Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Marina Lobo desmonta el mito del “reportero antisistema” que en realidad vive de los fondos y los favores del PP, Vox y Alvise
EL NEGOCIO DE LA MENTIRA
Marina Lobo lo resume con precisión: Vito Quiles no lucha contra el poder, lo sirve.
El autodenominado “periodista incómodo” se ha convertido en un engranaje más del aparato mediático de la ultraderecha española. No es un outsider: es un empleado del régimen reaccionario.
Su canal acumula millones de visualizaciones, pero no gracias al mérito individual ni a la verdad de su discurso. Detrás hay dinero, estructura y estrategia. Fondos que provienen del PP, de Vox y del entorno de Alvise Pérez. Es el mismo ecosistema que alimenta el ruido, el odio y la desinformación como arma política.
Mientras tanto, el Estado mira hacia otro lado. A Vito le permiten entrar en el Congreso, acosar a diputadas y diputados, provocar incidentes en universidades y hostigar a periodistas sin que nadie le sancione. No paga multas. No pisa un calabozo. No asume consecuencias.
Y no porque sea valiente, sino porque está protegido.
EL “PERIODISTA” QUE VENDE LA VOZ DEL PODER
Los grandes medios de derechas lo amplifican sin pudor. Programas como los de Ana Rosa o Iker Jiménez lo invitan o lo mencionan, multiplicando su alcance. No por casualidad: sus bulos sirven a los mismos intereses que financian sus platós.
La maquinaria es perfecta.
El PP y Vox pagan.
Los medios repiten.
Vito agita.
Y el público, hastiado de todo, confunde ruido con disidencia.
Lo que vende Vito no es información, sino espectáculo reaccionario.
Cada pregunta que lanza, cada vídeo que graba, cada “exclusiva” fabricada tiene un objetivo: apuntalar el relato de la ultraderecha y golpear a cualquier figura progresista que estorbe al poder económico y político que lo mantiene.
Como recuerda Marina Lobo, Vito no denuncia al poder, lo interpreta.
Sus preguntas no nacen del periodismo, sino de un guion dictado —a veces literalmente— por Alvise Pérez. Y lo hace porque le sale rentable. Porque en el ecosistema del odio, la mentira cotiza más que la verdad.
En una España donde el acoso se confunde con periodismo y la propaganda con libertad de expresión, Vito Quiles representa la caricatura perfecta del periodista que renunció a la ética para convertirse en instrumento.
No es el azote del poder: es su portavoz con camiseta de víctima.
Y si su canal sigue creciendo no es por su “valentía”, sino porque los mismos que destruyen los derechos de la mayoría están pagando su altavoz.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
EEUU amenaza a Irán y apunta a los BRICS en plena ofensiva contra el mundo multipolar
Washington despliega su flota en el Golfo y eleva la presión sobre Teherán mientras crece la tensión entre el eje occidental y los BRICS
Vídeo | El plató como estercolero: machismo televisado contra Sarah Santaolalla
Cuando la humillación se emite en prime time y se disfraza de cita cultural, el problema no es un lapsus, es un sistema.
James Van Der Beek, el precio de enfermar en el país más rico del mundo
El protagonista de “Dawson crece” murió a los 48 años tras un cáncer de colon en etapa 3 y tuvo que subastar recuerdos de su carrera para pagar su tratamiento
Vídeo | Pascal Kaiser y el precio de existir en público
Cuando la visibilidad se castiga y el odio actúa con impunidad, la pregunta ya no es por qué cuesta mostrarse, sino quién protege a quienes lo hacen. El 30 de enero, en un estadio con 50.000 personas, un árbitro amateur alemán hizo algo tan cotidiano…
Vídeo | ¿En qué equipo estás?
Mismo deporte. Dos formas de estar en el mundo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir