Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La propuesta de Antonio Maíllo exige respeto, programa y democracia real en cualquier acuerdo, con o sin Sumar y Podemos
UNIDAD SIN SUBORDINACIÓN, PROGRAMA SIN IMPOSICIONES
La izquierda no está rota, está harta. Harta de frentes amplios con estructuras vacías, de coaliciones nacidas cinco minutos antes del cierre de listas, de acuerdos cocinados en despachos sin militancia, sin debate y sin respeto mutuo. Izquierda Unida lo ha dicho claro: no habrá más sumisión. La Coordinadora Federal debatirá este fin de semana un documento que deja una línea roja insoslayable para cualquier alianza electoral: método democrático, autonomía política y reconocimiento.
«Todos dentro, sin vetos cruzados», pero también sin repetir los errores que convirtieron Sumar en un decorado y Podemos en un espejismo..
IU, bajo el liderazgo de Antonio Maíllo, lanza una propuesta de unidad, pero no una cualquiera: exige una hoja de ruta estratégica, no una improvisación electoral. El documento, que ha recibido más de 200 enmiendas, aboga por una alianza donde el programa, la visibilidad compartida, la descentralización y la unidad de acción no sean lemas vacíos, sino garantías firmes.
La experiencia ha sido dolorosa. Primero con Podemos, luego con Sumar, IU puso su fuerza organizativa y territorial al servicio de espacios que la borraron del mapa. “No ha habido ni reconocimiento ni encaje democrático”, denuncia el texto. Ya no valen los buenos deseos ni las apelaciones vacías a “la unidad de la izquierda”. Sin estructura democrática y sin respeto político, no hay alternativa creíble al auge reaccionario.
Lo que IU plantea no es nostalgia del 15M ni reeditar viejos experimentos, sino una propuesta de futuro basada en principios. Una alianza que no sea solo electoral, sino también cultural y social. Que devuelva el protagonismo a las organizaciones de base, que articule un proyecto emancipador con arraigo territorial y que no se arrastre por los pasillos de Moncloa ni se arrodille ante los platós.
NI SUMISIÓN A SUMAR NI ENÉSIMA VERSIÓN DE LA IZQUIERDA EN GUERRA
Maíllo lo resume con claridad: “Hay gente de todos los partidos que espera y ansía el encuentro de la izquierda”. Pero para que ese encuentro tenga sentido, hace falta voluntad política y renunciar al tacticismo que convirtió las elecciones de 2023 en una operación de marketing sin alma. Sumar cerró filas para sobrevivir, Podemos contraatacó con la candidatura de Irene Montero y en medio quedó una militancia huérfana y un electorado desmovilizado.
El texto de IU es una bofetada al cortoplacismo: “No vamos a repetir acuerdos de última hora que solo sirven para salvar muebles”.
En su propuesta, IU plantea alianzas con formaciones federales como Podemos, Sumar o Verdes Equo, pero también con partidos confederales como Compromís, Más Madrid, Comuns o Més per Mallorca. Sin exclusiones, pero tampoco sin cheques en blanco. Se acabó la subordinación. “Autonomía plena” es el mantra que atraviesa todo el documento. IU no va a ser ni comparsa ni víctima de estrategias ajenas.
El contexto es desalentador. Las relaciones entre Podemos y Sumar están al borde del colapso, con acusaciones cruzadas y una falta absoluta de interlocución real. Pero IU no se queda esperando a que pase el temporal. Propone una salida: método democrático, respeto a la pluralidad y unidad programática.
Y avisa: si no hay acuerdo, estarán en las elecciones igualmente.
“Vamos a garantizar nuestra presencia electoral. No seremos rehenes de ninguna mesa de negociación ni de ningún chantaje institucional.” Así lo afirma el documento que se aprobará este fin de semana. Y eso implica también prepararse desde ya, con una hoja de ruta, visibilidad propia y músculo organizativo. Ni tacticismo ni resignación. IU planta cara.
Quienes quieran unidad, que la trabajen desde abajo. Quienes quieran alianzas, que se sienten a pactar con honestidad. Quienes quieran liderazgo, que se lo ganen en las calles, en los barrios, en las huelgas y no en los mítines llenos de palabras vacías.
La izquierda no está muerta. Está esperando una propuesta que no le tome por idiota.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir