Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Cuando el Estado protege la propiedad y abandona la vida
Esta semana un hombre de más de ochenta años se pegó un tiro mientras lo desahuciaban en Torremolinos. No fue un accidente. No fue una tragedia privada. Fue una consecuencia directa de una política pública. Murió porque el Estado decidió enviar a la policía en lugar de una alternativa habitacional. Murió porque la propiedad sigue valiendo más que la vida.
Mientras tanto, el Ministerio de Vivienda celebraba en redes su nuevo vídeo institucional sobre el artículo 47 de la Constitución. Ese que dice que “todas las personas tienen derecho a una vivienda digna y adecuada”. El vídeo es una pieza de autopromoción: estética amable, mensaje inspirador, final con esperanza. Pero fuera de la pantalla no hay ficción, hay negocio. Lo que el Gobierno llama derecho, el mercado llama oportunidad.
Los fondos buitre compran edificios enteros mientras Isabel Rodríguez se graba en platós celebrando campañas de comunicación. Las plataformas turísticas como AirBnB convierten los barrios obreros en parques temáticos para turistas con euros. Y miles de familias viven con miedo al timbre de la mañana, porque el sonido que debería anunciar el cartero puede ser el preludio de un desahucio.
En los barrios obreros de todo el país lo saben. Son ellos y ellas quienes siguen organizándose, resistiendo, interponiéndose entre los antidisturbios y las puertas. El Gobierno llama a eso “problemas de convivencia”; ellos lo llaman sobrevivir.
No hay parque público suficiente. No hay topes reales al alquiler. No hay justicia social que compense una economía construida sobre la especulación. Lo que sí hay son pelotazos urbanísticos, fondos de inversión extranjeros, alquileres imposibles y una ministra que habla de dignidad desde el despacho mientras las y los pensionistas se juegan la vida por no perder su casa.
Porque cada vez que se ejecuta un desahucio, no se trata de un fracaso administrativo, sino de una decisión política. Cada vez que una persona se suicida porque no puede pagar el alquiler, no estamos ante una noticia local, sino ante una evidencia estructural. Y cada vez que un Gobierno se atreve a hablar de vivienda como si fuera un tema de imagen y no de justicia, está construyendo su relato sobre cadáveres invisibles.
En España hay más viviendas vacías que personas sin hogar. Pero ninguna campaña institucional puede maquillar que las llaves del país están en manos de los fondos y no de sus habitantes. La ministra puede grabar todos los vídeos que quiera, pero mientras la vivienda siga tratándose como un negocio, no habrá derecho, solo mercado.
Y cada desahucio, cada suicidio, cada cuerpo desalojado no será una anécdota estadística ni un drama individual.
Será, sin matices, un crimen de Estado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir