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Deliveroo ha anunciado que abandona España días antes de la entrada en vigor de la ‘ley Rider’.
La plataforma británica de reparto de comida a domicilio, , participada por Amazon, abandona España, tal y como ha expuesto CincoDías.
La compañía ha anunciado, a través de un comunicado, su intención de cesar la actividad en el país. Argumenta las dificultades para la viabilidad de su negocio en España, tras no alcanzar el rendimiento esperado.

La compañía ya reconoció el pasado marzo durante su salida a bolsa que podría salir de España y ha emitido esta mañana una nota en la que comunica su intención de realizar una consulta a sus empleados e instituciones sobre el cese de sus operaciones en España.
El economista Yago Álvare Barba alude a que la traducción literal de este suceso se debe a que «Deliveroo reconoce que sin explotar los falsos autónomos, su modelo de negocio nunca será rentable».
Traduzco: Deliveroo reconoce que sin explotar a los falsos autónomos su modelo de negocio nunca será rentable. https://t.co/44chJEamOm
— Yago Álvarez Barba (@EconoCabreado) July 30, 2021
Aunque en su nota Deliveroo no habla de la ‘ley Rider, el cambio que está acarrearía en su operativa parece que complicaría su situación actual. Pues desde el sector se ha indicado que la nueva normativa va a elevar los costes de la empresa.
El periodista José Verdú afirmaba sobre las palabras de Deliveroo que siempre» hay que aprender a leer entre líneas».
Siempre hay que saber leer entre líneas https://t.co/XWxvC2lzeS
— Jose Verdugo (@joseverdu_) July 30, 2021
La cadena de solidaridad Acción Planetaria afirmaba por su parte que «muchos de los negocios del nuevo capitalismo de plataforma no serían rentables ni siquiera posible si se respetasen los derechos de trabajadores y usuarios, y ni hablar de tributar de manera similar a otros sectores tradicionales».
Muchos de los negocios del nuevo "capitalismo de plataforma" no serían rentables ni siquiera posibles si se respetasen derechos de trabajadores y usuarios, ya ni hablar de tributar de manera similar a otros sectores "tradicionales" #digitalización #TransiciónEconómica #Deliveroo https://t.co/Gg7res0q4n
— Acción Planetaria (@tweetplanetario) July 30, 2021
El cese de la actividad de Deliveroo, según reconoce Eldiario.es, 2500 trabajadores, sin su puesto precario de trabajo y este sería uno de los puntos de mayor conflictividad sobre el cese de las operaciones de la plataforma de delivery.
El economista Carlos Sánchez Mato, ex el Ayuntamiento de Madrid ha aludido la empresa «respetando los derechos laborales» «dice que no hay trabajo». Por lo tanto, sentencia, «quienes piensan que esta es la vía que que haya creación de empleo yerran completamente».
Respetando los derechos laborales, Deliveroo dice que no hay negocio.
— Carlos Sánchez Mato?✳️ (@carlossmato) July 30, 2021
Quienes piensan que esa es la vía para que haya creación de empleo, yerran completamente. https://t.co/uBn4VvYXBF
Riders x Derechos, afirma rotundamente que el mensaje del delivery «es claro», «si han de cumplir con la legislación laboral, no les interesa seguir operando aquí». Por lo que la plataforma pro derechos de los raiders afirma que «si no quieren cumplir con el Estatuto de los trabajadores, nuestro mensaje es muy claro, que cierren al salir».
? Deliveroo anuncia que deja de operar en España.
— Riders x Derechos (@ridersxderechos) July 30, 2021
El mensaje es claro, si han de cumplir con la legislación laboral no les interesa seguir operando aquí.
Si no quieren cumplir con el Estatuto de los Trabajadores nuestro mensaje es muy claro, que cierren al salir. pic.twitter.com/vB7ZSig2GE
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Porque se puede prohibir la entrada a una persona, pero no a una idea. Se puede cerrar una frontera, pero no deportar una memoria. A Lumumba lo torturaron, lo fusilaron, intentaron borrar su cuerpo y convertir su nombre en una nota menor de la historia colonial. Fracasaron. Congo no olvida. África no olvida. Los pueblos saqueados no olvidan. Y en medio del negocio obsceno del fútbol global, entre patrocinadores, himnos vacíos y diplomacias hipócritas, esa imagen vale más que cualquier gol: un brazo levantado recordando al mundo que el colonialismo mata, pero la memoria vuelve.
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