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El trabajo puede ser un lugar difícil si se tiene como compañeros a personas tóxicas. A veces lo son porque critican constantemente, y otras porque hacen sentir a los demás incómodos o no suficientemente buenos.
Cuando se está rodeado de personas tóxicas es fácil acabar sufriendo el síndrome de estar quemado en el trabajo, también conocido como burnout. Se trata de un estado de agotamiento emocional y despersonalización que puede tener un efecto negativo en el bienestar emocional y en el rendimiento laboral.
Los compañeros tóxicos critican constantemente, hacen rodar chismes y rumores, hacen comentarios hirientes, no brindan apoyo ni están dispuestos a ayudar a otros cuando lo necesitan y, frecuentemente, perciben a sus colegas como una competencia en lugar de como compañeros de equipo.
Los motivos que rigen los comportamientos tóxicos son variados. Podemos hablar de inmadurez emocional, envidia, competitividad mal gestionada o incluso problemas en el diseño y organización de las tareas en el puesto de trabajo. Independientemente de su origen, resulta clave identificar cuanto antes este tipo de situaciones y actuar de forma veloz para minimizar su impacto tanto a nivel personal como empresarial.
¿Cómo sobrellevar a los compañeros tóxicos?
Si se está rodeado de compañeros tóxicos en el trabajo, hay algunas cosas que se pueden hacer para evitar el burnout. Aquí damos algunas ideas:
Establecer límites claros con los compañeros tóxicos. Si alguien está siendo demasiado crítico con nosotros o nos hace sentir incómodos, debemos decirle que no aceptamos su comportamiento.
Buscar apoyo de otras personas –en el trabajo o fuera de él–, no abandonar la vida personal y apoyarse en compañeros de trabajo que no sean tóxicos.
Mantener las distancias con los compañeros tóxicos. No se trata de evitarlos por completo, pero si se intenta pasar el menor tiempo con ellos es menos probable sufrir los efectos negativos de su comportamiento.
Enfocarse no solo en la presencia de compañeros tóxicos sino también en lo positivo que tiene el trabajo: tareas, personas, funciones… Una lista de lo bueno ayudará a tener una perspectiva más equilibrada.
Aprender a manejar el estrés para mantener el bienestar emocional.
Hablar con alguien, ya sea un amigo, un familiar o un profesional de la salud mental. Hablar puede ayudar a procesar los sentimientos y a encontrar soluciones para abordar la situación.
¿Qué pueden hacer las empresas?
Desde el punto de las organizaciones también se pueden llevar a cabo acciones para minimizar la incidencia de estas actuaciones:
Establecer normas claras sobre el comportamiento que se espera de los empleados en el lugar de trabajo. Esto incluye políticas y procedimientos para abordar cualquier comportamiento tóxico, como el acoso o la intimidación.
Tener bien definidas las funciones y las responsabilidades de los empleados minimiza las posibilidades de que surjan conflictos entre ellos. Las zonas grises son un caldo de cultivo para las personas tóxicas.
Ofrecer formación a los empleados para ayudarles a desarrollar habilidades interpersonales y de comunicación efectivas: capacitación en habilidades de liderazgo, resolución de conflictos y trabajo en equipo.
Fomentar la comunicación abierta y transparente entre los empleados y la gerencia. Se puede lograr mediante la creación de canales de comunicación formales e informales, como reuniones de equipo y encuestas de opinión, para que los empleados puedan compartir sus pensamientos y preocupaciones.
Promover la diversidad e inclusión en el lugar de trabajo, asegurándose de que todos los empleados sean valorados y respetados por igual, mediante políticas de contratación inclusivas y capacitación para prevenir comportamientos sesgados.
Ofrecer programas de bienestar para ayudar a los empleados a manejar el estrés y mantener una buena salud física y emocional. Esto puede incluir opciones para hacer ejercicio en el lugar de trabajo, asesoramiento y servicios de asistencia para la salud mental.
Fomentar un ambiente de trabajo positivo mediante la celebración de logros y reconocimientos, ofreciendo oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional, y promoviendo la colaboración y el trabajo en equipo.
Crear una cultura organizacional adecuada, fundada en valores de respeto.
En resumen, tener compañeros tóxicos en el trabajo puede ser difícil de manejar y puede quemar al trabajador afectado. Sin embargo, hay cosas que éste puede hacer para evitar, o aminorar, los efectos negativos: establecer límites claros, buscar apoyo, mantener una distancia saludable, poner el foco en lo positivo, aprender a manejar el estrés y hablar con alguien son algunas de las formas en que se puede proteger el bienestar emocional y evitar el burnout. Sin olvidar que no está solo y que puede haber opciones para mejorar su situación en el entorno laboral.
Iván Fernández Suárez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
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