Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Alojó a Ayuso durante el confinamiento en uno de sus apartamentos de lujo, pago supuestamente un céntrico piso de Madrid a Rivera durante dos años de casi 5.000 euros al mes, su padre era íntimo de Felipe González y ahora se ve involucrado en una querella de la hija de Amancio Ortega. Pero estas no son más que dos pinceladas sobre Kike Sarasola. ¿Qué está pasando con Kike Sarasola?
Kike Sarasola es un empresario, propietario de la cadena de hoteles Room Mate, que lleva años en quiebra, sin un cierre de ejercicio positivo desde 2004.
Aún así, la Comunidad de Madrid le otorgó un contrato por valor de medio millón de euros. Cuando salió a la luz el contrato, supuestamente, se manipuló hasta cuatro veces para reflejar cuatro importes distintos.
Pero eso no es todo, ya en 2015, el Gobierno de Rajoy financió a la empresa de Sarasola con 3,5 millón, a pesar de que ya era deficitaria. Cuatro años después se supo que el empresario y su familia podrían enfrentarse a cuatro años de prisión por un supuesto fraude fiscal de 4,2 millones.
El año pasado, en pleno confinamiento, se anunciaron las noticias por las que es más conocido, cedió dos hoteles para acoger a personal sanitario y personas mayores.
También alojó a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en dos suites de lujo durante dos meses. Al respecto, ella prometió enseñar la factura, pero luego se negó a hacerlo y más de un año después la enseño por fin en el programa Salvados.

En marzo de este año, Kike Sarasola solicitó un crédito a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. En abril, mientras lo esperaba, obtuvo 15 millones del fondo de deuda Atitlan, propiedad del yerno del presidente de Mercadona.
Ahora, según descubre eldiario.es, sabemos que 7 bancos otorgaron créditos a Room Mate por un total de 142,6 millones a través de las llamadas cartas de patrocinio, cartas que podrían ser fraudulentas, ya que Sandra Ortega, hija del dueño de Inditex, fue inversora de Sarasola y está acusando a su ex gestor de un posible delito de falsedad documental y administración desleal.
Ese gesto es José Leyte y como continúa eldiario.es, podría haber falsificado la firma de Ortega para conseguir los créditos de los bancos y beneficiar a Sarasola.
Presuntamente, para obtener a cambio una opción de compra de acciones de Be Mate, filial de apartamentos, también propiedad del empresario.
¿Como este ex jinete y empresario con pérdidas y deudas millonarias, tiene tanta influencia política y económica e incluso ha recibido premios al mejor emprendedor?
No lo sabemos, ni entendemos tampoco porque el Estado rescata a empresarios con pérdidas o porque reciben créditos tan fácilmente.
Parece que con los amigos adecuados se te abren todas las puertas, mientras que a ti o a mí el banco nos da con la suya en las narices. Los tratos de favor deberían ser inadmisibles y menos cuando los pagamos todos.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir