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Desde diciembre y hasta este mes de julio el coste de los contratos a dedo a las arcas públicas ha sido de más de 7 millones de euros.
Como llovido del cielo. Así se ha encontrado la empresa Dos Mil Palabras S.L., titular del medio OK Diario y dirigida por Eduardo Inda, 50.000 euros otorgados sin concurso por la Comunidad de Madrid.
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad, adjudica de esta manera a Inda la sustanciosa cantidad por el patrocinio de la «I Jornada de Turismo Ok Diario de la Comunidad de Madrid» celebrada en el Parador de Alcalá de Henares.
El escándalo ha sido destapado por Julián Macías Tovar, analista y director de Pandemia Digital, quien en su cuenta de Twitter ha destacado que esta concesión es una «vergüenza», ya que la presidenta de la Comunidad de Madrid está «dando dinero público para agradecer la desinformación y los ataques contra los rivales políticos».
Esto es delirante. Ayuso le da más de 50.000 euros a OkDiario por unas jornadas de turismo. Que vergüenza, dando dinero público para agradecer la desinformación y los ataques contra los rivales políticos. pic.twitter.com/2KxCqjKQqp
— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) July 12, 2021
Se trata de un contrato adjudicado «por procedimientos sin publicidad» y otorgado por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. En él se detalla que su valor estimado sin IVA es de 41.323 euros y tiene un importe total de la casi redonda cifra de 50.000,83 euros.

Ayuso y la privatización
Parece que Ayuso le ha cogido gusto a lo de otorgar contratos a dedo. El último gran «dedazo» fue la adjudicación dentro del marco del Plan Sumamos Salud+Economía, desarrollado por la Fundación CEOE, que dirige la exdiputada del PP en el Congreso hasta 2019, Fátima Báñez.
Esta ‘colaboración público-privada’ encaja con el modelo de vacunación que ha liderado Isabel Díaz Ayuso porque, cuando casi ni llegaban dosis en el mes de diciembre, ya comenzó el proceso de privatizaciones y externalizaciones. Desde la oposición, PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos lamentan que Ayuso haya utilizado una vez más la confrontación con el Gobierno central para disimular su «ineficacia».
Desde diciembre y hasta este mes de julio el coste de los contratos, firmados siempre por procedimiento de emergencia y, por lo tanto, sin publicidad, asciende a los 7.229.393 euros según los datos del través del Portal de Contrataciones de la Comunidad de Madrid.
La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid denunció en un comunicado que el Gobierno regional «privatizase» la vacunación de la covid-19 mediante contratos a dedo. Por otro lado, el sindicato califica de «desvergüenza» que la presidenta Isabel Díaz Ayuso solicite más vacunas «sin ni siquiera tener organizada la logística para poder administrar las que ya había recibido. Una vez más se aprovecha la pandemia para privatizar en lugar de reforzar la sanidad pública», concluye señalan.
Zendal como el gran representante de la gestión ‘a dedo’
Quien más se ha beneficiado de la gestión ‘a dedo’ de Ayuso han sido las empresas concesionarias del Zendal, quienes recibieron 153 millones de euros -el triple del precio estimado inicialmente- y siguen tirando del presupuesto regional.
La comunidad adjudicó a Ferrovial por la vía de urgencia el mantenimiento del hospital, que a pesar de ser nuevo, primero otorgó 1,3 millones desde diciembre a mayo, y ahora por 1,5 millones más para otro seis meses.
Cantó, el último chiringuito mediático

El contrato más mediático de Madrid en las últimas fechas ha sido el que se otorgó al ex UPyD y ex Ciudadanos Toni Cantó. Cantó abandonó a mitad de marzo la formación naranja en el Comité Ejecutivo del partido convocado con urgencia tras la fallida moción de censura presentada en Murcia y la convocatoria de elecciones en Madrid.
A su salida, en declaraciones a los medios, el exdirigente ‘naranja’ criticó duramente las decisiones adoptadas, apostó porque su formación y el PP concurrieran juntos a las elecciones madrileñas y arremetió contra el exvicepresidente regional, Ignacio Aguado, a quien consideraba uno de los responsables de la ruptura del Ejecutivo.
Días después Cantó ya empezó a hacer campaña activa por la presidenta madrileña. Aseguró en numerosas entrevistas televisivas que la admiraba desde hacía tiempo y que eran quien mejor defendía los intereses de los trabajadores.
Ayuso y el exportavoz de Ciudadanos en Valencia, que ya se conocían de antes y habían llegado a comer juntos con la consejera de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, se reunieron en la Puerta del Sol a mitad de marzo para tratar su posible inclusión en la lista electoral.
Ese mismo día desde la Dirección Nacional del PP se comunicaba a los medios que sería incluido, lo que no sentó bien a la presidenta autonómica. Ayuso reconoció públicamente que desde ‘Génova’ le habían impuesto «los tiempos» a la hora de anunciar este nuevo fichaje e indicó que ella «lo hubiera hecho de otra manera».
La candidatura de Cantó no llegó a materializarse porque fue tumbada por el Tribunal Constitucional y es que tras las denuncias de la oposición se supo que no estaba empadronado en la Comunidad de Madrid en el momento del cierre del censo, requisito indispensable que establece la ley electoral de la región.
A pesar de esto, el exdiputado de Ciudadanos se puso a trabajar para la candidatura de la mano del PP y acudió a numerosos actos de la campaña electoral, donde se podía ver la buena sintonía que tenían ambos. «Pase lo que pase siempre serás uno de los nuestros», llegó a trasladarle Ayuso.
Ahora, Cantó está al frente de la Oficina del Español.
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