Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
‘Cortesanos paseando por el jardín’, de Hieronymous Francken I. Wikimedia Commons
Para un cortesano del siglo XVII, la memoria era un elemento básico de supervivencia. Alonso Núñez de Castro, cronista real de Felipe IV, se dio cuenta de ello en una época en la que las acciones del hombre de corte estaban orientadas hacia el mero triunfo individual.
En su obra titulada Libro histórico político: Solo Madrid es Corte y el cortesano en Madrid (1658) dedica el libro cuarto y último a las perfecciones de la memoria, pues es tan útil que “todas las demás prendas, o faltan si ella falta, o si no les falta el ser, les falta el lucir”.
Hablar de la importancia que tuvo la memoria como herramienta en la vida del cortesano requiere retrotraernos en el tiempo y recordar primero cómo se llega a una situación histórica y social en la que la existencia del hombre que vive en la corte prácticamente se convierte en una continua representación o actuación que oscila entre lo que se debe recordar y lo que debe olvidarse.
Tengamos en cuenta que el proceso de configuración de la Monarquía hispana culmina con el reinado de Felipe II (1527-1598). Madrid será el lugar donde se establezca la corte y, en este contexto, se llevará a cabo la centralización de instituciones y la consolidación ideológica del territorio.
En este proceso, tal y como señala Torres Corominas, hay un factor clave que desencadena el cambio de equilibrio en la relación entre nobleza y monarquía: la acumulación de los recursos económicos y militares del reino en manos de la Corona y, en consecuencia, el surgimiento de una “nobleza de servicio”.
Estos nobles tienen ahora la posibilidad de obtener gran parte de sus recursos a través de las relaciones de servicio que mantienen con el propio rey. Se desarrolla así un sistema de la gracia mediante el cual el monarca distribuye mercedes a los cortesanos a cambio de sus servicios personales.
El monarca y su sobrina Ana durante un banquete con familiares y cortesanos, por Alonso Sánchez Coello.
Museo Nacional de Varsovia / Wikimedia Commons
Surge la competencia
En este nuevo contexto de corte se originan serias relaciones de competencia entre aquellos que se encuentran enredados en este entramado social.
El Cortesano traducido por Juan Boscán.
BNE, CC BY
El palacio, tal y como se apuntaba, se convierte en el nuevo campo de batalla que presenciará enfrentamientos entre hombres que deben adoptar un nuevo código de conducta marcado, principalmente, por dos conceptos clave puestos sobre el tapete por Baldassare Castiglione en su Il Cortegiano (1528): gracia como justo medio virtuoso y sprezzatura –desprecio o descuido– como naturalidad en la actuación o “arte que no parece arte” para adecuarse a cada situación.
¿Y dónde queda la memoria?
La importancia de la memoria
Todo el trabajo intelectual del cortesano por asimilar estos nuevos códigos resultará vano si no existe una buena memoria que conserve hoy lo que estudió y meditó ayer. No existe hombre ventajoso que no junte los cuidados del entendimiento y la memoria y, de no ser así, de nada servirá entender para luego no recordar, y es que “lo mismo es no tener que no poder gozar de lo que se tiene”.
Por otro lado, dado que el cortesano debía actuar delante del resto con el fin de ganarse el favor de sus iguales, ¿qué sería de él si no fuese capaz de adornar y llenar sus discursos con los brillos de la memoria? Estamos hablando, pues, del mejor sustituto del ingenio que formará parte de esa máscara que esconde la realidad del hombre que vive en la corte.
Medios para adquirir o perfeccionar la memoria
Para Núñez de Castro la memoria era un instrumento que podía mejorarse con trabajo y, por este motivo, señala algunos medios de adquisición y perfeccionamiento cuyo conocimiento podría resultarle útil al cortesano en su florecimiento personal.
Portada de _ Sólo Madrid es corte y el cortesano en Madrid_ de Alonso Nuñez de Castro, 1658.
Biblioteca Digital de Castilla y León, CC BY
El primero de ellos, bien conocido por todos, consistía en “ejercitarla en la repetición de pocas cláusulas u de breve catálogo de nombres”. Más original resulta la segunda receta, en la que propone utilizar señales exteriores que tengan algún tipo de relación con aquello que se quería recordar. Para ello, será de gran utilidad usar objetos que, como los anillos o las sortijas, permanezcan siempre en las manos de su propietario.
En esta misma línea, Quintiliano ya proponía asignar a cada dedo de la mano un concepto o discurso que se quiere memorizar, teniendo en cuenta la familiaridad de cada uno con esta parte del cuerpo.
Debe también tenerse en cuenta esa inercia propia de la memoria a colocar primero los hechos más recientes y dejar escondidos lo más remotos. Resulta curioso, pues se entiende aquí la memoria como un recipiente que, una vez lleno, no deja espacio para lo demás. No hay más que atender al remedio: no cargar la memoria en exceso con muchas noticias para no obligarla a desprenderse de otras.
¿Y en qué debe emplearse?
Una vez definida y perfeccionada, queda aclarar en qué debe emplear la memoria el cortesano. Bien, como no podía ser de otro modo, deberá utilizarla principalmente como medio para medrar en la corte, recordando y celebrando los hechos gloriosos de los príncipes, pero también de aquellos con los que convive.
Resulta así de vital importancia que el hombre de corte haga memoria de las perfecciones y evite recordar las ofensas y vicios ajenos, tratando, pues, no solo de memorizar, sino también de olvidar.
Es justamente en esa dicotomía entre olvido y “desolvido” donde debía habitar el cortesano y el punto en el que, sin lugar a dudas, permanecerían textos como el de Alonso Núñez de Castro.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir