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El libro explora cómo las guerras culturales, las fake news y la polarización extrema se han convertido en armas políticas y han llevado a Trump al poder de nuevo.
Por Javier F. Ferrero
¿Qué pasa cuando el villano de una película regresa para una secuela aún más oscura? Eso es lo que explora Roberto Montoya en Trump 2.0 (Akal, 2025), un libro que analiza el improbable (pero no tanto) regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Pero esto no es solo la crónica de un segundo mandato presidencial: es una autopsia política de Estados Unidos y una disección minuciosa de las dinámicas geopolíticas que han permitido el resurgir de uno de los líderes más polarizadores del siglo XXI.
Montoya, periodista de guerra y veterano de la geopolítica, se sumerge en las entrañas del monstruo trumpista con la precisión de un cirujano y la dureza de un cronista que ha visto demasiado. El libro no solo reconstruye cómo Trump logró regresar al poder tras ser condenado por múltiples delitos —como si las urnas se hubieran convertido en un tribunal de apelación—, sino que también explora el ecosistema político, económico y mediático que lo hizo posible.
¿Por qué ganó Trump otra vez?
Montoya nos recuerda que Trump no es solo un personaje extravagante y escandaloso: es el síntoma de un sistema profundamente enfermo. El libro desgrana el modo en que las políticas neoliberales, la desindustrialización y el abandono de las clases trabajadoras por parte de la élite demócrata crearon el caldo de cultivo perfecto para el trumpismo.
Los tecnoligarcas como Elon Musk, las redes sociales desreguladas y la desinformación masiva jugaron un papel clave en este regreso. No es casualidad que Trump volviera a la Casa Blanca en un momento de militarización y auge del belicismo, con China y Rusia en el horizonte y el colonialismo sionista en Palestina como telón de fondo. Montoya subraya cómo la ultraderecha mundial ha encontrado en Trump una figura inspiradora, una especie de apóstol del caos envuelto en la bandera de las barras y estrellas.
Trump: delincuente convicto, pero presidente electo
El capítulo «El primer presidente delincuente convicto» es un golpe directo al estómago: ¿cómo es posible que un hombre declarado culpable de múltiples delitos pueda regresar al poder? Montoya explora la toxicidad del sistema político estadounidense, donde las dinámicas de poder, el dinero y el control de los medios permiten que un populista como Trump resurja como un Ave Fénix… o, más bien, como un Fénix con una gorra de Make America Great Again.
El autor desmonta el mito de Trump como «hombre del pueblo» y lo presenta como lo que realmente es: un oportunista que ha sabido explotar las heridas de la globalización para consolidar una base política radicalizada y dispuesta a dinamitar las instituciones democráticas si eso significa mantenerlo en el poder.
Un futuro inquietante para EEUU y el mundo
Trump 2.0 también se adentra en los desafíos internacionales que plantea este regreso. La relación con China, la crisis de Ucrania, el genocidio en Palestina y el papel de la OTAN son tratados con la dureza y la claridad que caracterizan el estilo de Montoya. El capítulo sobre el colonialismo sionista y la pasividad de las potencias occidentales ante los crímenes israelíes es especialmente contundente, dejando claro que Trump no es solo una amenaza para Estados Unidos, sino para el equilibrio global.
El autor también analiza el papel de Joe Biden y Kamala Harris en la caída del Partido Demócrata. La tibieza de la administración Biden, su incapacidad para afrontar los problemas estructurales del país y la desconexión con las clases populares abrieron la puerta a una revancha trumpista. Montoya no ahorra críticas a la izquierda estadounidense, que parece haberse resignado a ser un actor secundario en la batalla política.
El trumpismo, más allá de Trump
Uno de los aspectos más interesantes del libro es el análisis del trumpismo como movimiento. Trump ya no es solo una persona: es una ideología, una corriente global que conecta a figuras como Jair Bolsonaro, Viktor Orbán o Santiago Abascal. Montoya traza los hilos invisibles que unen estas figuras y señala cómo la ultraderecha ha aprendido a jugar con las herramientas de la globalización para consolidar un nuevo orden autoritario.
El libro explora cómo las guerras culturales, las fake news y la polarización extrema se han convertido en armas políticas. Trump ha enseñado a la ultraderecha global que no es necesario ganar con votos: basta con dinamitar la legitimidad del sistema y sembrar el caos para mantener el poder.
¿Y ahora qué?
El epílogo de Montoya es tan inquietante como revelador. Si el primer mandato de Trump fue una advertencia, el segundo es una confirmación de que las democracias occidentales están en una crisis estructural. La deriva autoritaria, el auge de la xenofobia y el retorno del militarismo no son accidentes: son los síntomas de un sistema que está colapsando bajo el peso de sus contradicciones.
Montoya no ofrece respuestas fáciles, pero deja claro que el trumpismo no se derrotará solo con buenos discursos o con políticas tibias. La lucha contra el autoritarismo requiere una movilización social y política que trascienda las fronteras nacionales. La pregunta es: ¿está la izquierda mundial preparada para dar esa batalla?
Veredicto final
Trump 2.0 es mucho más que un libro sobre Donald Trump. Es un análisis profundo de las dinámicas de poder que están reconfigurando el mundo. Montoya escribe con la precisión de un analista y la crudeza de un periodista de guerra, ofreciendo un retrato implacable de un sistema en crisis y de un líder que ha sabido convertir esa crisis en su mayor fortaleza.
Si quieres entender el futuro inmediato de Estados Unidos —y del mundo—, este libro es lectura obligatoria. Pero prepárate: lo que vas a encontrar entre sus páginas no es un cuento de hadas. Es una advertencia al mundo.
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