Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En un escenario en el que la temporalidad laboral debería ser un problema del pasado gracias a la reforma laboral, las empresas públicas han encontrado la manera de sortearla con desparpajo, dando la espalda a las regulaciones y compromisos establecidos. Esta situación es un reflejo de la desconexión entre el sector público y privado en lo que respecta a la estabilidad laboral. En este artículo, desentrañaremos el oscuro panorama que rodea a las empresas públicas españolas y su abuso de la contratación temporal.
LAS EMPRESAS PÚBLICAS Y SU RESISTENCIA A LA REFORMA LABORAL
La reforma laboral, que se esperaba que marcase un punto de inflexión en la erradicación de la temporalidad en España, ha tenido un impacto desigual en el sector público y privado. Mientras que las empresas privadas han logrado reducir la temporalidad en un 30% durante los dos años que lleva en vigor la reforma, el sector público se ha quedado atrás con un raquítico 6,68%.
Pero lo más sorprendente es la contrariedad en las empresas públicas de propiedad estatal, que han aumentado su empleo temporal en un alarmante 3,5% durante los dos últimos años. ¿Cómo es posible que las empresas públicas eludan de forma tan flagrante las regulaciones laborales?
EMPRESAS PÚBLICAS: UN REINO DE CONTRATOS TEMPORALES
El panorama en las empresas públicas estatales es desalentador. En 2022, estas empresas lograron reducir sus trabajadores temporales en un 27,2%, pero en 2023 aumentaron en un 18,12%. Estos números nos llevan a cuestionar si realmente existe un compromiso genuino con la estabilidad laboral o si se trata simplemente de una estratagema para evitar cumplir con la reforma laboral y otros compromisos legales.
Incluso con el aumento de contratos indefinidos en el sector público empresarial, que ha crecido un 12,8% en dos años, la tasa de temporalidad todavía se mantiene en un preocupante 21,4%. Esto es siete puntos porcentuales más alto que la tasa del sector privado, que se encuentra en un 14,2%. En resumen, las empresas públicas están muy lejos de ser un ejemplo a seguir en términos de estabilidad laboral.
EL DILEMA DE CUMPLIR CON LA LEY 20/2021
La Ley 20/2021 de 28 de diciembre establece que las administraciones públicas deben alcanzar una tasa de empleos temporales del 8% para el 31 de diciembre de 2024. Sin embargo, con la resistencia obstinada de las empresas públicas a reducir la temporalidad, parece poco probable que se cumpla este compromiso. La pregunta que surge es: ¿Quién está dispuesto a hacer cumplir esta ley y a garantizar que las empresas públicas cumplan con sus obligaciones legales?
EL SECTOR PÚBLICO EMPRESARIAL: UN AMPLIO ESPECTRO DE SITUACIONES
El sector público empresarial en España es un abanico diverso que abarca desde empresas como Adif, Renfe, Enaire y el ICO, con 21,480 trabajadores, hasta 14 empresas en las que la SEPI tiene una participación mayoritaria, con un total de 76,350 empleados. Dentro de este espectro, la estabilidad laboral varía enormemente.
Un caso destacado es el de Renfe, donde solo el 4,2% de los trabajadores tenían contratos temporales en 2021. En contraste, Tragsa, con un 67,9% de empleados temporales en septiembre de 2023, es un ejemplo alarmante de cómo la temporalidad se ha arraigado en ciertas empresas públicas.
TRAGSA: DEL «CAMBIO CULTURAL» AL AUMENTO DE TEMPORALIDAD
Tragsa, que en su momento se presentó como un «referente» para el «cambio cultural» en las empresas públicas, ha experimentado un aumento significativo en su empleo temporal en los últimos años. A pesar de las promesas iniciales de ser ejemplar en cuanto a la estabilidad laboral, Tragsa ha visto crecer su tasa de temporalidad en un 5,7% desde la entrada en vigor de la reforma laboral.
Este aumento ha sido impulsado por la expansión de las operaciones de Tragsa, que ha experimentado un crecimiento del 32,5% en su producción hasta septiembre de 2023. Sin embargo, esta expansión ha estado acompañada de un aumento desmedido en la contratación temporal, con un 59,6% de nuevos empleados temporales en los últimos dos años.
CONTRATACIÓN TEMPORAL Y EXCEPCIONES
Algunas de estas contrataciones temporales se justifican mediante excepciones relacionadas con la gestión de los fondos de recuperación de la Unión Europea. Sin embargo, estas excepciones no deben convertirse en un mecanismo para eludir la obligación de hacer que los contratos temporales sean indefinidos.
Las empresas también han utilizado contratos de sustitución como una forma de mantener a los empleados temporales durante largos períodos. Estos trabajadores pasan «en la nevera» durante algunos meses antes de ser contratados nuevamente. Esto plantea interrogantes sobre la verdadera intención de las empresas públicas de cumplir con la ley y proporcionar estabilidad a sus empleados.
EL CAMINO A SEGUIR
El incumplimiento sistemático de la reforma laboral y otros compromisos legales por parte de las empresas públicas es una afrenta a la estabilidad laboral y un obstáculo para el progreso en el país. El Gobierno y las empresas públicas deben tomar medidas concretas para abordar este problema y garantizar que se cumplan las regulaciones laborales y los compromisos establecidos. La estabilidad laboral es un derecho fundamental que no debe ser socavado por intereses a corto plazo. El futuro de los trabajadores temporales en las empresas públicas españolas depende de ello.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir