precariedad.
Nueva (y peor) organización del trabajo
La proliferación de nuevas formas de empresa y de organización del trabajo, con la externalización o descentralización productiva (contratas y subcontratas) y nuevas estructuras y redes empresariales (plataformas digitales, grupos de empresa, franquicias, etc.) en el contexto de la digitalización, la fragmentación empresarial, la atomización del trabajo y la revolución industrial 4.0, están contribuyendo a una fuerte precarización de los trabajadores y la pérdida de derechos laborales.
El informe recomienda revisar la legislación para atender adecuadamente estas realidades emergentes, que tienden a socavar o eludir los estándares de garantía de unas condiciones de trabajo adecuadas.
Derechos y condiciones laborales clave
Tanto para las formas de trabajo atípico como en el empleo estándar, hay derechos laborales y condiciones de trabajo clave para proteger a las personas frente a la precariedad.
La ordenación excesivamente flexible del tiempo de trabajo o la imprevisibilidad de la jornada y el horario, especialmente acusadas en el caso del trabajo a tiempo parcial, incide habitualmente en malestar psíquico (estrés, ansiedad, depresión, síndrome de estar quemado).
El uso abusivo de las horas extraordinarias y el incumplimiento de las normas sobre tiempos máximos de trabajo y tiempos de descanso pueden producir fatiga física, pero también mental. Esto ocurre de manera particular en entornos tecnológicos, donde se hace necesario garantizar de manera efectiva la desconexión digital.
Los salarios bajos o insuficientes pueden conducir a situaciones de pobreza laboral y exclusión de las que se derivan fácilmente sufrimiento y patologías psicológicas diversas.
Los problemas para compatibilizar trabajo y responsabilidades de cuidado (de familiares menores y dependientes) también pueden causar perjuicios a la salud mental, con especial incidencia entre las mujeres.
Derechos colectivos y acción sindical
La caída de la participación sindical y la debilidad de los derechos colectivos (sindicación, negociación colectiva, huelga, representación de los trabajadores) contribuyen al aumento de la precariedad. Se recomienda no sólo reforzar dichos derechos, sino también actualizar su regulación, readaptándola a las transformaciones contemporáneas de las empresas y el trabajo.
Entorno laboral y salud mental
El informe alude a la mejora de la protección de la salud en el trabajo, valorando la importancia de las políticas preventivas en torno a los riesgos psicosociales, pero señala la necesidad de atender no sólo los riesgos relacionados con las cargas y ritmos de trabajo y las distintas formas de acoso, sino también otros como:
Las malas condiciones laborales.
La falta de autonomía y control en relación con el propio desempeño laboral.
Las dificultades de compaginar entre la vida laboral y la personal o familiar.
Desde la perspectiva de la prevención y protección ante las contingencias profesionales, se plantea la necesidad de debatir sobre la revisión del actual tratamiento de las patologías de salud mental relacionadas con el trabajo y su consideración, a todos los efectos, como accidente de trabajo o enfermedad profesional.
Hacia un modelo de trabajo digno
El informe PRESME busca hacer un abordaje integral y multidisciplinar de la precariedad laboral y su impacto en la salud mental como problema relevante en la sociedad actual.
Propone mejorar los sistemas de información y vigilancia para medir, analizar y evaluar la precariedad laboral y su incidencia en los problemas de salud mental, con el objetivo de avanzar hacia un modelo de trabajo digno, no precario, saludable y sostenible, donde el entorno laboral no sea fuente de sufrimiento, e incluso daño, para tantos miles de personas.
Es miembro del Grupo de personas Expertas encargado de la elaboracion del Informe PRESME
Diego Álvarez Alonso es miembro de Universidad de Oviedo.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir