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La evasión puede ganar un debate, pero no resuelve los problemas, más bien los subraya
Parece que la política se ha convertido en un juego de escondite para Isabel Díaz Ayuso. En el debate reciente, su capacidad para evadir preguntas directas de sus contrincantes ha sido destacable. La líder del Partido Popular (PP) en Madrid no ha querido, o tal vez no ha podido, responder a preguntas tan cruciales como el número de personas en riesgo de exclusión social en la Comunidad de Madrid, el beneficio fiscal de los madrileños con diferentes niveles de ingresos, y su postura sobre el cambio climático. Aquí, intentaremos arrojar luz sobre las preguntas que Ayuso ha dejado en la oscuridad.
ESTADÍSTICAS DE EXCLUSIÓN SOCIAL: ¿EL ELEFANTE EN LA SALA?
Durante el debate, Mónica García, candidata de Más Madrid, preguntó directamente a Ayuso si estaba al tanto de la cantidad de personas en riesgo de exclusión social en la Comunidad de Madrid. Sorprendentemente, Ayuso optó por ignorar la pregunta y seguir con su discurso preparado. La realidad es que hay más de un millón y medio de madrileños en riesgo de exclusión social, lo que representa el 22% de la población total. Esto es un incremento de cinco puntos porcentuales desde la aparición de la pandemia de COVID-19. Además, los casos de exclusión severa han aumentado en un 25%, afectando a alrededor de 800.000 personas, según datos de Cáritas.
POLÍTICA FISCAL: ¿EN BENEFICIO DE QUIÉN?
El tema fiscal también tuvo un gran protagonismo en el debate. Ayuso, después de hablar de su intención de tener una administración «amigable con el ciudadano», fue interpelada por Alejandra Jacinto, la candidata de Unidas Podemos-IU-Alianza Verde. Jacinto le preguntó cuánto se ahorrarían en impuestos una persona con ingresos de 1.500 euros mensuales y una con una renta de alrededor de 100.000 euros anuales en la Comunidad de Madrid. Ayuso se mantuvo en silencio, y Jacinto presentó datos de la calculadora de IRPF de la Comunidad de Madrid que mostraban que una persona con ingresos de 23.000 euros al año se ahorra 167 euros, mientras que una persona con ingresos de 100.000 euros ahorra 1.343 euros. «Esa es su política fiscal, una política fiscal que solo beneficia a los que más tienen en la Comunidad», concluyó Jacinto.
NEGACIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO: ¿UNA POSTURA SOSTENIBLE?
Mónica García también cuestionó a Ayuso si todavía sostenía que el cambio climático era una estafa, una afirmación que la presidenta de la Comunidad de Madrid hizo en la Asamblea de Madrid el pasado noviembre. En aquel momento, Ayuso acusó a la izquierda de confundir «cambio y emergencia» climática para imponer nuevas formas de consumo que, según ella, «empobrecen» a la sociedad y son parte de una «gran estafa» promovida por los ‘lobbies’. A pesar de que el moderador del debate, Víctor Arribas, instó a Ayuso a responder a las «alusiones directas», ella nuevamente eligió no responder.
LA COMPETITIVIDAD DE MADRID: ¿ESTANCAMIENTO O PROGRESO?
Otra área de preocupación planteada durante el debate fue la posición de Madrid en el Índice de Competitividad Regional de la Unión Europea. Juan Lobato, el candidato del Partido Socialista de Madrid (PSM), criticó que Madrid ocupara el lugar 32 en este índice, según datos publicados en marzo por la Comisión Europea. «Me apena que una presidenta madrileña no aspire a que esta región vaya a más y que se conforme con ser la región 32 de la UE», cuestionó Lobato. «¿Realmente creen que podemos permitirnos no desarrollar el potencial que tenemos para competir y ganar en la Champions? ¿Está dispuesta a quedarse tranquila sabiendo que Madrid es la región 32 de la UE?», preguntó a Ayuso. De las 263 regiones evaluadas por Bruselas, ninguna región española ocupa los primeros lugares. Madrid es la región española mejor clasificada, en el puesto 32 (con un puntaje de 119.3), seguida a una gran distancia por el País Vasco (puesto 77 y 107.6 puntos) y Cataluña (puesto 107, con 101.3 puntos).
ÉTICA Y CONTRATACIONES FAMILIARES: ¿UNA LÍNEA BORROSA?
El debate también sacó a la luz el polémico contrato público que benefició al hermano de Isabel Díaz Ayuso con más de 280.000 euros durante la pandemia del coronavirus. Alejandra Jacinto señaló que Ayuso «ha gobernado bien para su hermano» y le preguntó directamente: «¿Le parece ético contratar a su hermano en lo peor de la pandemia aprovechándose de su cargo?» Y una vez más, Ayuso optó por no responder.
La habilidad de Ayuso para evadir las preguntas directas durante el debate fue, sin duda, notable. Pero, ¿es este el tipo de liderazgo que Madrid necesita? Los ciudadanos merecen respuestas a estas preguntas críticas, y es responsabilidad de los líderes políticos proporcionarlas. En última instancia, la evasión puede ganar un debate, pero no resuelve los problemas reales a los que se enfrentan las personas a diario.
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