Recogida de firmas para exigir al Gobierno que lleve a la justicia internacional la causa de las afganas silenciadas
Es necesaria una respuesta internacional urgente para condenar las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen talibán contra las mujeres afganas
España y su justicia de pandereta: no es delito grabar imágenes íntimas de mujeres en la calle y venderlas a páginas porno
Algunas de las partes personadas en la causa ya han anunciado la presentación de recurso de apelación.
Escándalo judicial: tres franceses que violaron a dos menores en España se libran de la cárcel
El juez sustituye todas esas penas por su expulsión de territorio español “en el plazo más breve posible”
Perseguir a una mujer y llamarla «puta» o «zorra» no es delito (según la Audiencia Provincial de Alicante)
Tres adolescentes fueron condenados el pasado noviembre por el juzgado de Menores por delito leve, pero la Audiencia los absolvió
La familia Pujol será finalmente juzgada como organización criminal
La Audiencia confirma íntegramente el auto del juez José de la Mata y sentará en el banquillo al expresidente catalán Jordi Pujol y sus hijos
La Fiscalía pide un año de cárcel para el hombre que llamó «mora de mierda» a una mujer en el metro de Madrid
“No queremos moros en Madrid, ojalá volviera uno con bigote y os metiera a todos en una puta nave, el gas lo iba a pagar yo”, dijo el hombre para el que la Fiscalía pide cárcel
La justicia británica decide mañana si extradita a Assange a EE.UU., donde puede ser condenado a 175 años de cárcel
Assange y su posible extradición suponen que mañana sea un día clave para la libertad de prensa.
La Justicia investiga por delito sexual a un diputado de Vox que dimitió sin aclarar por qué
«A pesar de ser inocente, el jueves por la mañana renuncié a mi acta de diputado», escribió la noche del 13 de noviembre el recién dimitido diputado de Vox
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Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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