Mientras Estados Unidos e Israel bombardean Irán y matan a cientos, la cúpula demócrata critica el trámite, no la guerra.
Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva aérea contra Irán que ya ha dejado cientos de personas muertas, entre ellas decenas de niños y niñas, y ha sumido a Oriente Medio en una nueva espiral de violencia. No es un episodio lejano. Es un movimiento geopolítico que impacta en los precios de la energía, en la estabilidad europea, en los flujos migratorios y en el riesgo real de una guerra regional de alcance imprevisible.
Y, sin embargo, la reacción de la dirección del Partido Demócrata en el Congreso estadounidense ha sido reveladora por lo que evita decir.
Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, y Hakeem Jeffries, líder demócrata en la Cámara de Representantes, no condenaron con claridad el ataque. No exigieron el cese inmediato de la ofensiva. No hablaron de agresión ilegal ni de violación del derecho internacional. Se limitaron a reprochar a Donald Trump que no pidiera autorización al Congreso antes de ordenar los bombardeos y que no informara suficientemente a las y los legisladores.
This is a disgusting and cowardly statement handwringing about process and the need for a briefing.
— Krystal Ball (@krystalball) February 28, 2026
No you idiot. This war is a horror and a disaster and must be directly opposed. Any Democrat who can’t say that needs to resign and ESPECIALLY the ones in leadership. https://t.co/CdZoEyNkOy
Es una crítica formal. Administrativa. Procedimental.
No es una oposición a la guerra. Es una objeción al procedimiento.
CRITICAR EL TRÁMITE, NO LAS BOMBAS
Schumer afirmó que había “implorado” al secretario de Estado, Marco Rubio, que fuera transparente con el Congreso y con la ciudadanía sobre los objetivos de los ataques. Reiteró que Irán no debe obtener armas nucleares y que el pueblo estadounidense no quiere otra guerra interminable en Oriente Medio.
Jeffries fue más allá en el lenguaje, pero no en la sustancia. Calificó a Irán de “mal actor” y sostuvo que debe ser confrontado agresivamente por sus violaciones de derechos humanos, sus ambiciones nucleares y su apoyo al terrorismo. Luego pidió una justificación “férrea” y un plan claro para evitar otro atolladero militar prolongado.
En ningún momento cuestionaron de raíz la legitimidad del ataque. No plantearon que bombardear un país soberano sin autorización internacional es, en sí mismo, un acto de agresión.
Cuando la crítica se centra en si se pidió permiso y no en si era justo lanzar misiles, el marco bélico permanece intacto.
La historia reciente es clara. Irak fue invadido en 2003 bajo el pretexto de armas de destrucción masiva que nunca aparecieron. Afganistán se convirtió en una guerra de 20 años que dejó miles de civiles muertos y una región devastada. El coste humano y económico fue colosal. El aprendizaje político parece nulo.
FRACTURA INTERNA Y CONSENSO IMPERIAL
La tibieza de la cúpula demócrata contrasta con la reacción de congresistas de base. Alexandria Ocasio-Cortez calificó la guerra de ilegal, innecesaria y catastrófica. Recordó que la violencia engendra más violencia y que las bombas no han creado democracias duraderas en la región. Rashida Tlaib exigió que el Congreso ejerza de inmediato sus competencias para frenar la ofensiva y denunció el apoyo bipartidista a una guerra ilegal.
Ahí se abre la grieta real. Entre quienes cuestionan el militarismo como lógica estructural y quienes solo discuten los mecanismos formales.
Según informaciones publicadas la semana anterior al ataque, sectores demócratas habrían ralentizado resoluciones parlamentarias destinadas a limitar los poderes de guerra antes de que comenzaran los bombardeos. Si esto es cierto, el cálculo sería tan frío como inquietante: dejar que Trump asuma el desgaste político mientras se debilita a Irán.
Es la política del cálculo electoral sobre los escombros.
No es un detalle menor que Schumer ya trabajara en 2015 para debilitar el acuerdo nuclear con Irán que Trump abandonó durante su primer mandato. Aquella ruptura contribuyó a la escalada que ahora estalla en forma de misiles. Tampoco es irrelevante que parte del liderazgo demócrata mantenga vínculos financieros con poderosos lobbies alineados con la política exterior israelí.
Desde España, desde América Latina, desde cualquier rincón del mundo, esta discusión no es ajena. Cada guerra impulsada por Washington tiene consecuencias globales. Afecta al precio del petróleo, a la inflación, a la seguridad europea, a la militarización de la política exterior. Cuando la oposición estadounidense no cuestiona el paradigma de la guerra, el mensaje es que el consenso imperial sigue intacto.
No se trata de absolver al régimen iraní de sus vulneraciones de derechos humanos. Se trata de rechazar que la respuesta a un problema geopolítico sea lanzar bombas. Se trata de recordar que el derecho internacional no es decorativo y que la Carta de Naciones Unidas prohíbe el uso unilateral de la fuerza salvo en casos de defensa inmediata.
La cuestión no es si el Congreso fue informado. La cuestión es si la guerra es aceptable como herramienta política.
Cuando quienes dicen representar una alternativa se refugian en el procedimiento, legitiman la lógica que dicen cuestionar. Y cuando el debate se reduce a si el ataque fue autorizado correctamente, se normaliza la idea de que bombardear es legítimo si se hace con el sello adecuado.
Las y los ciudadanos del mundo no necesitan líderes que pidan mejores informes técnicos mientras caen misiles. Necesitan representantes que se atrevan a romper con la maquinaria bélica.
Porque cuando la historia vuelva a pasar factura, no preguntará quién exigió más transparencia parlamentaria, sino quién tuvo el coraje de decir no a otra guerra antes de que el humo cubriera el cielo.
También te puede interesar
INTERNACIONAL
Música que incomoda: los artistas que están pagando un precio por no callarse
16 septiembre 2026
Conociendo a Macklemore: mucho más que el tipo de Thrift Shop
16 septiembre 2026
Marco Rubio y la fabricación del nuevo enemigo: ahora el terrorista eres tú
9 septiembre 2026
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
16 julio 2026Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
A FONDO: ¿Quién GANA con el CAOS en CEUTA? #Reportaje SR
¿Qué ocurre cuando las personas dejan de ser tratadas como seres humanos y pasan a utilizarse como herramientas políticas? En este nuevo #ReportajeSR de Spanish Revolution, Léa Gugelmann analiza a fondo la…
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…
EEUU es un país imperialista de parte de los dos partidos mayoritarios solo 16 años en su historia no estuvo involucrado en alguna guerra el primero acá q tiene q gritar un no fuerte al imperialismo y a la guerra es el pueblo estadounidense