Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La violencia continua azotando de manera imparable Colombia, el año 2020 se cierra con la escalofriante cifra de 310 líderes sociales asesinados según la última actualización del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ). A ello hay que sumar al menos 12 familiares de líderes sociales, víctimas utilizadas como método de presión y extorsión, y los asesinatos de 64 excombatientes que firmaron el Acuerdo de Paz. En total cerca de 400 asesinatos políticos.
Desde la firma del Acuerdo de Paz, aprobado en septiembre de 2016 tras más de cuatro años de conversaciones y un referéndum fallido, las cifras de asesinatos son de más de 1.100 lideres sociales y de 250 exguerrilleros en escasos cuatro años. Cifras probablemente mayores, pues las muertes se entremezclan con decenas de secuestros, desapariciones y crímenes silenciosos que muchas veces no trascienden a la opinión pública. Estos números dejan una media de casi un asesinato político diario.

Los líderes sociales, dirigentes campesinos, indígenas y defensores del medioambiente, son mayoritariamente perseguidos por representar una resistencia organizada en sus comunidades a intereses económicos y políticos que se terminan imponiendo de manera violenta. Varios de los asesinatos denunciados en 2020 tienen que ver con la oposición a grandes propietarios de tierra, proyectos de explotación y construcción dañinos para el medioambiente o la oposición al tráfico de droga y el dominio de paramilitares y guerrillas en gran parte del país.
El Departamento de Cauca, clave en la producción y distribución de cocaína, bate el récord con 97 muertes violentas de líderes sociales en el año 2020. No obstante, este fenómeno no es aislado, sino generalizado en toda Colombia.
Las cifras demuestran el fracaso del proceso de paz
Por otro lado, las cifras ponen de manifiesto el fracaso del proceso de Paz, incapaz de garantizar la seguridad de los partidarios de las FARC desmovilizados, quienes pese a abandonar la vía armada siguen siendo blanco de grupos paramilitares y narcotraficantes, que con la necesaria connivencia del gobierno colombiano continúan asesinando impunemente.
En esta dirección apuntaba la organización «Somos Defensores», que publicó en noviembre de 2019 un informe en el que asegura que el 48% de los asesinatos son llevados a cabo por autores «desconocidos», mientras que otro 30% es llevado a cabo por paramilitares. La violencia no solo está descontrolada, sino que sale impune a sus autores.
Esta situación es un arma de doble filo, pues ha llevado a que un importante número de combatientes abandonen el proceso de paz y se reintegren en el movimiento guerrillero de la mano de escisiones y grupos críticos con las FARC. Este fenómeno se hizo especialmente visible tras el abandono de la vía pacífica en agosto de 2019 de los históricos dirigentes guerrilleros Jesús Santrich e Iván Márquez, quienes fundaron el movimiento guerrillero FARC-EP Segunda Marquetalia. Desde entonces, el reguero de combatientes que han seguido sus pasos ha continuado creciendo poco a poco pero de manera ininterrumpida.

La violencia que sufren los exguerrilleros es denunciada por asociaciones de Derechos Humanos y organizaciones sociales, pero no se ha traducido en una implicación por parte del gobierno colombiano para poner fin a esta silenciosa matanza.
La gravedad de la situación ha hecho que excombatientes de todas las regiones del país promovieran en octubre de 2020 una caravana «Por la paz y por la vida» que recorrió toda Colombia, llegando hasta Bogotá, para exigir a Iván Duque garantías de seguridad.
El 2021 empieza manchado de sangre
La situación no tiene visos de mejora atendiendo a los datos de la primera semana del 2021. El primer día del año el partido FARC anunció que la exguerrillera Yolanda Zabala Mazo de 22 años y su hermana Reina de 17 años fueron asesinadas por paramilitares.
Ese mismo día un líder social, defensor de los Derechos Humanos en el Departamento de Meta, también fue hallado muerto con signos de violencia.
Por Anibal Paz en Contrainformación
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir