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Los avances para logran un SMI justo continúan a pesar de las críticas de la oposición y de la patronal
El salario mínimo interprofesional (SMI) es una de las medidas económicas más relevantes que afectan a millones de trabajadores y trabajadoras en España. Durante los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, la evolución del SMI fue contrastada. Mientras que el SMI se incrementó en 180,9 euros durante la presidencia de Zapatero, pasando de 460,5 a 641,40 euros, durante el gobierno de Rajoy la tendencia se ralentizó hasta casi frenarse, aumentando en apenas 66,30 euros, hasta los 707,70 euros.
Con el cambio de signo político en 2018, el salario mínimo comenzó de nuevo a aumentar, alcanzando los 900 euros en 2019, un aumento de 164,10 euros en un solo año. Además, la tendencia al alza continuó con una subida a 950 euros en 2020, 965 euros en 2021, 1.000 euros en 2022 y finalmente 1.080 euros acordados para 2023 por la Ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, tras negociaciones con los sindicatos.
Haciendo una sencilla comparación entre periodos podemos ver cómo el aumento de 372,7 euros durante el gobierno de Pedro Sánchez es muy superior al de los 66,30 euros durante los seis años de Mariano Rajoy. Destacar que esta lucha social se ha encontrado siempre con el «no» de la oposición y de la CEOE, liderada por Antonio Garamendi, criticando cada subida y argumentando que tendría un impacto negativo en la economía y en la creación de empleo.
El SMI y su impacto en la economía del país
El SMI es un tema de discusión frecuente en el ámbito económico y político. Desde hace años, existe un debate en torno a si subir o no el SMI, y en qué medida. Por un lado, están aquellos que argumentan que una subida del SMI mejorará el bienestar de los trabajadores y estimulará la economía, ya que aumentará el poder adquisitivo de la población y se fomentará el consumo. Por otro lado, hay quienes defienden que una subida del SMI podría tener un efecto negativo en la economía, ya que podría aumentar los costes de producción para las empresas, lo que a su vez podría disuadir a las inversiones y, en última instancia, aumentar el desempleo.
Para resolver este debate, es importante revisar los estudios existentes sobre el impacto de las subidas del SMI. Uno de los estudios más destacados es el realizado por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) en 2018. Este informe concluyó que una subida del SMI no afectaría negativamente a la economía, sino que, de hecho, estimularía el crecimiento económico y disminuiría la desigualdad.
Otro estudio, realizado por el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) en 2020, llegó a resultados similares. Según el INSS, una subida del SMI tendría un efecto positivo en la economía, ya que aumentaría el poder adquisitivo de los trabajadores y estimularía el consumo.
Además, un estudio de la Universidad de Cambridge de 2021, señaló que las subidas del SMI no tienen un impacto negativo en el empleo, ya que las empresas adoptan estrategias alternativas para compensar los costes adicionales, como mejorar la productividad y la eficiencia.
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