Inglaterra se cuece: el clima que negaron ya está cerrando escuelas, hospitales y trenes
Inglaterra y Gales están viviendo una escena que debería liquidar de una vez la comedia negacionista. Calor extremo, escuelas cerradas, tiendas bajando persianas, centros comunitarios paralizados, citas hospitalarias retrasadas y trenes suspendidos por toda la red. No hablamos de una incomodidad de verano. Hablamos de un país que empieza a comprobar, con el asfalto blando bajo los pies, que fue construido para un clima que ya no existe.
La Met Office ha lanzado por segunda vez en la historia una alerta roja por calor, la máxima. Solo ese dato bastaría para callar a quienes siguen vendiendo el cambio climático como una exageración de ecologistas, científicas y científicos, activistas y adolescentes con pancartas. Pero no se callan. Nunca se callan. Porque el negacionismo no nace de la ignorancia: nace de los intereses.
Tucker Carlson rompe con Trump: cuando el monstruo descubre que el imperio también lo devora
ucker Carlson no se ha vuelto progresista. Conviene dejarlo claro desde la primera línea para no caer en entusiasmos baratos. Tucker Carlson sigue siendo Tucker Carlson: un comunicador reaccionario, una figura central de la derecha dura estadounidense, un propagador de bulos, un arquitecto televisivo del resentimiento blanco y una de las voces que más ayudó a normalizar el trumpismo como espectáculo político. Pero que alguien así rompa con los republicanos dice mucho del nivel de descomposición interna del monstruo.
La ruptura se hizo oficial en una entrevista grabada el 18 de junio en el pódcast Can’t Be Censored. Allí, el antiguo comunicador estrella de Fox News lo dijo sin demasiada vuelta: “No voy a apoyarlos. No hay ninguna posibilidad de que lo haga”. No hablaba de los demócratas. No anunciaba una epifanía democrática. Hablaba del Partido Republicano, el mismo bloque político al que dice haber apoyado durante 35 años, el mismo aparato que lo convirtió en altavoz, símbolo y agitador.
El planeta ya no deja dormir: el capitalismo convirtió la noche en otra trinchera climática
La crisis climática ha dejado de ser una advertencia escrita en informes para convertirse en una experiencia física. Se nota en la piel. En la respiración. En esa cama donde el cuerpo debería recuperar fuerzas y ya solo encuentra una habitación convertida en horno. El planeta se calienta, sí, pero hay un dato especialmente brutal: las noches se están calentando más rápido que los días. Y eso no es una anécdota meteorológica. Es una amenaza sanitaria global.
Un estudio publicado el 22 de junio en Nature Climate Change, liderado por Rebecca Emerton, confirma una escalada que debería estar abriendo informativos durante días. Desde la década de 1970, el estrés térmico se ha intensificado en todo el mundo. No hablamos solo de temperatura. Hablamos de la carga real que soporta el cuerpo humano cuando se combinan calor, humedad, viento y radiación solar. Es decir, no lo que marca el termómetro, sino lo que el cuerpo sufre.
Peinado, desatado: cuando un juez compara a Begoña Gómez con narcos para sostener una causa política
El juez Juan Carlos Peinado ha decidido llevar a Begoña Gómez a juicio y lo ha hecho con un auto de más de 80 folios que no solo acusa, sino que construye clima. La acusa de haber aprovechado su matrimonio con el presidente del Gobierno para progresar profesionalmente. La envía al banquillo junto a su asistente, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés. La tesis central es que los tres habrían urdido un plan para mejorar la carrera de Gómez mediante dos másteres, una cátedra extraordinaria en la Universidad Complutense, su trabajo en el África Center del IE y supuestos favores en contrataciones públicas para Barrabés.
Hasta ahí, el relato judicial. Luego viene la parte grotesca.
Porque para sostener esa acusación, Peinado se agarra a referencias que pertenecen a otra escala penal, política y moral. Cita condenas de Jaume Matas, el caso Invercaria, una pieza separada de los ERE de Andalucía e incluso un procedimiento contra una organización dedicada presuntamente a introducir en España grandes cantidades de cocaína camuflada como café tostado. Sí. Para justificar medidas contra Begoña Gómez, el juez recuerda un caso de narcotráfico que él mismo instruyó.
Plumas de Pueblo: el mapa que demuestra que la diversidad LGTBIQA+ también late en los pueblos
Durante demasiado tiempo nos han vendido una mentira cómoda: que las ciudades son el refugio natural de las vidas LGTBIQA+ y que los pueblos son, casi por definición, territorios cerrados, hostiles, atrasados, impermeables a cualquier forma de diversidad. Una postal falsa. Una caricatura. Y, sobre todo, una forma muy eficaz de borrar a quienes han existido siempre en el rural, aunque muchas veces no se les haya querido mirar.
El mapa Plumas de Pueblo, impulsado por Proyecto Hortensia junto al antropólogo Paulino Ramos, viene precisamente a romper esa ficción. No con consignas vacías, sino con territorio, nombres, memoria y comunidad. El proyecto, basado en la tesis doctoral de Ramos sobre ruralidades cuir, recoge más de 60 iniciativas cuir en diferentes pueblos de España, aunque algunas informaciones elevan ya la cifra a alrededor de 70 iniciativas LGTBIAQ+ en contextos rurales de todo el Estado.
Rico, culpable y libre: Aldama y la confirmación de que la justicia también tiene clases
El comisionista sale mucho mejor parado que quienes no tienen dinero para pagar una buena defensa, negociar una colaboración o convertirse en pieza útil para el relato judicial.
La sentencia solo le impone, de forma solidaria con Ábalos y Koldo García, el decomiso de 430.298 euros por las ganancias vinculadas al delito de cohecho. También tendrá que pagar dos multas que suman 72.000 euros por organización criminal y cohecho. En total, una mordida asumible para quien, según los magistrados, se embolsó 3,7 millones en las operaciones de Puertos del Estado y ADIF. Si miramos el conjunto de sus negocios con mascarillas, incluyendo el suministro al Ministerio del Interior, el Servicio Canario de Salud y el Servicio de Salud de Illes Balears (estos dos últimos investigados en la Audiencia Nacional), los beneficios ascienden a 6,6 millones de euros.
Antón Losada resume el escándalo Ábalos, Koldo y Aldama en una frase: “Delinque y delata. Que sale gratis”
Aldama no entrará en prisión si cumple las condiciones fijadas por el tribunal. La razón: su colaboración con la justicia. Y ahí es donde Antón Losada incendió X con una frase tan breve como demoledora: “Delinque y delata. Que sale gratis”.
No hacía falta mucho más. A veces una frase basta para desmontar toda una arquitectura de solemnidad judicial.
Porque el mensaje que recibe la ciudadanía es brutal. No basta con delinquir. Hay que saber cuándo hablar. Hay que saber a quién señalar. Hay que saber convertir la confesión en salvoconducto. La colaboración con la justicia tiene sentido en un Estado de derecho, claro que sí. Pero cuando el resultado práctico es que una de las figuras clave de una trama sale de rositas ante la opinión pública, lo que queda no es pedagogía democrática. Queda otra cosa.
Queda cinismo.
Peinado ya no instruye solo contra Begoña Gómez: instruye contra sus propios límites
El caso contra Begoña Gómez ha llegado a ese punto en el que la pregunta ya no es solo qué se investiga, sino cómo se ha permitido llegar hasta aquí. Más de dos años de instrucción, una causa abierta por una denuncia del pseudosindicato ultra Manos Limpias, una investigación que nació apoyada en recortes de prensa, sospechas sin acreditar y hasta un bulo sobre una supuesta subvención pública a una empresa de la mujer del presidente. Y, pese a todo, el procedimiento sigue avanzando como si la política española necesitara otro espectáculo judicial para alimentar tertulias, portadas y campañas de desgaste.
Ahora el futuro judicial de Begoña Gómez, de su asistente en La Moncloa, Cristina Álvarez, y del empresario Juan Carlos Barrabés queda en manos de tres magistrados de la sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid. No es un detalle menor. Son los mismos jueces que, durante esta instrucción, han resuelto 20 recursos y han anulado una decena de resoluciones del juez Juan Carlos Peinado. Una decena. No una corrección técnica, no un matiz procesal. Una cadena de rectificaciones que dibuja algo bastante más preocupante: una instrucción empujada más allá de sus propios fundamentos.
El escrutinio oficial: la última esperanza para la democracia en Colombia
Cepeda ha reconocido el resultado preliminar. Conviene subrayarlo, porque la derecha mediática ya habrá empezado con su máquina habitual: “no aceptan perder”, “quieren incendiar el país”, “son enemigos de la democracia”. Mentira vieja con traje nuevo. Reconocer un preconteo no significa renunciar al escrutinio legal. Y en Colombia, como en cualquier democracia que todavía pretenda llamarse así sin sonrojarse, el resultado preliminar no tiene el mismo valor que el escrutinio oficial. El preconteo informa. El escrutinio decide.
La diferencia, según el propio Cepeda, sería la más estrecha registrada en una segunda vuelta en la historia electoral colombiana. Esa frase debería bastar para frenar la euforia de los poderosos, la ansiedad de los mercados y el griterío de quienes ya quieren coronar al ultraderechista De la Espriella como si la ley fuera una molestia menor. Pero no. En estos tiempos, cuando gana la ultraderecha, todo debe cerrarse deprisa. Muy deprisa. Primero se celebra, luego se bendice, después se exige silencio. La democracia reducida a trámite. La duda convertida en delito moral.
Trump amenaza, Irán se levanta de la mesa y la diplomacia vuelve a quedar secuestrada por el matón de siempre
Irán interrumpió este domingo 21 de junio las conversaciones con Estados Unidos en Suiza después de que Donald Trump volviera a hacer lo que mejor sabe hacer: convertir una negociación internacional en una demostración de chulería imperial. La delegación iraní abandonó el lugar de las reuniones en Bürgenstock, según informó la agencia oficial IRNA, después de reunirse con el intermediario qatarí. Las conversaciones se desarrollaban con mediación de Qatar y Pakistán. No hablamos de un malentendido protocolario. Hablamos de una potencia nuclear amenazando públicamente a otro Estado mientras sus representantes siguen sentados en una mesa que, supuestamente, debía servir para desescalar.
El mensaje de Trump en Truth Social fue una pieza clásica del manual mafioso de Washington: si Irán no detiene a sus “proxies pagados” y evita que “causen problemas”, Estados Unidos volverá a golpear “muy fuerte”, incluso “más fuerte” que la semana anterior. La frase no es diplomacia. Es amenaza. Es ruido de botas. Es la forma obscena en que el poder estadounidense pretende seguir dictando al mundo quién puede defenderse, quién debe arrodillarse y quién tiene derecho a existir sin pedir permiso.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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