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Empezó a cobrar con 23 años, cuando fue elegido concejal y nombrado asesor en la Subdelegación del Gobierno en Álava
Entre mediados de 1999 y finales de 2013, fecha en la que Vox se estrenó como fuerza parlamentaria tras las últimas elecciones andaluzas, Santiago Abascal cobró, según una estimación de elDiario.es, alrededor de 730.000 euros en sueldos públicos por los siete empleos que tuvo de ámbito público como concejal y diputado provincial y autonómico o en puestos a dedo.
En los casos en los que pudiese haber una horquilla salarial, se ha optado por la cifra más baja y tampoco se han tenido en cuenta posibles complementos a los que tenía derecho por su cargo. Todos estos cargos estuvieron ligados al Partido Popular, formación en la que militó hasta noviembre de 2013.
Abascal desarrolló la mayoría de sus funciones en el ámbito local y autonómico, a pesar de que su actual partido se refiere a los organismos ligados a las comunidades autónomas como «chiringuitos».
Los comienzos de Abascal
En 1999, un Abascal con apenas 23 años, comenzó a cobrar sus primeros sueldos públicos. Ese año el actual líder de Vox concurrió en las listas del PP en el municipio alavés de Llodio, cargo que revalidó en 2003. Como no tenía un área asignada cobraba por la asistencia a plenos, comisiones y juntas de portavoces. Durante las dos legislaturas cobraría como máximo 49.000 euros.
Durante la primera legislatura compatibilizó el puesto de edil con el de asesor en la Subdelegación del Gobierno en Álava. Fue contratado en octubre de 1999 y estuvo en ese puesto hasta septiembre de 2003. Según una estimación realizada a partir de los datos oficiales del Portal de Transparencia, su retribución total durante esos años alcanzó los 114.538 euros.
En sus siguientes cuatro años como concejal de Llodio compaginó su cargo con otros tres puestos públicos. Entre junio de 2003 y febrero de 2004, fue miembro de las Juntas Generales de Álava, donde su retribución bruta por ocho meses de trabajo habría rondado los 18.337 euros.
Fue entonces cuando Abascal se presentó en las listas del PP en las autonómicas de abril de 2005 para intentar entrar en el Parlamento Vasco, pero no lo logró así que su partido le buscó otro cargo ‘a dedo’: asesor en el Ayuntamiento de Vitoria. Su nombramiento fue firmado el 1 de junio de 2005 y estuvo en ese puesto hasta octubre del mismo año, apenas cuatro meses por los que cobró unos ingresos brutos de alrededor de 11.000 euros.
Una renuncia en la cámara autonómica la abrió camino hacia uno de sus asientos en octubre de 2005, provocando su baja como asesor en el Ayuntamiento de Vitoria. Abascal percibió el salario de los diputados autonómicos durante casi un mandato entero: 65.000 euros sin contar las dietas por asistencia a comisiones. En este periodo, haciendo una estimación por lo bajo, ingresó 210.000 euros brutos.
En 2009 intentó de nuevo ser representante autonómico pero al no salir elegido esperó hasta que una nueva renuncia le permitiese recoger el acta de diputado. En 2011, tras la victoria de Mariano Rajoy y después de que Carlos Urquijo fuese nombrado delegado del Gobierno en el País Vasco, Abascal volvió a tener la oportunidad de convertirse en diputado autonómico, algo que impidió el entonces presidente del PP Vasco, Antonio Basagoiti.
Pero apareció la expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, quien promovió su candidatura como director de la Agencia de Protección de Datos regional. Abascal ocupó ese cargo entre febrero de 2010 y diciembre de 2012 con una remuneración total de 276.525 euros, como publicó Maldita.es a partir de una petición de información pública.
Fin de un chiringuito, comienzo de otro
La crisis provocó que la Agencia de Protección de Datos no sobreviviese a los recortes, pero Abascal encontró otro puesto en la administración madrileña en donde ocupó el cargo de director gerente de la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social durante ocho meses, un puesto muy bien pagado por el que Abascal ingresó alrededor de 55.000 euros brutos, según otros datos remitidos a Maldita.es tras otra petición de información.
El 16 de enero de 2014 presentó Vox, el partido de extrema derecha que dedica buena parte del programa electoral a prometer la limitación del estado autonómico y a su supuesto despilfarro, proponiendo la eliminación de los parlamentos regionales, las policías autonómicas, las televisiones regionales, los defensores del pueblo y todos los organismos ligados a las comunidades autónomas, es decir, promete desmantelar el modelo territorial del que Abascal vivió durante años.
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