Irán no necesitó una bomba atómica: le bastó con cerrar el grifo del mundo
En octubre de 1973, durante la primera gran crisis del petróleo, las gasolineras de Estados Unidos tuvieron que colgar carteles de “Sorry, last car in this line” para cortar colas interminables y racionar combustible. Medio siglo después, la escena sigue explicando el mundo mejor que muchos discursos oficiales. Cuando la energía se atasca, las grandes potencias dejan de hablar de principios y empiezan a contar barriles.
Donald Trump ha vendido durante más de 100 días la guerra contra Irán como una operación inevitable para impedir que Teherán cruzara la línea nuclear. Rendición incondicional. Desmantelamiento del programa atómico. Máxima presión militar. El repertorio habitual. Mucha épica de despacho, mucho gesto imperial, mucha testosterona televisada. Pero el acuerdo cerrado ahora con los iraníes deja al descubierto una verdad bastante menos heroica: la prioridad real nunca fue la bomba, sino el estrecho de Ormuz.
Alvise vuelve a llamar a la puerta de la justicia: la Eurocámara activa su tercer suplicatorio
La nueva petición para levantarle la inmunidad llega por el presunto acoso a dos eurodiputados de su propia lista, mientras el Supremo mantiene abiertas varias causas contra él.
El museo de la mentira: la ultraderecha chilena quiere maquillar el golpe de Pinochet
La ultraderecha chilena ha encontrado una nueva forma de insultar a la memoria democrática: proponer un “museo de la verdad” para reinterpretar los años de Salvador Allende antes del golpe de Augusto Pinochet. No es una ocurrencia inocente. No es una disputa académica. No es un debate sereno sobre archivos, testimonios y complejidades históricas. Es otra cosa. Es una operación política para envolver el pinochetismo en papel institucional y venderlo como neutralidad.
Del uribismo a la ultraderecha TikTok: Colombia cambia de caudillo, no de amenaza
No es el fin del uribismo. Es su versión tuneada para la era Milei. Esa es la trampa. Presentar la pérdida de centralidad de Álvaro Uribe como una derrota limpia de su proyecto político permite olvidar lo esencial: muchas de sus obsesiones siguen intactas. La seguridad entendida como castigo. La patria convertida en propiedad privada. El enemigo interno como combustible electoral. La izquierda tratada no como adversaria democrática, sino como amenaza existencial. Cambia el rostro. No cambia el veneno.
El enigma León XIV: la izquierda aplaude al Vaticano sin que la Iglesia cambie una coma
El paso de León XIV por España ha dejado una imagen difícil de digerir: siete minutos de aplausos en el Congreso de los Diputados tras el sermón del pontífice. Siete minutos. No en una basílica, no en una plaza vaticana, no en un acto privado de creyentes. En la sede de la soberanía popular. Allí donde deberían hablar las leyes comunes, no los dogmas. Solo Podemos y BNG rechazaron la presencia de un líder religioso en ese espacio. El resto, de derecha y de izquierda, se puso a batir palmas como si la aconfesionalidad del Estado fuera un adorno constitucional para domingos sin misa.
Israel saboteará la paz entre Irán y EE.UU. porque necesita que la guerra no termine
La Casa Blanca empieza a temer algo que debería haber entendido hace mucho. El mayor obstáculo para un acuerdo entre EEUU e Irán no está necesariamente en Teherán. Está en Tel Aviv. Está en un Gobierno israelí que actúa como si Oriente Medio fuera una extensión de sus delirios territoriales y como si cada negociación internacional tuviera que pasar antes por el despacho de Benjamín Netanyahu.
El 14 de junio, mientras Washington y Teherán intentaban cerrar un memorando de paz, Israel volvió a bombardear el sur de Beirut. Hubo al menos tres muertos y seis heridos. No fue un error. No fue una operación aislada. Fue un mensaje. Israel estaba diciendo que ningún acuerdo le sirve si no responde a sus intereses, si no tumba al régimen iraní, si no le deja seguir ocupando Líbano, si no convierte cada frontera en una trinchera permanente.
Infantino, el hombre arrodillado ante el poder
Gianni Infantino llegó a la cima del fútbol mundial sobre los escombros de la vieja FIFA. No cayó del cielo. Apareció en el momento exacto. En mayo de 2015, la policía suiza entró en el hotel Baur au Lac de Zúrich y abrió la gran grieta del Fifagate. En diciembre de 2015 llegó otra redada. Joseph Blatter acabó fuera. Michel Platini también. Y el 26 de febrero de 2016, aquel hombre conocido por sacar bolas en los sorteos de la Champions se sentó en el trono.
Diez años después, el resultado es bastante claro: la FIFA no se ha regenerado, se ha sofisticado. Ha cambiado el perfume, no el negocio. Antes olía a soborno viejo. Ahora huele a palco presidencial, acuerdo petrolero, entrada imposible y foto sonriente con dirigentes que entienden el deporte como propaganda de Estado.
Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
Booking vende como escapada ideal una tierra robada en Cisjordania
Mohammed al-Sbeih recuerda aquella ladera al sur de Belén como se recuerdan las cosas que una familia no debería tener que defender ante soldados, tribunales ni plataformas digitales. Era una pequeña granja en las colinas de Cisjordania. Tres generaciones cultivaron allí trigo y cebada. No era un decorado. No era una postal. No era una oportunidad de negocio para turistas con ganas de “aire fresco”. Era tierra trabajada, heredada, vivida.
Ahora esa misma parcela forma parte del asentamiento israelí de Neve Daniel. Y una vivienda situada allí se anuncia en Booking.com como alojamiento con jardín, terraza, zona de pícnic y un entorno “ideal” para encuentros al aire libre. El capitalismo turístico ha encontrado una fórmula obscena: convertir el despojo en experiencia rural
Entramos en la semana judicial que busca convertir la política en un banquillo permanente
Begoña Gómez, Mercedes González y Zapatero encadenan una agenda de tribunales y Senado que llega en pleno estallido del ‘caso Leire’ y con la derecha oliendo sangre.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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