Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Cientos de personas sale a la calle en los barrios más acomodados de la capital a celebrar el resultado.
Una mayoría rechazó este domingo la propuesta de nueva Constitución en Chile con casi el 62% de los votos, resultado que mantiene de momento el texto actual, redactado en 1980 por la dictadura militar de Augusto Pinochet.
«Ha hablado el pueblo de Chile y lo ha hecho de forma fuerte y clara», reconoció en cadena nacional el presidente chileno, Gabriel Boric. Añadió que estos resultados «exigen a nuestras instituciones que trabajemos hasta arribar a una propuesta que nos interprete a todos, que dé confianza».

«Hoy día no hay ganadores ni perdedores. Hay chilenos que nos tenemos que volver a encontrar», dijo el líder de la campaña del «rechazo», Claudio Salinas. «Queremos hacer un llamado a la calma, a estar orgullosos del trabajo realizado (…) La Constitución del 80 no nos une ni nos representa», indicó por su parte la diputada comunista Karol Cariola, portavoz de la campaña del «apruebo».
El presidente chileno, Gabriel Boric, anunció que ahora toca «hacer frente a estos importantes y urgentes desafíos», que «requerirá prontos ajustes en nuestros equipos de Gobierno para enfrentar este nuevo período con renovados bríos», dijo en cadena nacional al poco de conocerse el resultado.»
«Lo que sucede ahora equivale a una gran interrogación. Los líderes políticos chilenos de todas las tendencias están de acuerdo en que la constitución que data de la dictadura del país de 1973-1990 debe cambiar. El proceso que se elegirá para redactar una nueva propuesta aún debe determinarse y probablemente será objeto de arduas negociaciones entre los líderes políticos del país», indican desde La Razón.
Solo el 38,1 % apostó por aceptar la nueva Carta Magna, que consagraba un nuevo abanico de derechos sociales en un país con la mayoría de sus servicios básicos privatizados, incluidos los derechos de agua.
En Plaza Italia, lugar simbólico de la capital que fue el epicentro de las protestas de 2019, empezaron a llegar los primeros grupos de simpatizantes de la opción perdedora, pero el espacio fue copado temprano con presencia policial que cercó el emblemático sitio.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir