Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En medio de la brutal ofensiva del ejército israelí en la Franja de Gaza y las consecuencias humanitarias devastadoras que ha dejado a su paso, el gobierno de Benjamin Netanyahu ha anunciado planes para construir un parque de atracciones con una noria gigante en la frontera con Gaza. Este proyecto, según las noticias israelíes, también incluirá hoteles y un monumento en conmemoración a las víctimas del 7 de octubre, un día que se ha convertido en sinónimo de dolor y sufrimiento para los palestinos en Gaza.
El anuncio de la construcción de un parque de atracciones en la frontera con Gaza resulta profundamente insensible y provocativo, especialmente en un momento en que la región se enfrenta a una crisis humanitaria sin precedentes. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han llevado a cabo una intervención militar brutal que ha dejado a más de 30,000 palestinos muertos, según las autoridades locales. Esta cifra escalofriante debería ser motivo de reflexión y preocupación, no de proyectos de entretenimiento.
La propuesta de convertir este complejo en una suerte de Yad Vashem, el museo en conmemoración del Holocausto en Jerusalén, es una forma irrespetuosa de banalizar la tragedia palestina. Comparar el sufrimiento palestino con el Holocausto es inapropiado e insultante para las víctimas de ambas tragedias. Además, usar un monumento conmemorativo como un mero atractivo turístico es una falta de respeto hacia aquellos que han perdido sus vidas y seres queridos en esta sangrienta lucha.
Turismo en tiempo de guerra
La afirmación de que este parque de atracciones ayudará a reactivar económicamente la región y atraer el turismo es problemática en sí misma. En medio de un conflicto violento y una crisis humanitaria, la prioridad debería ser la protección y el bienestar de los civiles palestinos. En lugar de destinar recursos a la construcción de una noria gigante, Israel debería enfocarse en proporcionar ayuda humanitaria, atención médica y refugio a los palestinos que lo necesitan desesperadamente.
Los vecinos de la zona han expresado su sorpresa y preocupación ante estos planes, describiéndolos como una «desconexión con la realidad». Es evidente que hay una falta de empatía y comprensión hacia las necesidades y deseos de las personas que han sufrido durante décadas debido al conflicto. La construcción de un parque de atracciones en este contexto parece ser un intento de desviar la atención de las graves violaciones de derechos humanos que han ocurrido en la región.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Estados Unidos: 222 años de guerra sobre 239 de historia
Una potencia que convirtió la violencia en política exterior permanente y el negocio armamentístico en columna vertebral del sistema
Hungría como campo de pruebas: Orbán y la IA al servicio del miedo electoral
Cuando la inteligencia artificial sustituye al debate y el miedo se convierte en política de Estado
El 15% del ego: Trump convierte el comercio en un impuesto contra su propio pueblo
Tras el revés del Supremo, la Casa Blanca responde castigando a quienes pagan la factura
Vídeo | Pascal Kaiser y el precio de existir en público
Cuando la visibilidad se castiga y el odio actúa con impunidad, la pregunta ya no es por qué cuesta mostrarse, sino quién protege a quienes lo hacen. El 30 de enero, en un estadio con 50.000 personas, un árbitro amateur alemán hizo algo tan cotidiano…
Vídeo | ¿En qué equipo estás?
Mismo deporte. Dos formas de estar en el mundo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir