Desmontar a la extrema derecha: 7 – Por qué la ultraderecha no puede salvar la economía de ningún país
Exploraremos cómo las políticas económicas promovidas por la extrema derecha no solo son ineficaces, sino que resultan perjudiciales para la salud económica y social de las naciones
Desmontar a la extrema derecha: 8 – El Holocausto: confrontando negacionismos y revisionismos interesados
Negar el Holocausto es un esfuerzo deliberado minimizar la magnitud y la importancia del genocidio nazi a través de teorías de conspiración infundadas, tergiversaciones y falsedades
Desmontar a la extrema derecha | 6 – El Mito de la «Economía de Libre Mercado» como Solución Universal
La visión simplista de la extrema derecha, que promueve un mercado completamente desregulado, ignora las complejidades y las necesidades inherentes de una sociedad diversa y en evolución.
Desmontar a la extrema derecha 5 | El mito del «No soy machista, tengo madre e hijas»
El amor hacia las mujeres cercanas no necesariamente se traduce en respeto hacia todas las mujeres. Hoy desmontamos ese mito.
Desmontar a la extrema derecha: 4 – La mentira de la censura y el «ya no se puede decir nada»
Estamos realmente viviendo en una era de censura, o es este sentimiento una respuesta a un cambio en las dinámicas sociales y culturales donde ciertas opiniones ya no gozan de la misma aceptación tácita que en el pasado? La respuesta está clara
Desmontar a la extrema derecha: 3 – El mito de la invasión islámica de Europa
La retórica de la «invasión islámica» es tan solo una herramienta política que busca dividir y sembrar discordia. Es esencial que desafiemos estas narrativas
Desmontar a la extrema derecha: 2 – El mito de la superioridad racial
La batalla contra los mitos de la superioridad racial y las ideologías de la extrema derecha es fundamental para construir un futuro en el que prevalezcan la verdad, la justicia y la igualdad.
Desmontar a la extrema derecha: 1 – La mentira de que Franco fue el salvador económico de España
A lo largo de los años, se han perpetuado numerosos mitos y tergiversaciones sobre el impacto económico del franquismo. En este artículo los desmontamos uno por uno
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El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
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