Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El Gobierno que prometió acabar con “la casta” y ha terminado convirtiéndose en su versión más cínica y cruel.
Cinco provincias, cientos de trabajadores públicos presionados y una trama de retornos al partido del Gobierno. Ese es el saldo preliminar del escándalo que involucra al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, conocido como PAMI, una de las principales cajas del Estado argentino con un presupuesto anual que supera los 5 billones de pesos.
La denuncia no viene de la oposición ni de medios críticos: la presentó Viviana Aguirre, diputada oficialista, que declaró haber recibido la exigencia de entregar un millón de pesos como “retorno” al asumir su puesto en la dirección del PAMI en La Plata. En su testimonio, desmenuza cómo los referentes de La Libertad Avanza imponían porcentajes del sueldo que debían ser entregados al partido, una práctica que recuerda al clientelismo más rancio, al que Milei decía venir a exterminar.
El patrón se repite en Misiones, Santa Cruz, La Pampa, Chaco y Buenos Aires. En Misiones, diez funcionarios del PAMI y la ANSES denunciaron que se les ordenó transferir el 10% de su salario a una cuenta particular, y exigieron por escrito la devolución de los montos. La carta ya obra en poder de la Justicia.
Este sistema de “diezmo institucionalizado” se extiende a otros organismos clave, como la ANSES, encargado de las pensiones y ayudas sociales. El mecanismo es simple: se nombra a una persona afín a La Libertad Avanza, se le exige un porcentaje del salario y se deposita ese dinero en cuentas que financian la maquinaria política del presidente Milei. Todo mientras se recorta, por la otra puerta, la asistencia a las personas mayores, enfermas o vulnerables.
UNA RED DE EXTORSIÓN EN LA SALUD PÚBLICA
El Gobierno, lejos de asumir responsabilidades, se esconde tras una coartada cínica. El portavoz presidencial, Manuel Adorni, declaró que “no tenemos absolutamente nada que ver” y descargó toda responsabilidad sobre la Justicia. Pero los denunciantes no son opositores, ni sindicalistas, ni periodistas críticos. Son personas designadas por el propio Gobierno de Milei, que ahora alzan la voz para no convertirse en cómplices.
Y mientras niegan responsabilidades, el Ejecutivo ha tenido que salir a responder por otro caso de corrupción flagrante: una compra de pañales para personas mayores por 460 millones de dólares, presuntamente con sobreprecios, mediante una licitación dirigida. Su defensa es, de nuevo, una cortina de humo: anuncian la entrega de pañales a domicilio como “reforma eficiente” que ahorrará 5.000 millones de pesos. Pero no explican por qué se compraron pañales con sobrecoste en primer lugar, ni quién se benefició.
Lo más grave de este escándalo no es solo el delito en sí. Es el desprecio brutal con el que se saquea una institución diseñada para atender a quienes ya lo han dado todo: las y los jubilados, los pensionistas, las personas mayores enfermas que dependen del PAMI para acceder a medicinas, tratamientos o atención domiciliaria. Milei no solo recorta sus derechos con la motosierra. Les roba también el dinero que les corresponde para financiar sus delirios ultraliberales.
Todo esto ocurre mientras el Gobierno sigue prometiendo que lucha contra “la casta”, en una puesta en escena cada vez más grotesca. Porque ¿qué otra cosa es una red de extorsión a empleados públicos para financiar un partido si no es casta? ¿Qué otro nombre recibe quien gestiona pañales para mayores como un negocio de 460 millones de dólares, si no es corrupción?
Las y los jubilados argentinos están siendo utilizados como cajeros automáticos del partido gobernante. Se les roba en vida lo que cotizaron durante décadas. Se les niega una vejez digna para sostener la propaganda de un presidente que desprecia al Estado, pero se aferra a su aparato con uñas y dientes.
Y todavía hay quien se atreve a llamarlo “libertad”.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir