Vox y sus patriotas de Bruselas: mucho gritar contra Europa y luego tocar la caja
La ultraderecha europea tiene un problema muy serio con el dinero público. Lo odia en los discursos, lo demoniza en campaña, lo llama despilfarro cuando sostiene derechos sociales, lo convierte en “chiringuito” cuando financia políticas feministas, climáticas o de memoria democrática. Pero luego llega Bruselas, aparecen las auditorías, se levantan las alfombras y la patria empieza a tener forma de factura, contrato opaco y subvención irregular.
El grupo Patriots for Europe, donde está inscrito Vox, tendrá que devolver 276.967 euros de fondos de la Unión Europea utilizados de forma indebida en 2024, según una auditoría del departamento financiero del Parlamento Europeo difundida por Politico y recogida por elDiario.es. No hablamos de un matiz administrativo perdido en la letra pequeña. Hablamos de donaciones impropias, incumplimientos de contratación pública y contratos concedidos mediante procedimientos irregulares.
Lo que se viene en Colombia: ultraderecha, cárcel y petróleo
Colombia acaba de asomarse a una etapa peligrosísima. No a un giro moderado. No a una corrección de rumbo. A una entrada de la ultraderecha por la puerta grande, con estética de salvador nacional, discurso de guerra interna y programa económico hecho a medida de quienes siempre confunden patria con propiedad privada. Abelardo De La Espriella, abogado, empresario, millonario, cantante de vallenato, ciudadano de Colombia, Estados Unidos e Italia, se proclama vencedor tras la segunda vuelta del 21 de junio, según el preconteo. Tiene 47 años, cuatro hijos, barba de catálogo, relojes de lujo y un apodo construido para el mitin: “El Tigre”.
Conviene decirlo sin anestesia: esto no es derecha clásica, es ultraderecha latinoamericana con perfume caro y agenda de castigo social.
El escrutinio oficial: la última esperanza para la democracia en Colombia
Cepeda ha reconocido el resultado preliminar. Conviene subrayarlo, porque la derecha mediática ya habrá empezado con su máquina habitual: “no aceptan perder”, “quieren incendiar el país”, “son enemigos de la democracia”. Mentira vieja con traje nuevo. Reconocer un preconteo no significa renunciar al escrutinio legal. Y en Colombia, como en cualquier democracia que todavía pretenda llamarse así sin sonrojarse, el resultado preliminar no tiene el mismo valor que el escrutinio oficial. El preconteo informa. El escrutinio decide.
La diferencia, según el propio Cepeda, sería la más estrecha registrada en una segunda vuelta en la historia electoral colombiana. Esa frase debería bastar para frenar la euforia de los poderosos, la ansiedad de los mercados y el griterío de quienes ya quieren coronar al ultraderechista De la Espriella como si la ley fuera una molestia menor. Pero no. En estos tiempos, cuando gana la ultraderecha, todo debe cerrarse deprisa. Muy deprisa. Primero se celebra, luego se bendice, después se exige silencio. La democracia reducida a trámite. La duda convertida en delito moral.
Colombia, otra vez ante el abismo: la ultraderecha gana por un hilo y ya enseña los dientes
De la Espriella ya se ha presentado como presidente electo, con su liturgia de patria, orden y destino recuperado. El repertorio habitual. Habla de democracia, libertad e institucionalidad mientras lo felicitan Trump, Milei, Abascal, María Corina Machado, Daniel Noboa, José Antonio Kast y Keiko Fujimori. Un casting bastante claro. Cuando la ultraderecha internacional aplaude al mismo tiempo, no está celebrando la libertad: está oliendo negocio, disciplina social y revancha de clase.
Colombia decide si quiere otro Milei
Colombia vota hoy con una pregunta demasiado grande para caber en una papeleta: si quiere profundizar una salida democrática a sus heridas o entregarse al espectáculo de la mano dura, la motosierra moral y el orden armado. La segunda vuelta entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella no es una pelea normal entre dos candidatos con matices. No. Es un choque entre dos formas de entender el poder. Una, con todas sus limitaciones, habla de paz, reformas y continuidad progresista. La otra se disfraza de rebeldía mientras huele a élite, castigo y trumpismo caribeño.
Criminalizar la protesta en Granada: cuando el antifascismo acaba en el banquillo y Vox sale intacto
Lo ocurrido en Granada el 16 de abril no es solo una crónica de tensión callejera. Es algo más incómodo. Es una fotografía bastante nítida de cómo funciona el poder cuando decide convertir la protesta en problema y tratar a quienes se movilizan contra el fascismo como si fueran el origen de la violencia.
La Policía Nacional ha trasladado al juzgado un atestado contra cinco jóvenes antifascistas por desórdenes públicos y atentado a la autoridad. Dos delitos. Palabras mayores. Gente joven que acudió a protestar contra un mitin de Vox en la Plaza de las Pasiegas, junto a la Catedral de Granada, y que terminó citada en comisaría en mayo en calidad de detenida. El mensaje es bastante claro: si protestas contra la extrema derecha, prepárate para pagar abogado, vivir con miedo y esperar a que la maquinaria judicial decida cuánto tiempo de tu vida va a ocupar.
Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
Vox escucha al Papa mientras desprecia todo lo que el Papa está diciendo
Vox lleva años usando el cristianismo como una bandera cultural para señalar migrantes, atacar el multiculturalismo y vender miedo. Pero ha bastado una visita del Papa León XIV para que quede expuesta una contradicción bastante incómoda: la extrema derecha española dice defender la fe mientras combate exactamente todo lo que el Papa está diciendo sobre pobres, paz, migración y dignidad humana.
“Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, lanzó León XIV ante más de 1,2 millones de personas en Madrid. Y el mensaje cayó como una hostia de realidad sobre quienes llevan años criminalizando a personas migrantes mientras se envuelven en cruces y banderas.
Porque el choque ya es frontal. El Papa pide huir de “enfoques identitarios” que llenan el mundo de “fantasmas y enemigos”. Vox habla de “invasión migratoria”, “islamización” y “estercoleros multiculturales”. La Iglesia respaldó la regularización de personas migrantes defendida por 84 organizaciones católicas. Abascal respondió acusando a obispos de “hacer negocio con la inmigración ilegal”.
El problema para Vox no es que el Papa venga a España.
Es que el Papa siga leyendo el Evangelio.
Moreno y Andalucía ya conocen el precio de Vox
La ultraderecha no necesita entrar en el Gobierno para imponer su agenda. Ya lo hizo una vez. Y ahora vuelve con más poder, más exigencias y menos complejos.
Feijóo vuelve a caer en los brazos de Vox
Moreno pierde la mayoría absoluta en Andalucía y la derecha vuelve al mismo punto: depender de la ultraderecha mientras finge que no pasa nada
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
El OSCURO NEGOCIO de LOGRAR que te ENAMORES de una IA | #ReportajeSR
Durante años nos hablaron de la economía de la atención. Ahora, las grandes empresas tecnológicas han dado un paso más allá para monetizar algo mucho más íntimo: nuestro apego emocional. Desde dispositivos…
PAYPAL MAFIA: INFORME DEFINITIVO sobre los DUEÑOS del PODER #ReportajeSR
Durante las últimas semanas hemos ido desgranando las figuras que convirtieron a la «PayPal Mafia» en una de las redes de poder e influencia más determinantes del planeta a través de los…