Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La dignidad de nuestros mayores, en manos de la especulación y el desinterés, se convierte no solo en un titular, sino en un llamado a la reflexión y la acción.
La Comunidad de Madrid, bajo el mandato de Ayuso, ha puesto sobre la mesa una propuesta que roza lo ridículo en el terreno de la gestión: entregar el control de la alimentación de cinco residencias públicas a una empresa con un historial de negligencias alimentarias. Esta decisión, lejos de ser un acto aislado, se inscribe en una serie de polémicas que han sacudido el sistema de atención a los más vulnerables en la región. Lo denuncia ElDiario.
DESATENCIÓN Y NEGOCIOS POR ENCIMA DE LA SALUD
Plataforma Femar S.L., la compañía en el ojo del huracán, ha sido reiteradamente acusada de distribuir alimentos en condiciones deplorables a centros de atención. Las denuncias, que datan desde enero de 2022, vienen de mano de Comisiones Obreras y abarcan desde la mala calidad de los alimentos hasta casos extremos donde la comida servida contenía larvas de gusano. A pesar de esto, la Comunidad de Madrid pretende volver a confiarles la alimentación de nuestros mayores.
El colmo de esta situación se evidencia en las fotografías que familiares de los residentes, horrorizados, han compartido con los medios: platos de comida con patatas negras, espinacas que más bien parecen vomitivo, carne cruda, y lasañas que distan mucho de ser apetecibles. Julia, cuya madre sufre de Alzheimer y ha perdido más de 20 kilos debido a esta negligencia, no oculta su indignación ante ElDiario: «La gota que colmó el vaso fue encontrar coliflor podrida en el plato de mi madre».
MULTAS INSIGNIFICANTES FRENTE A GRAVES INCUMPLIMIENTOS
Isabel Díaz Ayuso intentó minimizar las acusaciones señalando que Femar había sido multada con más de 43.000 euros por estas irregularidades. Sin embargo, esta cifra dista mucho de la realidad, ya que la única sanción relacionada directamente con la gestión de los alimentos fue de apenas 542,78 euros, por romper la cadena de frío. Las multas más cuantiosas no tenían que ver con la calidad de los alimentos, sino con falsedades administrativas sobre la localización de sus almacenes.
Ccuando Femar quedó inicialmente fuera del concurso por no cumplir con los requisitos de proximidad de sus almacenes, recurrió a un Tribunal Administrativo de Contratación Pública, que le dio la razón basándose en una interpretación laxa de los pliegos. Así, las triquiñuelas administrativas prevalecen sobre la salud y el bienestar de los residentes.
UNA DECISIÓN QUE DESPRECIA A LOS MÁS VULNERABLES
La potencial adjudicación de este contrato a Femar, a pesar de las numerosas denuncias y la evidente desatención a la calidad, envía un mensaje escalofriante sobre las prioridades del Gobierno de Ayuso. No es solo una cuestión de incompetencia administrativa; es un claro desprecio por los derechos y la dignidad de los más vulnerables. El negocio por encima de la nutrición: la triste realidad de nuestras residencias.
Julia, al igual que muchos otros familiares, ha presenciado cómo la salud de su madre se deterioraba bajo el cuidado de la residencia, evidenciando que el problema no solo reside en la enfermedad, sino en la calidad de la alimentación que se les proporciona. «¿Cómo es posible que una persona aumente de peso con la comida de un hospital y no con la de su residencia?», se pregunta con razón.
LA IMPUNIDAD FRENTE A LA INDIGNACIÓN CIUDADANA
Este escenario no solo revela falencias en la gestión y supervisión de los contratos públicos, sino también una alarmante falta de empatía hacia aquellos que dependen del sistema de atención social. La impunidad con la que operan ciertas empresas, amparadas por decisiones gubernamentales cuestionables, es un reflejo de una sociedad que parece haber perdido el norte en cuanto a sus valores y prioridades.
La dignidad de nuestros mayores, en manos de la especulación y el desinterés, se convierte no solo en un titular, sino en un llamado a la reflexión y la acción. La comunidad debe exigir responsabilidades, transparencia y, sobre todo, respeto por la vida y bienestar de las personas mayores. La alimentación en las residencias no es un mero contrato; es una cuestión de humanidad y justicia social.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir