Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El humorista y presentador Facu Díaz pone en sobreaviso de que los ataques de la máquina de fango de la derecha que se vertían sobre Iglesias cambiarán de objetivo hacia Yolanda Díaz
Pablo Iglesias, junto con compañeros y compañeras de la Universidad Complutense de Madrid, abrieron en canal el sistema de partidos políticos español en un tiempo récord. Fundaron Podemos en marzo de 2014 y en cuatro meses, obtuvieron más de 1,2 millones votos y cinco escaños en las elecciones europeas.
Después de este logro, entre marzo y septiembre de 2015, participaron en 16 elecciones autonómicas y entraron en todos sus parlamentos. En las generales de 2015, arrasaron: contando sus confluencias, obtuvieron 5,2 millones de votos y 69 escaños.
Podemos estaba disparado y, con la mirada puesta en la repetición de 2016, en mayo absorbió a Izquierda Unida. El siguiente objetivo era el sorpasso a un PSOE en caída libre. Unidas Podemos obtuvo 71 escaños, pero sin superar al PSOE, y tocó de esta manera su techo electoral.
Bajada
A partir de ahí, los errores propios, las diferencias personales e ideológicas, junto con una maquinaria de fango a toda potencia que abarcaba a medios, policía, jueces, comisarios retirados y muchos lacayos, hizo que Podemos fuese cayendo a cada paso.
Uno de los que muchos consideran un error sucedió en la moción de censura de 2018 en la que Unidas Podemos participó activamente. Con el apoyo morado consiguieron salvar a Pedro Sánchez, redibujando el tablero político y catapultando al PSOE. Y digo que se puede considerar un error porque en abril de 2019 Unidas Podemos sacó la mitad de los votos que el PSOE y un tercio de los escaños.
En la repetición de noviembre, la distancia se ensanchó aún más. Iglesias obtuvo una vicepresidencia, pero, como suele suceder, en los gobiernos de coalición, el socio menor sufre.
Cinco años en los que las noticias falsas, denuncias sin fundamento y rumores sin base alguna en la que la figura de Iglesias y de Podemos en general fue enfangada hasta la extenuación mientras se aupaba hacia los altares a la extrema derecha. Pese a todo, se consiguió el objetivo de frenar a la derecha y conseguir un gobierno (con muchos matices socialistas) progresista.

Madrid
La polémica gestión de Isabel Díaz Ayuso precipitó una convocatoria de elecciones autonómicas en Madrid precipitó los acontecimientos en la que había un evidente riesgo de que Unidas Podemos perdiera su representación parlamentaria, complicando las perspectivas futuras de los morados como formación y de Iglesias como su líder.
Iglesias decidió sacrificar su mayor logro hasta el momento, la vicepresidencia, para que Unidas Podemos tuviese un revulsivo en Madrid. Podemos mantuvo su presencia en la Asamblea de Madrid e incluso subió tres escaños, pero obtuvo menos de la mitad de los votos que el PSOE y, lo que es más grave, que Más Madrid. Iglesias entendió que su tiempo como político había terminado y renunció a todos sus cargos. La derecha perdió de esta manera uno de sus continuos objetivos.
Yolanda Díaz y el cambio de objetivo
Iglesias propuso a Pedro Sánchez que la vicepresidencia fuese recogida por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Sánchez, tras una cumbre hispanofrancesa en Montauban, se refirió a Díaz asegurando que “está haciendo un trabajo estupendo” y ha añadido: “Cuenta con todo mi apoyo”.
“Hay una vicepresidencia segunda que corresponde a Unidas Podemos”, recordó, señalando acto seguido que “soy una persona que cumple los acuerdos de coalición”. “No va a haber ningún problema con eso, no habrá malentendidos, habrá continuidad”, ha aseguraba en este sentido. Sin embargo, no lo respetó y le ofreció la vicepresidencia tercera. Díaz aceptó sin problema alguno para evitar entrar a la vicepresidencia haciendo ruido de sables.
Se crea de esta manera un nuevo objetivo para la derecha mediática. Ya arrancó de mano del polémico tuitero Alvise Pérez, ex asesor de Toni Cantó en Ciudadanos, quien movió en redes sociales un bulo que indicaba que Díaz se fue a Galicia en Semana Santa de vacaciones.
Díaz votó el pasado 4 de mayo en las elecciones de la Comunidad de Madrid, lo que, según Alvise Pérez, demuestra “demostrando que” está “empadronada” y que su “domicilio habitual” es en Madrid. El tuitero se pregunta cómo es posible entonces que Yolanda Díaz estuviese en Galicia de vacaciones.
Se trata de un bulo más de Pérez. Alvise no tiene ni una sola prueba de que la vicepresidenta viajase a Galicia en Semana Santa, período en el que había cierres perimetrales en todas las comunidades autónomas de la península. Sin embargo, este bulo sirve para poner la primera piedra del nuevo proyecto de la ultraderecha tras el abandono de Pablo Iglesias: acabar con Yolanda Díaz, no importa la forma.
El aviso de Facu Díaz
Facu Díaz, presentador y humorista, lanzaba desde su cuenta de Twitch un aviso al respecto de lo que puede suceder con Díaz con ataques continuados contra su persona en un futuro próximo como ha pasado con Pablo Iglesias y «contra toda la militancia de izquierda».
«Ahora -señala Díaz-, va a pasar lo mismo con Yolanda Díaz. Tenéis otra oportunidad para no arrepentiros en el futuro de no haber frenado a esta banda de hijos de puta que van a arruinarle la vida a cualquiera que os quiera subir 50 ‘pavos’ el salario mínimo»
Todo el mundo debería escuchar esto de @FacuDiazT, si te parece importante compártelo. Mienten, insultan y generan odio impunemente. Uno de los retos de los nuevos tiempos es buscar métodos para luchar contra la impunidad de la estrategia trumpista. pic.twitter.com/DZubPT7Lg6
— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) May 8, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir