Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La reciente noticia de al menos 32 personas encontradas sin vida en las costas de Melilla y Beni Ensar es un sombrío recordatorio del inhumano trato que enfrentan los migrantes en su desesperada búsqueda de un futuro mejor. Este trágico acontecimiento no es un incidente aislado sino un reflejo de la continua y desgarradora crisis migratoria que azota la Frontera Sur del Estado español. La incesante aparición de cuerpos en nuestras costas es una acusación directa a las políticas migratorias fallidas y a la cruel indiferencia de aquellos en el poder, tal y como nos detallan desde la asociación sin ánimo de lucro Solidary Weels.
POLÍTICAS MIGRATORIAS QUE MATAN
Año tras año, las costas de España se convierten en escenarios de horror donde se recogen cuerpos de jóvenes, la mayoría procedentes de Marruecos, que perecieron intentando cruzar el mar en condiciones precarias. Las embarcaciones inseguras y las travesías nocturnas son solo parte de un sistema mucho más amplio de desesperación, impulsado por acuerdos como el firmado en 2019 entre España y Marruecos que, lejos de proporcionar soluciones, solo han intensificado la peligrosidad y el costo de los viajes. Estos jóvenes no solo arriesgan sus vidas por necesidad, sino también por la imposibilidad de acceder a vías legales y seguras debido a un sistema de visados prácticamente inaccesible para ellos.
Desde la tragedia en Melilla en 2022, donde 37 vidas fueron brutalmente arrebatadas, hasta el aumento de la militarización y la vigilancia en la frontera, todo apunta a una estrategia de securitización que deshumaniza a los migrantes, considerándolos nada más que cifras en un balance de seguridad nacional. El uso de tecnologías invasivas y la securización digital solo han servido para aumentar el sufrimiento y la mortalidad sin proporcionar soluciones reales o humanas.
EXIGIMOS UN CAMBIO RADICAL
Es imperativo y urgente que las autoridades españolas y marroquíes tomen medidas concretas para evitar que tragedias como estas se repitan. Necesitamos un cambio de paradigma en las políticas migratorias, centrado en el respeto a los derechos humanos y en la preservación de la vida humana. El Mediterráneo no puede seguir siendo la fosa común más grande de Europa. Las operaciones de búsqueda y rescate deben ser transparentes y efectivas, asegurando que se respeten los protocolos internacionales y que se protejan las vidas en el mar.
Además, es vital que se establezca un sistema de justicia y reparación para las familias de las víctimas. Los trámites burocráticos excesivos que enfrentan estas familias no solo agravan su sufrimiento sino que también desvirtúan la dignidad y la humanidad que merecen. El dolor de las familias no debe ser visto como una oportunidad para el lucro por redes inescrupulosas.
Esta situación crítica en las fronteras de España y Marruecos no solo es una crisis humanitaria, sino también un reflejo de una profunda crisis moral y ética. No podemos continuar permitiendo que las políticas de externalización y securitización dicten el trato a seres humanos en su momento más vulnerable. Es hora de que ambos gobiernos, español y marroquí, reconsideren sus enfoques y pongan la vida y los derechos humanos por encima de las agendas políticas y de seguridad.
Nos solidarizamos con las familias y amigos de las víctimas y reiteramos nuestro compromiso con el derecho a la libertad de movimiento de todas las personas. La tragedia en Melilla y Beni Ensar debe ser un punto de inflexión para que nuestras sociedades y gobiernos actúen con la urgencia y la compasión que esta crisis demanda. Es hora de restablecer la humanidad en nuestras fronteras.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir