Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Bajo el lenguaje de la competitividad y la soberanía, Berlín impulsa una fractura política que consolida jerarquías, militariza la economía y vacía de contenido el proyecto europeo
La propuesta del Gobierno alemán de avanzar hacia una Europa a dos velocidades no es una audacia estratégica. Es el reconocimiento explícito de un fracaso político y económico. Alemania, durante décadas presentada como el motor racional y disciplinado de la Unión Europea, ya no ofrece cohesión ni horizonte compartido. Ofrece un atajo para quienes mandan y una sala de espera permanente para quienes sobran.
El planteamiento fue formulado el 27 de enero de 2026 por el ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, en Berlín, y reforzado por una carta enviada a sus homólogos de Francia, Polonia, España, Italia y Países Bajos. La idea es crear un núcleo duro de seis economías que avance más rápido en políticas clave mientras el resto de los 27 Estados miembros queda rezagado. Se habla de desbloquear la toma de decisiones. En realidad, se institucionaliza la desigualdad dentro de la European Union.
El argumento central es conocido. La UE sería demasiado lenta, demasiado fragmentada y demasiado dependiente de terceros países. Alemania propone solucionar ese problema reduciendo el perímetro democrático y concentrando el poder en un club selecto. No es una reforma. Es una amputación política presentada como modernización.
EUROPA A DOS VELOCIDADES, DEMOCRACIA A MEDIAS
La propuesta alemana parte de una premisa peligrosa. Que la diversidad política y social de Europa es un obstáculo y no su razón de ser. Bajo esa lógica, los países que no encajan en el modelo productivo dominante deben adaptarse o quedarse atrás. La Europa a dos velocidades no acelera a nadie. Fija quién manda y quién obedece.
El nuevo formato impulsado por Berlín y París se articula fuera de los cauces habituales de decisión comunitaria. Se convoca una videoconferencia privada como “kick-off” y se anuncia una reunión posterior al margen del Eurogrupo. Decidir primero entre seis y explicar después al resto. Ese es el método. El consenso se sustituye por la jerarquía y la cooperación por la imposición suave.
El discurso oficial habla de soberanía europea. Pero lo que se plantea es una soberanía selectiva, gestionada por las economías centrales y aplicada al resto como disciplina. Los países periféricos no ganan capacidad de decisión. Pierden margen de maniobra. La integración deja de ser un proyecto compartido y se convierte en una carrera con salida falseada.
Este enfoque no es nuevo. Es la continuación lógica de una década de políticas de austeridad, rescates condicionados y reformas estructurales impuestas. Alemania no aprendió nada de la crisis del euro. Solo afinó el mecanismo. Ahora propone adelantarse a futuras tensiones consolidando un bloque dirigente que decida sin interferencias.
COMPETITIVIDAD, ARMAS Y MERCADOS, LA NUEVA TRINIDAD
La carta de Klingbeil incluye un plan en cuatro puntos que revela con claridad las prioridades reales. No hay política social. No hay redistribución. No hay derechos. Hay mercados, moneda y armamento.
El primer eje es acelerar la Unión de Ahorro e Inversión para mejorar la financiación de empresas, especialmente start-ups y scale-ups. El capital como sujeto político, la ciudadanía como variable secundaria. Se vuelve a confiar el futuro europeo a los mercados financieros, los mismos que amplificaron desigualdades y crisis.
El segundo punto refuerza el papel internacional del euro como moneda refugio. Se invoca el Estado de derecho mientras se pide recortar regulación y burocracia. Menos controles, más poder financiero, envuelto en retórica institucional. La estabilidad se reduce a previsibilidad para inversores, no a seguridad vital para la población.
El tercer eje es el más revelador. Defensa como prioridad presupuestaria y motor de crecimiento económico. La militarización ya no se justifica como excepción, sino como estrategia estructural. La industria armamentística se presenta como solución al estancamiento económico. Europa no invierte para vivir mejor, invierte para armarse más.
El cuarto punto aborda el acceso a materias primas críticas y tierras raras, con especial énfasis en reducir la dependencia de China. No se cuestiona el modelo extractivo. Se busca diversificar proveedores y asegurar cadenas de suministro. Más extracción, más presión geopolítica, misma lógica colonial, ahora con sello europeo.
Alemania reconoce que “seguir como hasta ahora no es una opción”. Tiene razón. Pero lo que propone no es una alternativa justa. Es una huida hacia adelante que sacrifica cohesión social, democracia y paz en nombre de la competitividad.
La Europa a dos velocidades no es el futuro. Es el síntoma de un proyecto que ha dejado de creer en sí mismo y solo sabe reproducir poder, desigualdad y miedo.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir