Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La compañía almeriense niega irregularidades con sus trabajadores.
Una decena de organizaciones sindicales y sociales de Suiza, Alemania, Gran Bretaña y España han dirigido un escrito a algunas de las mayores cadenas europeas de supermercados en el que denuncian el trato que reciben los trabajadores en los invernaderos de una empresa de la provincia de Almería, Eurosol, que les abastece de hortalizas.
Los sindicatos exigen actuar «con contundencia» contra esas «violaciones de los derechos fundamentales», las cuales niega rotundamente la empresa, que ofrece una jornada de puertas abiertas para que puedan comprobar la situación de sus empleados.

Eurosol, informa Público, tiene una plantilla de 350 trabajadores, 250 de ellos en las naves de envasado y distribución y los otros 100 en los invernaderos donde se producen en torno a 23 millones de kilos anuales de tomates, pepinos, pimientos y otras hortalizas que van destinadas, fundamentalmente, al mercado de Suiza, Reino Unido, Alemania, Francia y Holanda, según sus responsables.
Lo referente a las malas condiciones laborales atañen a los invernaderos de una finca en Níjar, que lleva siendo denunciada desde hace meses por el sindicato jornalero andaluz SOC-SAT.
Ahora el escrito se ha llevado a cabo conjunto de las organizaciones sindicales Uniterre, Solifonds y Agrisodu, de Suiza, Landworkers Alliance, del Reino Unido, Interbrigadas, de Alemania, la Coordinación Europea de la Vía Campesina y el Sindicato Labrego Galego, entre otras entidades.
«La represión en Eurosol es una advertencia de la patronal sobre las represalias que son capaces de tomar contra quienes no quieren aceptar el régimen laboral explotador que imponen», señalan las organizaciones firmantes, pudiendo leer el extenso comunicado de la Federación de Consumidores de la Suiza francófona (FRC).
«Ir a Almería a señalar a los explotados y no a los explotadores es lo que define la maldad ideológica de Vox»
La diputada de Vox Rocío de Meeral respecto la lió con sus mensajes xenófobos. Hace unos meses ya llamó la atención al compartir en sus redes un vídeo de THEREBEL, el medio de comunicación del fundador de la English Defence League (EDL). THEREBEL es un medio de comunicación fundado por Steve Lennon AKA Tommy Robinson, fascista que ha estado en la cárcel hasta en 4 ocasiones y fundador del grupo neonazi English Defence League (EDL).
La EDL es un grupo neonazi fundado por Robinson y que se caracteriza por terminar sus manifestaciones callejeras con violencia, disturbios y detenciones. Su fundador usa el medio THEREBEL para difundir su discurso xenófobo.
Robinson decidió trasladarse a España después de una larga estancia en la cárcel por diversas penas como ataques con violencia, pasaportes falsos, fraudes fiscales y protestas ilegales. En una ocasión, el británico ultra declaró odio hacia los españoles en su país cuando dijo sobre los habitantes españoles: «si no habla nuestro idioma no debería estar en Reino Unido».

Este vídeo llegaba, además, tras la polémica suscitada tras compartir el vídeo de una joven polaca realizando un discurso contra la inmigración en base a la fe cristiana y el nacionalismo, conseguido a través de uno de los muchos canales que los neonazis españoles utilizan para mover su propaganda.

Un paso más hacia el odio
Ahora, De Meer ha provocado la indignación de propios y extraños con un mensaje en el que criticó que “miles de inmigrantes viven en los poblados de chabolas de Níjar”. “Auténticos pueblos sin ley. Mafias, enganches, robos, inseguridad, prostitución. Todo lo que no te cuentan cuando te dicen que van a traer a 250.000 inmigrantes al año. Los que lo tienen cerca de casa lo saben”, aseguró la diputada ultra.
De Meer acompaña al texto con un vídeo en el que carga contra “toda esa gente que vive en La Moncloa y en Galapagar” y “nos cuenta que el multiculturalismo es maravilloso y es el futuro”.
Reacciones
Las reacciones a esta oda a la intolerancia de De Meer fueron muchas, como la del periodista de La Marea Dani Domínguez, que señalaba que era un «buen ejemplo de lo que es el fascismo: duro con los más débiles, los trabajadores, mientras son complacientes con los poderosos, los que les explotan».
Ir a Almería a señalar a los explotados y no a los explotadores es lo que define la maldad ideológica de Vox. Si tan poco le gusta la inmigración, póngase usted a trabajar debajo de un plástico a recoger tomates, @MeerRocio. https://t.co/ySyQspJLaq
— Martina Velarde (@MartinaVelardeG) August 31, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Mohamadou Diawara murió de un disparo en una comisaría y ahora la Audiencia exige investigar lo que el juzgado quiso cerrar
Mohamadou Diawara tenía 22 años, un trastorno mental diagnosticado y una vida que terminó el 24 de julio de 2025 dentro de unas dependencias policiales de Montornès del Vallès, en Barcelona. Murió por un disparo efectuado por un agente de la Policía Local después de entrar en comisaría con un cuchillo. Esa es la versión básica. La que cabe en un titular. La que suele servir para cerrar rápido el cajón cuando la víctima es joven, racializada, pobre o vulnerable.
Pero una muerte en comisaría no se archiva como quien firma una multa. No debería. Porque cuando una persona muere por el uso de fuerza letal a manos de agentes del Estado, lo mínimo exigible no es confianza ciega. Es investigación. Es prueba. Es reconstrucción. Es verdad material. El Estado no puede disparar, perder la grabación clave porque una cámara estaba estropeada y luego pedir fe.
Europa se cree imperio, pero compra las piezas en China
La Unión Europea vuelve a jugar a ser potencia imperial justo cuando más se le ven las costuras. El debate sobre China, que se discutirá en la cumbre europea del 18 y 19 de junio en Bruselas, no es una pelea entre España y Francia. Esa es la lectura cómoda, la de tertulia con banderitas. La disputa real es otra: diplomacia económica o seguidismo suicida de la lógica de bloques. Negociar con una potencia de la que dependes o fingir que puedes golpear la mesa sin que se te caiga encima la fábrica entera.
Los datos son brutales. El déficit comercial de la UE con China llegó a 360.000 millones de euros en 2025. En el primer trimestre, el agujero se amplió hasta casi 95.000 millones, frente a los 88.400 millones del mismo periodo anterior. China exporta más, Europa compra más y luego algunas y algunos dirigentes europeos se suben a un atril a llamar “soberanía” a depender de componentes, minerales, baterías, tecnología y manufacturas que no controlan. Europa se cree imperio, pero compra las piezas en China.
La gran derrota de Trump y la propaganda: explicamos uno por uno los 14 puntos del acuerdo de paz
El Gobierno de Donald Trump ha decidido enseñar su versión del acuerdo con Irán antes de que Teherán diga oficialmente esta boca es mía. Lo hizo el 17 de junio, a través de un alto cargo de la Administración estadounidense, que recitó en rueda de prensa los 14 puntos del Memorando de Entendimiento con el que Washington pretende presentar el final de la guerra como una victoria de la diplomacia. Qué casualidad. Primero se bloquea, se amenaza, se asfixia, se coloca al mundo al borde de una crisis energética y luego se comparece con tono solemne para decir que se ha evitado el desastre.
El acuerdo debe ratificarse presencialmente este viernes en Suiza, es decir, el 19 de junio, y hasta ahora Irán no se ha pronunciado oficialmente sobre la publicación estadounidense. Ese silencio importa. Importa porque no estamos ante un tratado cerrado, limpio y firmado con luz natural, sino ante un texto provisional, difundido desde la Casa Blanca, con versiones previas filtradas por Bloomberg y CNN que, según el propio relato periodístico, coinciden en lo esencial pero difieren en detalles. La paz, cuando la narra solo una de las partes, también puede ser propaganda.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir