Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Difundir la verdad científica sobre el cambio climático se ha convertido en un acto de resistencia frente a un sistema que prefiere callar las alarmas en favor del lucro.
En un mundo marcado por la degradación ecosocial, el acoso al científico Fernando Valladares es el síntoma de un sistema que elige ignorar las consecuencias de su modelo económico. Más de 850 entidades han firmado un manifiesto de apoyo, pero las amenazas muestran que defender la verdad puede costar caro.
La violencia no solo se manifiesta en los fenómenos meteorológicos extremos, como la DANA que dejó más de 220 personas fallecidas en Valencia, Castilla-La Mancha y Andalucía. También está en las redes sociales, convertidas en campos de batalla donde el negacionismo se arma con odio para desacreditar a quienes tienen el valor de alzar la voz. Valladares no está solo en este frente: enfermeras y enfermeros, científicas y científicos, educadoras y educadores enfrentan ataques constantes simplemente por hacer su trabajo y alertar sobre una emergencia climática que amenaza a todas las especies, incluida la nuestra.
El manifiesto, impulsado por la Fundación Nueva Cultura del Agua y el Centro Ibérico de Restauración Fluvial, deja claro que quienes atacan a Valladares no solo buscan deslegitimar su labor. Pretenden instalar el miedo, generar autocensura y perpetuar la inacción. La pregunta es: ¿a quién beneficia esta campaña de silencio? Las respuestas son obvias. Los responsables del extractivismo y la destrucción del medioambiente no necesitan negacionistas convencidos; les basta con una ciudadanía indiferente, manipulada y desinformada.
EL PRECIO DE LA VERDAD EN UN SISTEMA CAPITALISTA
La persecución a Valladares refleja algo mucho más profundo: la incompatibilidad entre el modelo capitalista actual y la sostenibilidad del planeta. Hablar de cambio climático es cuestionar las bases de un sistema económico que privilegia los beneficios a corto plazo por encima de la supervivencia colectiva. No es casual que los ataques se intensifiquen contra voces críticas. Es una estrategia. Silenciar al mensajero es más sencillo que enfrentar las demandas de una transformación radical.
@spanishrevolution15m Fernando Valladares: «Un clima que ya no existe» Vídeo completo: https://youtu.be/IlgwjbNS4xo Fernando Valladares advierte que el cambio climático avanza a una velocidad mucho mayor de lo que los modelos climáticos habían anticipado. Las voces dominantes, por falta de visión, han subestimado el alcance y el ritmo de esta crisis, que nos está llevando a un territorio desconocido. Los fenómenos meteorológicos extremos, como las DANAs, se volverán más frecuentes e intensos. Sin embargo, nuestros modelos climáticos y nuestras infraestructuras siguen diseñados para un clima que ya no existe. España enfrenta un grave problema de ordenación del territorio: miles de viviendas construidas desde los años 60 invaden zonas inundables, ocupando ramblas y barrancos que deberían estar despejados para drenar las aguas en momentos de crecida. Con 2.7 millones de personas viviendo en áreas de alto riesgo, cerrar los ojos no hará que el peligro desaparezca. Vídeo completo: https://youtu.be/IlgwjbNS4xo
♬ sonido original – Spanish Revolution
La desinformación no es un accidente. Es un negocio. Mientras las y los científicos alertan sobre los impactos devastadores de la crisis climática, una maquinaria mediática bien financiada difunde bulos que minan la credibilidad del conocimiento. Este ecosistema de mentiras no solo alimenta la ignorancia, también refuerza la narrativa de que no hay alternativas. Pero las alternativas existen y parten del conocimiento científico, la justicia social y el respeto al medioambiente.
El manifiesto firmado por más de 850 entidades no es solo un gesto simbólico, es un acto de resistencia colectiva. Es la demostración de que, aunque los negacionistas griten más alto, el peso de la evidencia no puede ser ignorado. No obstante, las soluciones no llegarán desde las instituciones si no hay una presión constante de la ciudadanía. El acoso a Valladares no es un problema personal; es una amenaza directa a los derechos humanos, a la democracia y a la justicia social.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir