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Desde aquí hacemos referencia a sus palabras, en las que indica que él «lee»: Garó, deja de leer lo que estés leyendo, te sienta mal
El humorista Ángel Garó ha vuelto a la escena mediática, no en un programa de comedia, sino en las redes sociales, plataforma que usó para liberar sus creencias políticas y cargó con vehemencia contra “la izquierda y el comunismo”. El comediante, cuya última aparición pública fue en una ceremonia de Semana Santa tildada de «surrealista», proclamó con orgullo su identidad «homosexual y de derechas», mostrando su rechazo hacia la izquierda, el progresismo y Podemos.
“A mí me hace mucha gracia que se hagan los dueños del LGTBI. Yo soy homosexual, y yo soy de derechas. Y, sin embargo, yo veo la injusticia día a día porque leo, estudio”, fueron las palabras de Garó en un video de TikTok que ha ganado notoriedad en otras plataformas como Twitter.
Este comediante, que destacó en los programas de entretenimiento y variedades de finales de los 90 y principios de los 2000, insiste en su visión del mundo: “Yo soy homosexual, y a mucha honra, pero yo voto a lo que hay que votar. Venga, que tengan cojones y voten lo que es bueno y déjense de tanta mierda izquierdista y comunista que nos va a llevar a la ruina. Qué bonita es Venezuela…”, concluyó.
He visto que Ángel Garó es tendencia y parece ser que este vídeo suyo se ha hecho viral. Es difícil juntar tantas frases tópicas de derechas. Que si Putin es comunista, que si el gobierno es socialcomunista, que si la coleta de Pablo Iglesias… pic.twitter.com/ghHPLPIw5K
— #PorQuéTT (@xqTTs) July 4, 2023
LA CONTROVERSIA AL DESCUBIERTO
Garó, conocido por su humor, ha dejado claro que no se queda atrás cuando se trata de expresar opiniones contundentes. El humorista señala el «socialcomunismo» como un problema en la actualidad y arremete contra aquellos que, a su juicio, niegan la historia.
Sin duda, sus comentarios provocativos han generado una onda expansiva en la red, instando a las y los seguidores “a votar a los partidos que son dignos”, mientras critica a Podemos aseverando que “lo mejor que hicieron es que se cortase la coleta el otro. Manada de sinvergüenzas. Eso es progresismo…”.
Las reacciones a su descargo no se hicieron esperar. El actor, activista y compañero de profesión Willy Toledo pintó un retrato nada halagador del humorista en su cuenta de Twitter: «Coincidí dos o tres años con Garó en la misma clase de la escuela de teatro a la que ambos asistimos. Solo puedo decir una cosa: su talento, enorme, único, era directamente proporcional a su amor por el dinero y el poder».
Coincidí dos o tres años con Garó en la misma clase de la escuela de teatro a la que ambos asistimos.
— Guillermo Toledo (@guillermoTM1959) July 4, 2023
Solo puedo decir una cosa: su talento, enorme, único, era directamente proporcional a su amor por el dinero y el poder. pic.twitter.com/euVWdibAw1
Aunque es innegable el derecho de Garó a expresar sus ideas, no deja de sorprender su vehemencia y retórica divisiva, en lugar de buscar un lenguaje que invite al diálogo y al entendimiento. Este episodio es un claro reflejo de cómo la política ha penetrado hasta los rincones más insospechados de nuestra vida diaria, evidenciando la preocupante polarización que vivimos en la actualidad.
El caso de Ángel Garó plantea preguntas más profundas y serias sobre nuestra sociedad. ¿Es posible separar completamente nuestras inclinaciones políticas de nuestras identidades personales? ¿O estamos destinados a una vida donde cada aspecto de nuestra existencia esté polarizado por la política? Además, ¿cómo se puede desvincular una orientación sexual de una inclinación política? Garó insinúa que es posible ser «homosexual y de derechas», desafiando la narrativa común de que la derecha es inherentemente contraria a los derechos de la comunidad LGTBI.
Las y los comediantes, como cualquier otra persona, tienen opiniones, creencias y posiciones políticas que pueden, y a menudo lo hacen, influir en sus audiencias. Por lo tanto, es crucial que sean responsables al usar su influencia y, a su vez, que las y los espectadores sean críticos con la información que reciben, sin importar de quién venga.
En este sentido, la última perla de Garó, lejos de ser una anécdota, se ha convertido en un pequeño episodio de la triste comedia de nuestro tiempo: la polarización política. Desde aquí hacemos referencia a sus palabras, en las que indica que él «lee»: Garó, deja de leer lo que estés leyendo porque probablemente sean escritos en medios dirigidos por Indas o Marhuendas y pasa lo que pasa.
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