Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Shutterstock / Viktoriia Hnatiuk
El curso pasado empezó la implantación de la nueva ley de educación española, la LOMLOE, que introdujo algunos cambios relevantes en la manera de entender y de organizar la educación. No significa una revolución con respecto a lo que había anteriormente, aunque sí que prepara el terreno para transformaciones interesantes.
El despliegue de contenidos corresponde a las comunidades autónomas y, para este curso 2022–2023, la previsión es la implantación en los cursos impares de primaria, ESO, bachillerato y ciclos formativos de grado medio, aunque su desarrollo está siendo desigual en cada territorio.
En el día a día y a corto plazo, el cambio será leve, en exámenes, deberes en casa y trabajo en aula, porque la apuesta se dirige hacia fundamentos de lo que debe ser una educación escolar en esta época de globalización, digitalización y diversidad.
Los contenidos de siempre, pero con novedades
De momento, no se termina con aquello de “¿Cómo va mi hija en matemáticas?”. Eso seguirá por muchos años. De hecho, lo que se conoce como el currículo escolar experimenta cambios ligeros.
No se modifican sustancialmente los contenidos concretos que se podrán encontrar en libros de texto o materiales digitales al uso. El contenido es el que es y no cambia de un año a otro: la historia, las matemáticas y la lengua seguirán siendo las mismas.
Lo que se modifica es la orientación que deben tener los contenidos en la educación. Más que acumular información, lo que se busca es un conocimiento para que cada alumno produzca saberes teóricos y prácticos fundamentales.
Se pretende también que todo el mundo encuentre sentido a lo que aprende en la escuela. Se trata de que los contenidos educativos sean sensibles a lo que ocurre en la sociedad de hoy, en clave de género, etnocultural, etc. Para ello, se realiza una ampliación hacia estas nuevas necesidades sociales y, de paso, se depuran estereotipos como los derivados de imágenes o contenidos de carácter machista o racista.
Contenidos que trascienden fronteras: las competencias
Ese afán por encontrar sentido a lo que se aprende se traduce en propuestas que trascienden las fronteras de cada asignatura. Se intenta que los aprendizajes se asemejen lo máximo posible a lo que ocurre en la realidad. Es decir, si la vida real se presenta de manera indivisible, sin distinguir entre ciencias o artes, lo que ocurre en la escuela debería asemejarse también a esa realidad global, sin demasiadas fronteras internas con asignaturas aisladas.
Los aprendizajes atraviesan asignaturas y todo alumno podrá ser capaz de proyectar en la realidad esos aprendizajes. Por ejemplo, con la transición ecológica. El alumno debe conocer qué ocurre con esto (causas y efectos) pero debe ser capaz de actuar en consecuencia.
A eso se ha venido a denominar competencia, que acompaña a los contenidos del currículo para dar un significado a lo que se aprende; para ello, cada escuela puede agrupar los contenidos por ámbitos de la manera que entienda mejor para sus alumnos. Esta información es importante para las familias para que puedan dar el apoyo necesario desde casa, que también será menos especializado y más generalista.
Los métodos experimentales y globalizadores
Bajo ese enfoque, ya intuimos que los métodos pedagógicos sí que pueden experimentar cambios algo más profundos. En realidad, la ley no determina un método concreto. Eso queda fuera de su alcance. Pero es cierto que esa organización de contenidos induce a pensar que buena parte del aprendizaje se deberá desarrollar mediante procedimientos algo más experimentales y globalizadores.
Es decir, para encontrar ese sentido, el trabajo del alumno será más activo. No se limitará a reproducir con detalle lo que ha oído o leído; ahora se le pide que ponga en marcha algún proceso personal de reorganización o reestructuración de lo aprendido para realizar una producción, normalmente en colaboración con otros, que incida en su realidad.
Siguiendo el ejemplo de la transición ecológica, puede surgir la idea de intervenir en el mismo barrio o población para diagnosticar los puntos críticos y proponer acciones de mejora, y después realizar campañas de sensibilización a la población o reuniones de negociación con cargos públicos para implementar medidas.
El despliegue de procedimientos y habilidades, con el apoyo de un saber documentado, es la consecuencia de este tipo de trabajos. Algo más complejo sí es, pero es que la sociedad ha entrado en otras dinámicas.
La evaluación
Con todo, el examen no queda enterrado, pero los sistemas de evaluación se adaptan, no solo a este enfoque, sino a una cosa más seria, como es la implantación de lo digital.
Por ejemplo, la herramienta ChapGPT de inteligencia artificial, con su capacidad para generar textos incluso de carácter poético o matemático, abre nuevos retos. Los ejercicios que se puedan pedir a los alumnos ya no serán repetitivos y deberán ser más creativos; se deberá incidir más en la memoria como herramienta personal que permite organizar el pensamiento, y se deberán proponer actividades alejadas de la reiteración de lo aprendido y que demuestren qué giro personal ha generado ese nuevo conocimiento adquirido en cada alumno.
Un reto más que una amenaza, que no mata aunque aprieta a docentes y familias.
Enric Prats no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Más de medio millón de personas ya han visto nuestro vídeo sobre cómo los centros de datos de la IA nos están dejando sin agua
Más de medio millón de personas han visto ya nuestro vídeo sobre el verdadero coste de los centros de datos de la inteligencia artificial. Más de medio millón. Y no lo han visto porque el asunto sea una curiosidad tecnológica ni porque les interese saber cómo funciona un servidor. Lo han visto porque cada vez más gente entiende que esa cosa aparentemente abstracta llamada IA tiene una existencia muy física: edificios gigantescos, subestaciones eléctricas, tuberías, kilómetros de cableado y millones de litros de agua desapareciendo dentro de sistemas de refrigeración.
La respuesta al vídeo confirma algo que las grandes tecnológicas preferirían seguir escondiendo detrás de anuncios llenos de palabras como innovación, progreso y futuro. La preocupación es real. La gente sabe que no estamos hablando de una nube mágica flotando sobre nuestras cabezas, sino de una industria pesada que quiere apropiarse de recursos públicos para alimentar negocios privados. Y quiere hacerlo deprisa, antes de que las comunidades entiendan qué les están plantando al lado de casa.
Nuestro vídeo reúne las advertencias de Erin Brockovich, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, un exboxeador estadounidense, Alexandria Ocasio-Cortez y Naciones Unidas. Personas con trayectorias, ideologías y responsabilidades muy distintas. Todas están mirando hacia el mismo lugar. Todas están viendo cómo la expansión descontrolada de los centros de datos amenaza el agua, dispara el consumo eléctrico y concentra todavía más poder en manos de un puñado de corporaciones.
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir