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Tras las últimas declaraciones de Macarena Olona se han encendido todas las alarmas en Vox y resuenan los tambores de guerra.
La reaparición pública de Macarena Olona en diversos actos y varias publicaciones en redes sociales han puesto de manifiesto las desavenencias en Vox.
Este lunes Olona hablaba en una entrevista con Herrera en la COPE, y expresaba un profundo dolor debido a filtraciones que se llevaron a cabo desde Vox después de las elecciones a la Comunidad de Andalucía: “Desde mi partido se trasladó información falsa”, ha dicho.

“Lo que hemos vivido después de las elecciones andaluzas nunca lo había vivido en mi partido. Siempre había habido gran cohesión y gran parte del éxito de Vox es que muchísimos españoles no lo veían solo como un partido, sino como una familia. Por primera vez después de las elecciones andaluzas vi una ruptura en ese concepto”, declaraba.
Esto ponía de manifiesto un secreto a voces, que en una columna publicada por el ex alto cargo del PP, Pablo Montesinos, se ha visto exacerbada.
El ex político de los populares, una de las muletas de Pablo Casado, ha expresado que en su dimisión tras las andaluzas “el runrún de las malas relaciones entre Olona y la dirección de Vox ya estaba ahí”.
Y va más allá, explica que tras la fotografía de Olona con Mario Conde “el ambiente en Vox era ya imposible”.
A partir de ahí se muestra rotundo: “La primera gran crisis de Vox estalló con toda crudeza hasta el punto de atisbar una escisión. Olona, en otro partido, frente a Abascal, Espinosa de los Monteros u Ortega Smith, sus hasta hace pocos meses compañeros”.
Esto, entiende, es algo positivo para sus antiguos compañeros populares, porque “sin visos de solución, en el PP observan la situación con sonrisa maliciosa”.
Concluye que en Génova confirman que en Vox “ya estaban de capa caída y esto es el remate”.
Y finalmente lanza una premonición en la que “si Olona acaba dando el paso y forma otro partido, y ya ha demostrado que va por libre, la influencia de Vox será muy poca”.
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