Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Feijóo pide la dimisión de Pedro Sánchez por no haberle quitado las competencias a un presidente del PP que está gestionado de forma coherente la crisis, según el PP.
El reciente paso de la DANA por Valencia, que ha dejado un saldo devastador de más de 200 víctimas, no solo ha expuesto las carencias en infraestructuras y protocolos de emergencia, sino también el papel de ciertos políticos que prefieren capitalizar la tragedia en lugar de resolverla. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ha aprovechado la crisis para pedir que el Gobierno central asuma el mando de la gestión en la Comunidad Valenciana, argumentando que se necesita una “declaración de emergencia nacional.” Lo irónico es que esta solicitud implicaría despojar de sus competencias al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, miembro del mismo PP, cuya gestión Feijóo hasta hace poco defendía sin fisuras.
La incongruencia es evidente. Por un lado, Feijóo exige “colaboración” al Gobierno de Pedro Sánchez, mientras que Mazón, su protegido en la Generalitat, agradece precisamente la “coordinación” con el Ejecutivo central. Es un juego de sombras y espejos, donde lo que importa no es el bienestar de las personas afectadas, sino ver quién se queda con el micrófono más tiempo. La responsabilidad en la gestión de una crisis humanitaria se diluye entre exigencias cruzadas, discursos ambiguos y una negativa rotunda a asumir consecuencias.
La petición de Feijóo de que el Gobierno “colabore” se enmarca en una narrativa donde evita dar detalles concretos de los supuestos errores en la gestión. Sin embargo, al no especificar fallos ni soluciones, su postura suena más a una cortina de humo que a una crítica real. La población exige respuestas y acciones tangibles, no discursos vacíos de autocomplacencia.
VIOLENCIA Y MANIPULACIÓN: UN JUEGO PELIGROSO
La agresión sufrida por Pedro Sánchez durante su visita a la zona afectada ha sido abordada por Feijóo con una cautela interesada. No ha condenado claramente el acto violento, limitándose a señalar que “las expresiones de violencia no nos representan”. Sin embargo, tras esta afirmación de manual, Feijóo se apresura a añadir que no se debe “señalar a los ciudadanos” por expresar su “verdad.” Con estas palabras, deja espacio a la duda sobre si realmente considera condenable la agresión, o si, en el fondo, la justifica como parte del “descontento” ciudadano.
Este tipo de retórica ambigua es un juego peligroso. Al deslindar la violencia de sus autores y diluirla en una supuesta verdad popular, se crea un clima de impunidad y se abre la puerta a la normalización de la agresión como herramienta política. Es el clásico recurso del populismo de derecha, que en lugar de afrontar los problemas reales —en este caso, la gestión de una crisis ambiental y humanitaria— desvía la atención hacia temas emocionales, sin una intención genuina de ofrecer soluciones.
Lo más inquietante de este episodio es cómo el PP, de la mano de Vox, ha decidido caminar por esta senda de confusión y manipulación. Mientras Mazón, sostenido en el poder por el apoyo de la ultraderecha, aprovecha para lanzar dardos al Gobierno central, Feijóo cambia de discurso, aparentemente movido por el cálculo político. La responsabilidad que debería recaer sobre las y los responsables de la Generalitat por la lentitud en la respuesta es trasladada, una vez más, al Ejecutivo central, al que se acusa sin más pruebas que las palabras de un partido decidido a socavar el orden establecido a través de la desinformación y el descrédito sistemático.
La reacción de Feijóo ante la violencia refleja el tipo de liderazgo que propone. Un líder que rehúye condenar la agresión de manera firme, prefiriendo quedar bien con un sector de la ciudadanía que clama venganza en lugar de justicia. El Partido Popular y sus aliados no dudan en situarse al margen de las normas democráticas si eso implica ganar apoyos entre un electorado desencantado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
Mazón i el seu govern han de dimitir o cessats del seu càrrec i ser jutjats, i en eixe cas i en un estat normal, haurien d’anar a presó i pagar pels crims causats. Han sigut irresponsables, negligents i ho han fet a propòsit. El País Valencià ha de despertar, no ens mereixem un govern de criminals.
#MazónDimissió #MazónAPresó