Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Se han desvelado las imágenes de la espectacular mansión de Juan Carlos I valorada en 11 millones de euros situada en la pequeña y exclusiva isla de Nurai, en Abu Dabi.
Desde el pasado 3 de agosto Juan Carlos I decidió poner tierra de por medio y trasladar su residencia a Emiratos Árabes Unidos ante las continuas polémicas. En un principio se alojó en el lujoso hotel Emirates Palace pero actualmente reside en una mansión millonaria.
El programa de Telecinco «Viva la Vida» ha mostrado en exclusiva las imágenes de la espectacular mansión valorada en 11 millones de euros situada en la pequeña y exclusiva isla de Nurai, en Abu Dabi.
Parece que al rey emérito los viajes en ascensor le producían cansancio y eso sumado a la busca de más intimidad hizo que se trasladase a la villa millonaria, no sabemos si para una larga temporada o una estancia corta.
La lujosa mansión con vistas al mar y piscina, cuenta con 1.050 metros cuadrados construidos y 4.150 de parcela. Se trata de una vivienda de dos plantas con seis dormitorios, con siete baños y amplios salones. El lujo se deja ver en cada rincón: desde una costosa mesa de billar, un carísimo futbolín, una sala de cine con capacidad para 18 personas y paredes de pan de oro en varios espacios, tal y como recoge Vanitatis. «Los baños panelados y recubiertos con materiales de primera calidad, como el mármol y paredes en pan de oro, o la bañera y griferías de diseño», señalan desde la revista.
En su porche fue donde Juan Carlos dio el paso para acallar las especulaciones sobre su estado de salud. El programa «Ya es mediodía» mostraba una foto del rey emérito compartiendo mesa con Al Nayan y Khaldoon Al Mubarak, jefe del Departamento de Asuntos Ejecutivos del gobierno emiratí y presidente del equipo de fútbol inglés Manchester City.
Además, el pasado lunes el propio Juan Carlos desmintió los rumores sobre el deterioro de su estado de salud en declaraciones a OKDiario en donde explicó que realiza «dos horas de gimnasia todos los días».

El personal de Juan Carlos I en Abu Dabi
En Abu Dabi, el emérito cuenta con tres ayudantes de cámara y dos escoltas. Estos últimos son en realidad cuatro, que se turnan de dos en dos cada 15 días, tal y como informó Silvia Taulés a Vanitatis. Además de las visitas de su médico de cabecera, Juan Carlos I tiene a su disposición un fisioterapeuta y un entrenador personal.
Pero como ya hemos informado el pasado mes de enero, el coste del personal que asiste al rey emérito en Emiratos Árabes corre a cargo de Patrimonio Nacional a petición de la Casa del Rey.
elDiario.es informaba además de que además de los salarios de los tres ayudantes de cámara, viajes, alojamiento y dietas, Patrimonio Nacional asume los gastos derivados de su estancia en Emiratos Árabes.
Esta situación pone de relevancia que la decisión que tomó Felipe VI ante los escándalos financieros al trascender a la opinión pública los escándalos que salpicaron a Juan Carlos I (y que afectan a Felipe VI), quitar la asignación presupuestaria que recibía Juan Carlos I, era un mero espejismo, ya que el emérito sigue cobrando del Estado.
Podemos y otros partidos como ERC, EH Bildu y Compromís han lamentado que Patrimonio Nacional asuma esos costes, algo que el socio minoritario del Gobierno considera que es pagar «sus caprichos».
EXCLUSIVA | @VivaLaVidaT5 ha tenido acceso a las primeras imágenes del interior de la casa de Juan Carlos de Borbón en su refugio de Abu Dabi #VivaLaVida378 https://t.co/uqpraEDGat
— Telecinco (@telecincoes) February 20, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir