Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Un país que destruye empresas y también disidencias
UN RÉGIMEN DOMICILIARIO QUE SE CIERRA COMO UNA TRAMPA
La decisión llegó 48 horas después de una escena que el poder económico preferiría borrar: nueve economistas jóvenes entrando en San José 1111, la casa donde Cristina Fernández de Kirchner cumple detención domiciliaria desde junio de 2025, tras una condena a seis años por la causa Vialidad.
El encuentro duró lo que dura una charla de trabajo. Pero para el Gobierno de Javier Milei y para la constelación judicial que lo acompaña fue una provocación intolerable. No tanto por las visitas sino por lo que allí se discutió: un programa económico alternativo al que está pulverizando salarios, empresas y derechos en Argentina.
El juez federal Jorge Gorini, integrante del tribunal que firmó aquella condena, dictó ahora un endurecimiento del régimen de visitas: solo dos encuentros semanales, máximo de dos horas y no más de tres personas a la vez. Una ingeniería del aislamiento. Una arquitectura del silencio.
El argumento de Gorini roza lo absurdo: afirma que las nueve personas no estaban autorizadas a entrar de forma “simultánea”, pese a que cada una había sido previamente autorizada por el tribunal. La irregularidad, según él, es que hablaran juntas.
Como si el problema fuera el número de sillas en la sala y no el contenido político del encuentro.
No es una cuestión de seguridad. Es la vieja técnica de siempre: donde hay disidencia, poner un candado.
En la esquina de Constitución, su casa se ha convertido en un punto de peregrinación política: dirigentes y militantes buscan construir un bloque opositor frente al proyecto liberticida del Gobierno. Esa confluencia popular molesta tanto como sus palabras.
El fallo lo dice sin decirlo: limitar la vida política, no garantizar la custodia. Y así, en nombre de la “seguridad”, lo que se despliega es una sanción añadida al encierro.
La prisión domiciliaria convertida en una cuarentena política no escrita.
KIRCHNER RESPONDE Y MILEI CELEBRA: EL CONFLICTO QUE DEFINE UNA ÉPOCA
Kirchner respondió rápido. Señaló la “confluencia de intereses” entre el Gobierno de Milei, sectores del Poder Judicial y los medios que amplifican el relato oficial. Lo llamó “el bestiario mediático”. Y volvió a recordar algo que en Argentina se quiere tapar desde diciembre de 2023: que el país vive una destrucción acelerada de empresas y empleo bajo políticas de shock permanente.
Su defensa fue directa: todas las personas estaban autorizadas. Como siempre. No recibe a nadie sin autorización judicial previa.
Lo que molesta no es el incumplimiento, sino la imagen de una alternativa económica incubándose en la penumbra del encierro.
Porque mientras el país se desliza hacia un modelo extractivo, dependiente y funcional al capital financiero, Cristina Kirchner habló de algo que el Gobierno teme más que cualquier protesta:
crecimiento productivo, federalismo económico, industria nacional, Estado presente.
Que lo diga desde un balcón vigilado multiplica el efecto.
Que lo diga ante jóvenes economistas rompe el relato oficial de que el peronismo es pasado.
Que lo diga una mujer perseguida vuelve a mostrar la marca del lawfare regional: cuando la urna no los derrota, la justicia se ofrece como atajo.
Argentina ya ha visto este guion. Lo sufrió Lula en Brasil. Lo vivió Rafael Correa en Ecuador. Lo intentaron con Evo en Bolivia. Lo intentan con Daniel Jadue en Chile. La regla es clara: si hay posibilidad de alternativa progresista, la maquinaria judicial-mediática entra en acción.
En este caso, con precisión quirúrgica: restringir contactos, limitar reuniones, aislar el pensamiento.
Es la política convertida en penalización administrativa.
Los medios afines celebraron como si se hubiera neutralizado una amenaza.
Pero ahí reside el error: cuando un país necesita limitar las visitas de una expresidenta para evitar que hable de economía, es que el proyecto oficial carece de estabilidad, de apoyo y de futuro.
Cristina Kirchner no puede recibir más de tres personas a la vez.
Pero Milei no puede recibir ni una sola buena noticia económica.
La democracia argentina está en un punto de quiebre: o acepta que la justicia se utilice como bozal político o reconoce que este camino no es Estado de derecho sino su caricatura.
Porque un país que destruye empresas, derechos y futuro también termina destruyendo sus voces críticas.
Y esa es la línea que separa una crisis económica de un proyecto autoritario.
La verdadera alarma no está en San José 1111.
Está en la Casa Rosada.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir