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Un hospital en Gaza se convirtió en el epicentro de la mayor tragedia en la historia reciente de la región. El Ministerio de Sanidad de Gaza señala directamente a Israel por el ataque al hospital Al-Ahli, un refugio para miles de personas en busca de seguridad. Sin embargo, Benjamin Netanyahu, el líder israelí, desvía la responsabilidad hacia la «yihad islámica», sin presentar evidencia concreta para respaldar su afirmación. Son muchas y muchos quienes destacan que Hamás no tiene misiles ni potencia armamentística como para hacer al así.
Ni Hamás ni Yihad Islámica disponen de misiles. Tienen cohetes, que es algo distinto. Y esos cohetes pueden causar destrucción y muertes, sin ninguna duda, pero no con la capacidad destructiva de un misil. He visto en muchas guerras la diferencia entre una cosa y otra…
— Fran Sevilla (@FranSevillaRne) October 17, 2023
Las imágenes son desgarradoras: cuerpos sin vida amontonados en la entrada del hospital, víctimas de un ataque que ha dejado al menos 500 muertos, según cifras del Ministerio de Sanidad de Gaza. Esta tragedia, que ha ocurrido en el undécimo día de un conflicto que parece no tener fin, ha marcado un punto de inflexión en la percepción internacional sobre la crisis.
«La masacre en el Hospital Árabe al-Ahli no tiene precedentes en nuestra historia. Si bien hemos sido testigos de tragedias en guerras y días pasados, lo que ocurrió esta tarde equivale a un genocidio», declaró Mahmud Basal, representante de la Defensa Civil de Gaza.
Ismail Haniye, líder del movimiento Hamás, no dudó en calificar el ataque como «un punto de inflexión» en la operación «Tormenta de Al Aqsa» contra Israel. Según Haniye, Israel enfrentará represalias «en todos los frentes» por este ataque.
UNA HISTORIA DE CONFLICTO Y DOLOR
Desde el estallido del conflicto el pasado 7 de octubre, las cifras de muertos no han dejado de aumentar. Más de 3.000 muertos en Gaza y 1.400 en territorio israelí. Pero el ataque al hospital Al Ahli ha superado todos los límites. Según fuentes locales, alrededor de 2.000 personas, entre enfermeras y enfermeros, pacientes y civiles, buscaban refugio en el hospital de los constantes bombardeos.
«La horrible masacre cometida por la ocupación sionista es un crimen de genocidio», fue la declaración de Hamás. La mayoría de las víctimas eran «familias desplazadas, pacientes, niñas y niños» que buscaban refugio en el hospital.
RESPONSABILIDADES Y ACUSACIONES
Mohamed Shtayeh, líder de la Autoridad Nacional Palestina, no solo condenó el ataque, sino que también señaló a las Naciones Unidas y a los países que respaldan a Israel por su «silencio» ante la tragedia.
La condena internacional no se hizo esperar. La Organización Mundial de la Salud condenó enérgicamente el ataque, señalando que el hospital estaba en pleno funcionamiento y albergaba a pacientes, personal sanitario y desplazados internos.
Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, fue claro al afirmar que el ataque de Israel al hospital no respeta el derecho internacional. «Un ataque contra civiles no está en línea con el derecho internacional», declaró Michel.
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