Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El activista palestino-español y el defensor brasileño de derechos humanos siguen retenidos tras el abordaje de la Global Sumud Flotilla en el Mediterráneo.
SEIS DÍAS MÁS DE DETENCIÓN TRAS EL ABORDAJE
Podemos ha exigido al Gobierno español que presione a Israel para conseguir la liberación inmediata del activista palestino-español Saif Abukeshek y de su compañero brasileño Thiago Ávila, retenidos por las autoridades israelíes después de la interceptación de la Global Sumud Flotilla en aguas del mar Mediterráneo la semana pasada.
La situación se ha agravado después de que un tribunal israelí haya prorrogado seis días la detención de ambos activistas, detenidos durante el abordaje de la Flotilla. No es un detalle menor. Hablamos de personas que formaban parte de una iniciativa civil y humanitaria, y que ahora siguen privadas de libertad bajo control de un Estado que acumula denuncias internacionales por su actuación contra la población palestina.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha denunciado en la red social X que distintas organizaciones están alertando de la violencia que Israel estaría aplicando contra los miembros de la Flotilla “secuestrados”. Para Belarra, la prolongación del arresto de Saif y Thiago es “totalmente intolerable”. La palabra no sobra. Cuando una potencia militar intercepta una flotilla civil y retiene a activistas, no estamos ante un trámite administrativo. Estamos ante una demostración de fuerza.
“¿A qué está esperando el Gobierno de España y la UE para actuar? Libertad inmediata para Saif y Thiago”, ha señalado Belarra. La pregunta apunta directamente al silencio institucional, a esa prudencia diplomática que tantas veces termina funcionando como cobertura política para quien tiene los tanques, las cárceles y los jueces de su lado.
LA PRESIÓN POLÍTICA COMO ÚNICA GARANTÍA
Irene Montero también ha elevado el tono contra la inacción del Gobierno y de la Comisión Europea. La eurodiputada ha recalcado que Israel “mantiene secuestrado a un ciudadano español” y ha advertido de que es urgente actuar para proteger tanto a Saif Abukeshek como a Thiago Ávila. Según Montero, “su vida corre grave peligro en manos de los genocidas” y solo la presión logrará que Israel los libere.
El caso golpea de lleno al Gobierno español y a la Unión Europea. Porque no basta con declaraciones genéricas, ni con comunicados medidos al milímetro para no molestar a Tel Aviv. Si un ciudadano español está retenido tras una operación militar contra una flotilla humanitaria, la respuesta no puede ser tibia. No puede ser esperar. No puede ser mirar hacia otro lado mientras pasan los días.
En nuestro vídeo sobre cómo continúa el secuestro de Saif y Thiago ya señalábamos la gravedad de una situación que no puede normalizarse: activistas retenidos por intentar romper el cerco humanitario, una operación en el Mediterráneo y una maquinaria política dispuesta a convertir la solidaridad en delito.
El problema de fondo es ese. Israel no solo castiga a la población palestina. También castiga a quienes intentan acompañarla, socorrerla o simplemente contar lo que ocurre. La lógica es transparente: aislar a Gaza, intimidar a las organizaciones humanitarias, perseguir a las y los activistas y lanzar un mensaje al mundo. Quien se acerque, paga.
Por eso la exigencia de Podemos tiene una dimensión que va más allá de la política partidista. La liberación de Saif Abukeshek y Thiago Ávila no debería depender de siglas, cálculos electorales o equilibrios diplomáticos. Debería ser una obligación democrática elemental. Defender a las personas detenidas por participar en una flotilla humanitaria no es una posición extrema. Lo extremo es aceptar que Israel pueda retenerlas sin una respuesta firme.
La pregunta sigue ahí, incómoda y necesaria: ¿qué más tiene que pasar para que España y la Unión Europea actúen de verdad?
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Taty Almeida no muere: deja una acusación eterna contra los verdugos y sus herederos
Taty Almeida murió el 14 de junio, a los 95 años, pero la noticia no puede escribirse como una necrológica amable. Sería casi una falta de respeto. Taty no fue una señora buena que “buscó a su hijo”. Fue una acusación viviente. Una mujer que convirtió el dolor en expediente político, la ausencia en pancarta y la maternidad en una forma de resistencia contra el Estado asesino, sus cómplices civiles y sus herederos ideológicos.
Su hijo, Alejandro Almeida, fue secuestrado y desaparecido el 17 de junio de 1975 por la Triple A, antes incluso del golpe militar del 24 de marzo de 1976. Tenía 20 años. Era estudiante de Medicina, militante, poeta. Un joven al que le arrebataron la vida, el cuerpo, la historia y hasta el derecho elemental de tener una tumba. Ese fue el método. No bastaba con matar. Había que borrar. Borrar nombres, borrar pruebas, borrar vínculos, borrar madres. Y ahí fallaron.
Porque aparecieron ellas.
Begoña Gómez y el jurado popular: cuando la justicia se entrega a nueve ciudadanos sin herramientas suficientes
La causa contra Begoña Gómez ha dejado de ser solo una causa judicial. Hace tiempo que es otra cosa. Una pieza más en esa trituradora política, mediática y judicial donde la presunción de inocencia se convierte en estorbo, el procedimiento en espectáculo y la toga en decorado. El 15 de junio, la esposa del presidente del Gobierno compareció ante el juez Juan Carlos Peinado en una audiencia previa de carácter protocolario. Sobre la mesa, el posible juicio contra ella, contra su asesora Cristina Álvarez y contra el empresario Juan Carlos Barrabés por presuntos delitos de corrupción en los negocios, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.
La fase de instrucción queda ya encaminada hacia la Audiencia Provincial de Madrid. Y ahí aparece la bomba procesal: un juicio con jurado popular. Es decir, nueve personas elegidas entre la ciudadanía podrían acabar decidiendo sobre un asunto contaminado desde hace meses por tertulias, titulares, filtraciones, bronca parlamentaria y esa mezcla tan española de ruido judicial y cálculo partidista. Qué podía salir mal.
Netanyahu sabotea el acuerdo mientras Israel sigue bombardeando Líbano
El acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán tenía que abrir una rendija. No una paz justa, no una solución profunda, no el fin de la maquinaria de guerra que lleva décadas triturando Oriente Medio, pero al menos una pausa. Un freno. Algo parecido a respirar. Sin embargo, Benjamin Netanyahu ha decidido recordar al mundo quién manda cuando el militarismo se siente impune: Israel ha seguido atacando Líbano incluso después del anuncio del pacto.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir