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La Comunidad de Madrid ya cerró la Línea 1 por obras en 2016, pero no cumplió con las reformas que ahora se proponen hacer.
Un crucigrama irresoluble se presenta en el Consorcio Regional de Transportes de Madrid: la fecha de cierre de la Línea 1 del Metro por obras permanece en el limbo. Inicialmente, la idea era que las operaciones comenzaran el 1 de junio y se extendieran hasta alrededor del 8 de octubre de 2023. El proyecto busca una actualización muy necesaria de la vía y de varios componentes de los túneles, una labor que debería haberse llevado a cabo en 2007 y que se ha dejado en el tintero hasta ahora. Increíblemente, ha pasado más de una década y media y es solo ahora cuando la Comunidad de Madrid ha decidido encarar el problema.
Pero esta falta de previsión y coordinación con el Ministerio de Transportes y el Ayuntamiento de Madrid podría estirar todo este proceso hasta las fechas navideñas.
LA DESCONEXIÓN QUE AMENAZA A MADRID
La Comunidad de Madrid ha tratado de planificar estas obras durante el verano con la intención de minimizar la interrupción para los usuarios del Metro. Pero esto no es una cuestión menor. La Línea 1, la más antigua del sistema de transporte subterráneo de Madrid, atraviesa la ciudad de norte a sur, conectando el Ensanche de Vallecas con Pinar de Chamartín. Sin embargo, más de 350.000 residentes de Villa de Vallecas y Puente de Vallecas quedarán aislados del centro de la ciudad por el cierre de cuatro meses.
Es un déjà vu: la Comunidad de Madrid cerró la Línea 1 por obras en 2016, pero no cumplió con las reformas que ahora se proponen hacer.
EL ROMPECABEZAS DE LA GESTIÓN PÚBLICA
Hasta que el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) no dé su aprobación, el cierre de la Línea 1 no será oficial. Apenas 16 días antes de la fecha prevista para el cierre, todavía no se ha dado luz verde, y no hay señales de que vaya a llegar pronto. Según fuentes de ElPlural.com, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT), que depende del Ayuntamiento de Madrid, no tiene capacidad para organizar el servicio de autobuses de sustitución en tan corto plazo.
Con el cierre de 18 estaciones de metro, se espera implementar un servicio gratuito de autobuses que replique la ruta del metro en superficie para aliviar los problemas que el cierre pueda causar a los madrileños. Pero esto es un desafío logístico de proporciones titánicas que requiere personal, autobuses y una frecuencia de paso similar a la del Metro para trasladar a los pasajeros.
UNA COMUNICACIÓN DEFECTUOSA
La Consejería de Transportes mantiene un silencio ensordecedor, negándose a proporcionar una versión oficial de los acontecimientos. Por otro lado, personas involucradas en la planificación de las obras expresan en privado su preocupación por los posibles retrasos en las obras y su continuación en el período previo a las elecciones. Además, critican abiertamente la falta de comunicación acerca del futuro cierre de las obras, para evitar que perjudique a la candidata del Partido Popular y presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. «Va a ser un caos», es la visión sombría que se comparte desde dentro del Metro de Madrid, mientras apuntan a las obras simultáneas que se están llevando a cabo en la red de Cercanías en el túnel entre Sol y Nuevos Ministerios.
OBRAS QUE COINCIDEN, CONFLICTOS QUE SE AGUDIZAN
Estas obras en la Línea 1 se dan en paralelo a una profunda renovación en la red de Cercanías. Actualmente, el túnel que conecta las estaciones de Nuevos Ministerios y Chamartín está cerrado debido a la construcción de una nueva estación que será parte de Madrid Nuevo Norte, lo que complica aún más la movilidad en la ciudad.
Renfe, con notablemente más previsión que la Comunidad, ha organizado un sistema de información y refuerzo de servicios excepcionales, con la movilización de 700 trabajadores de información y 190 trenes adicionales por día, lo que representa un aumento del 15%, hasta un total de 1.436. Sin embargo, la coordinación entre Transportes y la Comunidad en relación con las obras del Metro brilla por su ausencia. Los constantes ataques de Ayuso a Cercanías madrileño y su enfrentamiento con el Gobierno y Sánchez, parecen solo agudizar la situación.
CLAUSURA DE LA LÍNEA 1: LA PUNTILLA DEL DESASTRE
Los trabajos de la primera fase comenzaron el 3 de abril, afectando a las estaciones entre Sol y Valdecarros, y se desarrollarán en tres etapas:
- Trabajos previos al cierre del servicio: Durarán tres meses y se realizarán entre las 2:30h y las 5h. No afectarán al funcionamiento normal de la línea.
- Suspensión del servicio de la línea 1 durante un máximo de 129 días (4 meses).
- Trabajos posteriores al cierre del servicio, durante los que la línea estará operativa.
El cierre del servicio de la línea 1 se llevará a cabo durante el verano de 2023, intentando que afecte lo menos posible a los usuarios. Las 18 estaciones de la línea 1 afectadas por el corte de servicio desde el 1 de junio son las siguientes: Tirso de Molina, Antón Martín, Estación del Arte, Atocha, Menéndez Pelayo, Pacífico, Puente de Vallecas, Nueva Numancia, Portazgo, Buenos Aires, Alto del Arenal, Miguel Hernández, Sierra de Guadalupe, Villa de Vallecas, Congosto, La Gavia, Las Suertes y Valdecarros.
Según el delegado de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, David Pérez, durante el tiempo que duren los trabajos de remodelación de la línea 1, la estación de Sol seguirá estando operativa. Tras acabar esta primera fase, está prevista una segunda que supondrá
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