Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Madres Contra la Represión y diversos colectivos ha solicitado la urgente rectificación de la Delegada del Gobierno en Madrid (PSOE).
Madres Contra la Represión junto a otros colectivos han lanzado un urgente comunicado en el que informan que «la delegada del Gobierno en Madrid (PSOE) prohíbe la concentración en solidaridad con los y las trabajadoras del metal en Cadiz y contra la represión.
Frente a esta el colectivo han manifestado un «profundo desacuerdo» y por ello exigen «una rectificación inmediata», ya que lo consideran «una decisión injusta que va en contra del derecho a la libre manifestación y cuyo sentido no es otro que mostrar el apoyo de la clase trabajadora madrileña con el pueblo trabajador gaditano».
Exigimos rectificación inmediata de la Delegada del Gobierno (@PSOE) ante la prohibición para celebrar una concentración en Madrid este #26N, en apoyo y solidaridad con lxs trabajadorxs del metal en Cádiz. Es una decisión injusta q va en contra del dcho a la libre manifestación. pic.twitter.com/yrnx7Dd0t8
— MadresCR (@MadresCR) November 25, 2021
Seguidamente han contextualizado que «en los últimos días, millones de jóvenes, trabajadoras y trabajadores de todo el Estado tenemos nuestros ojos puestos en Cádiz. La lucha que han levantado los y las trabajadoras del metal se ha convertido en un verdadero ejemplo de dignidad y en el que muchas y muchos nos vemos totalmente reconocidos en la batalla que están dando y en sus justas reivindicaciones. Contra la precariedad y el deterioro
de nuestras condiciones de trabajo y de vida, solo hay un camino que es el de la movilización».

No conformes prosiguen «la represión salvaje desatada contra nuestras compañeras y compañeros en Cádiz ha despertado nuestra más profunda indignación. Es absolutamente inaceptable que esa sea la respuesta del subdelegado del Gobierno en Cádiz y del propio Ministro del Interior a unos trabajadores que solo exigen unas condiciones dignas».
«Imágenes como la de la tanqueta recorriendo las barriadas populares
para amedrentar a la población, los botes de humo, las pelotas de goma, los golpes indiscriminados a estudiantes, trabajadores y personas mayores recuerdan a los tiempos de la dictadura franquista», continúan.
Por estos motivos, explican, «desde Madrid, multitud de organizaciones y colectivos hemos llamado a la solidaridad con la lucha del metal en Cádiz y contra la represión que nuestros hermanos y hermanas gaditanos están sufriendo».
«La respuesta de la Delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González Fernández, ha sido la de prohibir la concentración de solidaridad comunicada formalmente por diversas organizaciones para este viernes 26 a las 19 horas en Sol. Una prohibición torticeramente basada en “que este hecho no constituye una causa extraordinaria y grave a la que hace referencia la ley que justifique la urgencia de la convocatoria de manifestación”.
El periodista Miquel Ramos ha recordado que González Fernández es la responsable de «la misma Delegación del Gobierno que autoriza manifestaciones nazis en Chueca y desfiles fascistas en honor a Franco».
La misma Delegación del Gobierno que autoriza manifestaciones nazis en Chueca y desfiles fascistas en honor a Franco prohibe ahora una concentración en solidaridad con los obreros y obreras de Cádiz. https://t.co/fUDfeDKC1o
— Miquel Ramos ? (@Miquel_R) November 25, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir