Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Musk controla el flujo informativo, manipula el alcance de los discursos y financia redes de desinformación que erosionan los pilares de la democracia.
Timothy Snyder, historiador de Yale y referente en el estudio del totalitarismo, lo tiene claro: Elon Musk es el fascista más real y peligroso del mundo. En su último ensayo, ‘Sobre la libertad’, desentraña el vacío conceptual al que la ultraderecha ha reducido el término «libertad», convirtiéndolo en una herramienta de dominio, desinformación y control social.
En un auditorio abarrotado en el CCCB de Barcelona, Snyder lanzó una advertencia directa: Musk, Trump y Putin representan distintas caras de un mismo proyecto global ultraderechista. Lejos de ser meros actores individuales, conforman un bloque oligárquico que ataca las democracias desde sus cimientos, manipulando la información y utilizando el miedo como combustible.
«El algoritmo hace posible la política emocional, que es la esencia del fascismo moderno: reemplaza la razón por la reacción impulsiva», sostiene Snyder en una entrevista con El Periódico de España. Y es en este punto donde el empresario sudafricano juega un papel clave. Musk controla el flujo informativo, manipula el alcance de los discursos y financia redes de desinformación que erosionan los pilares de la democracia.
Para Snyder, comparar a los magnates de Silicon Valley con narcotraficantes no es una exageración. «Ambos venden productos adictivos y ambos protegen a sus hijos de ellos», afirma. Los tecnócratas de Silicon Valley prohíben a sus hijos el uso de redes sociales, mientras nos inundan con sus productos para generar dependencia y control social.
La estrategia de Musk va más allá del simple lucro. Su objetivo es dinamitar las instituciones democráticas desde dentro, con un control que abarca desde los sistemas de información hasta los pagos del gobierno estadounidense. «Si logras manipular la información y los pagos estatales, puedes anular el Congreso y hacer que los votos carezcan de sentido», alerta Snyder.
LA ULTRADERECHA SE ADUEÑA DE LA LIBERTAD PARA DESTRUIRLA
El concepto de libertad ha sido secuestrado por la ultraderecha y vaciado de contenido. «La derecha habla de libertad, pero no significa nada; y la izquierda, simplemente, ha dejado de hablar de ella», lamenta Snyder.
La «libertad» que promueven Musk, Trump o Milei no es más que una excusa para desmantelar el Estado y entregar el poder absoluto a las corporaciones. La libertad sin regulación, sin derechos sociales, sin un sistema de garantías democráticas, es simplemente una trampa. «El mejor argumento para defender el Estado del bienestar es que crea las condiciones necesarias para que la gente pueda ser libre de verdad», sostiene el historiador.
El ataque a los medios de comunicación es otro de los ejes fundamentales del nuevo fascismo. Las grandes plataformas digitales han destruido el periodismo local y convertido la información en un botín de guerra. Musk ha reducido el debate público a un mercado controlado por sus algoritmos, donde el discurso de odio y la desinformación son moneda corriente.
Snyder propone una solución drástica: gravar fiscalmente a las plataformas tecnológicas para financiar el periodismo independiente. «Internet no genera nuevos conocimientos, solo reproduce lo que los humanos hemos creado. Sin periodistas, sin investigación, lo que queda es un desierto de desinformación donde las narrativas ultraderechistas dominan sin resistencia».
El modelo oligárquico promovido por Musk no solo amenaza a Estados Unidos, sino que se expande por Europa. Los europeos deben aprender de lo ocurrido en Rusia y EEUU para evitar que las redes sociales y la inteligencia artificial se apoderen de la juventud y destruyan el pensamiento crítico. Apoyar el periodismo independiente y regular el poder de las grandes tecnológicas son medidas urgentes si queremos frenar esta deriva autoritaria.
«La democracia solo funciona si el pueblo defiende su derecho a gobernar«, sentencia Snyder. La lucha ya no es solo contra los políticos fascistas tradicionales, sino contra los nuevos tecnócratas del siglo XXI que, tras la excusa de la innovación, están construyendo un futuro donde la soberanía popular es solo una simulación.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
6 Comments
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Trump fantasea con cancelar elecciones mientras EEUU se acerca peligrosamente al autoritarismo
Donald Trump vuelve a hacer una de esas cosas que sus portavoces intentan vender después como “sarcasmo”, “provocación” o “una simple broma”. El problema es que ya nadie puede fingir ingenuidad. Cuando un presidente que intentó revertir unas elecciones, alentó el asalto al Capitolio y lleva años difundiendo mentiras sobre fraude electoral habla de cancelar elecciones, la cuestión deja de ser retórica. Se convierte en una amenaza política real. Trump lo ha insinuado varias veces en los últimos meses. Primero hablando con Zelenski sobre la suspensión electoral en Ucrania durante la guerra. “Eso es algo bueno”, llegó a decir. Después sugiriendo que “ni siquiera debería haber elecciones” debido a su supuesto éxito presidencial. Y la Casa Blanca, como siempre, corriendo detrás para apagar el incendio diciendo que “solo estaba bromeando”.
La nueva concentración mediática llega con bandera israelí
Glenn Greenwald ha señalado una coincidencia que debería preocupar bastante más de lo que preocupará: justo cuando el apoyo público a Israel cae en Estados Unidos y en buena parte de Occidente, algunas de las grandes plataformas mediáticas pasan a estar dirigidas o condicionadas por perfiles abiertamente alineados con el sionismo. El caso de Bari Weiss, situada para supervisar operaciones editoriales de CBS News y también CNN, no es un simple movimiento empresarial. Es una decisión política dentro del corazón del ecosistema informativo estadounidense. Y llega en un momento muy concreto: cuando las imágenes de Gaza, el asedio, la destrucción y la impunidad israelí han roto una parte del consenso fabricado durante décadas.
Somalia llenó un estadio para recibir al árbitro que EEUU expulsó del Mundial
. En Estados Unidos, Artan pasó 11 horas retenido en el aeropuerto de Miami, fue interrogado, llevado a una celda de detención y finalmente deportado a Estambul pese a asegurar que tenía “todos los papeles en regla” y “la visa correcta”. Había sido seleccionado por la FIFA entre 52 árbitros del torneo y formaba parte del grupo de siete jueces africanos convocados. No hablamos de alguien que llegó improvisando a una frontera. Llegó con documentación oficial, trayectoria profesional de más de una década y un sueño legítimo. Aun así, la maquinaria migratoria de Trump lo trituró sin darle una explicación concreta.
Vídeo | Revolución Flamingo: Albania se levanta contra el colonialismo de lujo de los Trump
Un pueblo entero plantándose contra millonarios, fondos buitre y gobiernos dispuestos a vender su costa al mejor postor
Vídeo | Belfast arde: la extrema derecha convierte un crimen en una cacería racista
Casas de familias migrantes atacadas, menores aterrorizados y Europa fingiendo sorpresa ante el odio que lleva años alimentando
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
El muskita,sería un alumno cum lauden de goebbels.
Por desgracía mucha juventud,cree a pies juntillas,lo que vomitan en x,tik tok,telegram,etc.,etc.,sin contrastarlo.
Así,vamos camino de un nuevo orden mundial…world fascismus corporeted.
No creo para nada que Putin sea un fascista como lo otros mencionados, sí es un tipo de derecha, pero incluso no lo veo tan neoliberal como los otros
Tampoco creo que Putin sea un fascista.
Yo voy a Putin, con todo mis respetos. El no va por esquinas, va siempre al punto y es muy claro y transparente.
Abajo el fascismo, el clasismo y el racismo, viva la libertad más no el libertinaje. ?
Esta insensatez ya estaba tratada en este texto de 1576!!!
Étienne de La Boétie
DISCURSO
DE LA SERVIDUMBRE
VOLUNTARIA
Prólogo de Antonio P. Müller