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“No se puede consentir que una minoría aproveche la crisis para aumentar sus beneficios a cuenta de la mayoría”, sostiene Yolanda Díaz.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reaccionado este jueves a la escalada de la inflación, reclamando así un mayor esfuerzo a las grandes empresas para que garanticen el poder adquisitivo de sus trabajadores.
«Los salarios no son los culpables sino las víctimas de la inflación”, por lo que, a su juicio, “las nóminas no deben soportar la crisis” generada por esta inflación, que hace aumentar los precios.

“La inflación es hoy el principal problema de nuestro país. La gente está sufriendo la subida general de los precios, se están empobreciendo cada día”, ha señalado.
Para Díaz, “no se puede consentir que una minoría esté aprovechando la crisis para aumentar sus beneficios a cuenta de la mayoría”. Y, además, ha señalado que “tampoco es de recibo que el enorme esfuerzo público del gobierno para proteger a la gente acabe enriqueciendo a unos pocos”.
“La patronal española y las grandes empresas, especialmente las energéticas, tienen que asumir su responsabilidad. Es el momento de redistribuir las cargas, que los que más tienen arrimen el hombro por su país. Tenemos que recortar los márgenes de beneficios por el bien común”, ha señalado la titular de Trabajo.
En su opinión, “las familias no pueden soportar más esta situación” por lo que se debe “proteger a la gente para que puedan sacar su vida adelante”. “Hay margen para que los salarios suban”, les ha dicho a los empresarios.
«Las familias no pueden soportar más esta situación, tenemos que proteger a la gente para que puedan sacar su vida adelante. Hay margen para que los salarios suban. La democracia se defiende con más derechos», concluía enviando un mensaje al otro sector del Gobierno.
La inflación es hoy el principal problema de nuestro país. La gente está sufriendo la subida general de los precios, se están empobreciendo cada día.
— Yolanda Díaz (@Yolanda_Diaz_) June 30, 2022
Los salarios no son los culpables, sino las víctimas de la inflación. Las nóminas no deben soportar la crisis.
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