Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Micrografía electrónica de transmisión de Wolbachia en una célula de insecto.
Wikimedia Commons / Scott O’Neill, CC BY-SA
Es el parásito reproductivo más abundante en la naturaleza. Más de la mitad de todas las especies de insectos y artrópodos viven infectados por Wolbachia, un parásito que Marshall Hertig y Samuel Wolbach, patólogos de la Universidad de Harvard, observaron por primera vez en 1924, en el ovario del mosquito Culex pipiens.
Wolbachia ha inspirado colecciones de libros de ciencia y es la protagonista en múltiples congresos internacionales. Hoy sirve como freno a una enfermedad devastadora, el dengue. Y todo por la extraña manera que tiene de transmitirse de generación en generación, perjudicando el éxito reproductivo de los machos (o aniquilándolos directamente) y favoreciendo la reproducción de las hembras de la especie que parasita.
Se transmite a través de los óvulos
Wolbachia solo puede vivir en el interior de la célula. Así, se transmite a los descendientes a través de los óvulos, pero no de los espermatozoides, que carecen de un citoplasma desarrollado. Y a lo largo de millones de años de coevolución con sus hospedadores ha desarrollado estrategias reproductivas extraordinarias, favoreciendo el éxito de las hembras (que redunda en su propio éxito) y el fracaso de los machos.
Célula del tejido ovárico de un insecto infectado por Wolbachia.
© 2004 Public Library of Science. Cortesía de Scott O’Neill, CC BY
La estrategia de Wolbachia en pro de las hembras
En algunas especies de insectos los embriones masculinos infectados por Wolbachia mueren, los embriones hembra no. La bacteria parásita no hace concesiones a los machos.
Recientemente se ha descrito cómo Wolbachia inhibe una proteína necesaria para la masculinización, lo que significa la muerte del embrión macho en el proceso de su desarrollo.
Pero la estrategia puede ser más sofisticada: no matar a los embriones machos, sino promover su feminización. La infección con Wolbachia altera el sistema endocrino de algunos crustáceos infectados, lo que provoca la feminización de los descendientes que de otra forma serían machos de acuerdo a su dotación genética.
Wolbachia también puede “alentar” la multiplicación de las hembras sin contar con los machos. Una de las consecuencias más llamativas de la infección es que en algunos casos induce la partenogénesis, es decir, reproducción de hembras infectadas sin necesidad de machos, originando solo hembras en la descendencia.
Por último, la bacteria se convierte en un peculiar sistema anticonceptivo: provoca que los espermatozoides infectados no sean compatibles con los óvulos no infectados. Esta incompatibilidad citoplasmática es la estrategia más común. Si los machos infectados tratan de reproducirse con hembras no infectadas fracasarán. De esta forma solo las hembras infectadas se reproducen, extendiendo la bacteria en la población.
Actualmente se empiezan a desvelar los mecanismos celulares y moleculares de la incompatibilidad citoplasmática. Los espermatozoides infectados, cuando entran en el óvulo sano, tienen problemas para reorganizar su núcleo, que está fuertemente condensado. Esto impide que comience el desarrollo embrionario. En cambio, en el óvulo infectado hay factores que contrarrestan esta anomalía y permiten la unión normal de los núcleos masculino y femenino.
Las cuatro estrategias desarrolladas por Wolbachia para aumentar su éxito reproductivo aumentando la frecuencia de las hembras infectadas en las poblaciones.
author provided
El importante papel de Wolbachia
La habilidad de Wolbachia para incrementar su éxito reproductivo explica su extraordinaria expansión en la naturaleza. Sin embargo, la consideración de esta bacteria como parásito no debe esconder que en muchos casos la relación con el hospedador puede considerarse una forma de mutualismo, es decir, de beneficio para ambas partes.
De alguna forma poco conocida, Wolbachia puede proteger al hospedador contra otras infecciones, y aumenta su longevidad y fecundidad. Esto tiene una potencial importancia biomédica. También puede sintetizar nutrientes necesarios para el hospedador. Algunas filarias (nemátodos parásitos) solo pueden sobrevivir o reproducirse si están infectadas. En un caso concreto (Brugia malayi, causante de filariasis linfática) se ha visto que la bacteria, pero no su hospedador, sintetiza el grupo hemo, un cofactor esencial para el funcionamiento de muchas enzimas.
La incompatibilidad citoplasmática que induce la infección de Wolbachia no solo se da entre machos infectados y hembras no infectadas. También se produce entre machos y hembras infectados con cepas diferentes de la bacteria. Esto puede dar lugar a la segmentación de poblaciones de insectos, lo que favorece la aparición de nuevas especies. Es concebible que la infección por Wolbachia esté relacionada con la diversificación de estos animales, aunque está por determinar en qué medida ha sido relevante.
Aliada contra el dengue y otras enfermedades
Wolbachia protege a su hospedador frente a otros patógenos. En algunos casos reduce la replicación de virus, o acorta el ciclo de vida del hospedador, limitando la multiplicación vírica. Esto convierte a Wolbachia en un aliado potencial para frenar la expansión de enfermedades transmitidas por insectos, fundamentalmente por mosquitos. Una estrategia puede ser liberar machos infectados, que intentarán reproducirse con hembras no infectadas sin conseguirlo, reduciendo la población de mosquitos. O liberar tanto machos como hembras infectados que extiendan la bacteria por toda la población, reduciendo la carga total de patógenos.
Ya se están produciendo importantes avances en este terreno. En un ensayo reciente, la introducción de mosquitos infectados en Yogyakarta (Indonesia) ha reducido la incidencia del dengue en un 77%.
La enfermedad de Chagas, la fiebre amarilla, la leishmaniasis, el virus del Zika e incluso la malaria son otros potenciales objetivos de esta guerra biológica que utiliza Wolbachia como aliado.
Algunas filarias son dependientes de la infección con Wolbachia para completar su ciclo vital. Las filarias están implicadas en gravísimas enfermedades tropicales, como la filariasis linfática o la oncocercosis. Su dependencia de la Wolbachia ha planteado la posibilidad de tratamientos antibióticos (doxiciclina o rifampicina), que ataquen a la bacteria, complementarios a los tratamientos con antiparasitarios.
Ha habido avances en este sentido, pero los tratamientos son muy largos, tienen contraindicaciones y no pueden aplicarse a niños o mujeres gestantes o que estén amamantando a sus bebés. Por ello, es imprescindible que se desarrollen antibióticos más eficaces contra Wolbachia para paliar este terrible problema sanitario, ya que las filariasis afectan a más de 150 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en países de bajos recursos económicos.
Y así, estamos ante un parásito reproductivo de indiscutible éxito, mutualista imprescindible, manipulador endocrino, motor evolutivo y diana terapéutica. Todo esto, favoreciendo a las hembras sin discusión.
Ramón Muñoz-Chápuli Oriol no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Marina Lobo cierra la temporada por todo lo alto
Marina Lobo despide la temporada de Hasta el Coño De con un programa cargado de actualidad, mala leche y verdades bastante incómodas. La lista de morosos de Hacienda vuelve a dejar nombres conocidos, deudas millonarias y mucha televisión dispuesta a ponerse del lado de quienes deben fortunas mientras al resto se nos exige pagar hasta el último céntimo.
También hay justicia española en estado puro: causas que se archivan cuando afectan al poder, órdenes de busca que no parecen tener demasiada prisa y una ultraderecha obsesionada con pintar bancos arcoíris porque la existencia ajena les provoca un cortocircuito emocional.
Un cierre de temporada con Marina Lobo, Remolachers, indignación bien dirigida y el recordatorio de siempre: aquí se cuenta la actualidad desde el lado de quienes no tienen plató, apellido ni despacho amigo.
Regresamos en septiembre.
Vídeo | Génova recuerda: el fascismo no se normaliza, se frena
Génova sabe muy bien que el fascismo no se “normaliza”: se frena. El 30 de junio de 1960, la ciudad se levantó contra el Movimiento Social Italiano, heredero político del régimen de Mussolini, cuando pretendía celebrar allí su congreso.
Aquella protesta no fue una anécdota. Fue una advertencia histórica. La presión popular obligó a cancelar el congreso y convirtió a Génova en símbolo antifascista.
Hoy, la ciudad vuelve a la calle contra la ultraderecha de Meloni. Porque la memoria no es nostalgia: es defensa propia.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir