Anticorrupción investiga a Vox por financiación irregular: 4,6 millones en donaciones opacas
Si las acusaciones prosperan, la formación de Abascal podría enfrentarse a sanciones económicas y políticas, e incluso a la suspensión parcial de su actividad.
‘No’ a todo
La impunidad del PP es posible porque el sistema judicial les protege. A pesar de la cantidad de pruebas y testimonios, Rajoy ha salido indemne de todas las causas.
El «Camarada Arenas» sale de prisión tras 32 años
Durante décadas, su caso ha sido un ejemplo del ensañamiento judicial contra quienes desafían el status quo desde el compromiso social.
Sin límite: Mazón continúa regalando millones a contratistas con sobreprecios de hasta el 300%
La Generalitat está pagando entre un 30% y un 300% más por materiales básicos como el hormigón, la excavación o el transporte a vertedero.
El pelotazo inmobiliario que salpica al Real Madrid con la Gürtel
Un expresidente del club admite el soborno millonario para amañar adjudicaciones en Arganda
Ortega Smith y el general Rosety abren aún más la brecha en Vox con un Abascal a los pies de Trump
La sumisión del partido ultraderechista a los intereses de EE.UU. provoca fisuras internas y la salida de su exdiputado y militar retirado
Fuera del Congreso la ultraderecha disfrazada de periodistas
La libertad de prensa no es un escudo para el acoso. Y quien no lo entienda, no merece llamarse periodista.
Mazón llega al final del camino: solo y sentenciado
Los muertos de la DANA pesan demasiado y en el PP no están dispuestos a hundirse con él.
No olvidamos, Carlos Mazón: un repaso por sus mentiras y negligencias en la tragedia de la DANA
La gestión del desastre ha sido un cúmulo de falsedades, manipulación y ocultación de datos. Documentos, grabaciones y testimonios destrozan el relato oficial.
Nadie quiere a Abascal
Un centenar de cargos y excargos críticos de Vox se rebelan contra el líder de Vox
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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