Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Encuentros interespecie (jabalí-humano) en la periferia de Barcelona. Aníbal G. Arregui, Author provided
La antropología es la ciencia del anthropos (el ser humano), pero también estudia las formas en que diversas culturas se relacionan con los no humanos: animales, plantas, hongos, etc. Algunas de esas formas de relación entre especies nos invitan a imaginar la ecología de una manera diferente a la que predomina en la sociedad occidental.
Ejemplos alternativos pueden encontrarse en nuestra reciente publicación Vitalidades: etnografías en los límites de lo humano. Si bien en Occidente concebimos a otros organismos como seres-objeto a los que dominar, en este libro ilustramos como otras culturas (o sectores no convencionales de nuestra sociedad) conciben a los individuos de otras especies como sujetos con quienes interactuar.
Cuando se pasa de la idea de dominación a la de interacción no solo cambia la manera de entender las relaciones entre especies, sino también la ecología.
La singularidad de los “no humanos”
Una de las cosas que observamos es que, en muchos contextos, los no humanos no son representantes de una especie a la que dominar, sino organismos singulares que dan pie a relaciones (es decir, a sociedades y ecologías) también singulares.
Por ejemplo, uno de los casos que recogemos en nuestro libro es el del campesinado purhépecha (México) y sus cultivos de maíz. Las autoras de este capítulo explican que, mientras el maíz transgénico (ya presente en la región) es un mero producto industrial, las purhépechas perciben a su maicito tradicional como algo más que una planta: es una compañera vital a la que escuchar y cuidar, ya que tiene su propia subjetividad, intenciones y caprichos.
Otro ejemplo es el de los jabalíes urbanos. En este caso, los animales salvajes, con todo el peligro que comportan, son integrados en la vida diaria de los barrios de la periferia de Barcelona. Así, muchos jabalíes son reconocidos individualmente, como sujetos, y algunos hasta reciben nombre propio. Como consecuencia, se produce una transformación de la propia ecología urbana.
En Vitalidades mostramos que no es necesario desplazarse a contextos exóticos para encontrar formas alternativas de relación entre especies. Algunas de estas formas nos obligan a pausar la idea de la dominación de una naturaleza-objeto para, en su lugar, reimaginar la ecología desde el paradigma de la interacción entre organismos-sujeto.
El Antropoceno no lo hicimos entre todos
Si bien es importante atender las particularidades de los animales o las plantas, la singularidad de los propios humanos es también un aspecto crucial para entender la ecología. En este punto, la antropología puede desempeñar un papel central en algunos debates científicos del presente.
En las últimas décadas, desde geólogos a climatólogos, pasando por todo género de científicos sociales, hablan del Antropoceno. El Antropoceno vendría a definir una época en la que el impacto del ser humano en el planeta es mayor al del resto de fuerzas de la naturaleza en su conjunto.
La narrativa del Antropoceno reconoce que la ecología es un producto antropogénico, es decir, algo que los humanos hacemos. Sin embargo, esa narrativa niega la singularidad de los diversos grupos humanos. Dicho de otra manera: es completamente erróneo atribuir esta nueva era y sus consecuencias (como la crisis climática) al anthropos en su conjunto. Es decir, al Homo sapiens como especie.
En efecto, esta situación la hemos creado solo aquellos sapiens que vivimos en las zonas prósperas del capitalismo global. Solo en este contexto se ha generado la deriva productiva y explotadora que apunta hacia un futuro ecológico bastante oscuro para muchos.
En varios capítulos de nuestro libro mostramos que si bien solo unos pocos somos responsables del Antropoceno, las consecuencias de la actual degradación ecológica ya se hacen notar a escala planetaria (y de hecho, las sufren más quienes no causaron el problema).
Deshacer la supremacía del humano
En el libro del Génesis (1:28), Dios dio una clara orden a los humanos: “Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”.
Por suerte, hubo muchos que no le hicieron caso.
La antropología lleva mucho tiempo prestando atención a culturas (o sectores no convencionales de la sociedad occidental) que se desmarcan de la idea de que los humanos debemos dominar y subyugar a otras especies. La interacción es una alternativa a la dominación. Si bien la mera idea no va a resolver nuestros problemas, sí puede servir para empezar a imaginar ecologías diferentes, menos jerárquicas y, quizá, más razonables.
Aníbal G. Arregui ha recibido fondos del European Research Council (ERC) y la Agencia de Gestió d’Ajuts d’Ajuts Universitaris (AGAUR)
Juan Martin Dabezies trabaja en la Universidad de la República del Uruguay y recibe fondos adicionales para investigación de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación del Uruguay
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir