Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Shutterstock / Stefanovic Mina
El alcohol está muy presente en redes sociales asociado a escenas placenteras y de diversión que los jóvenes observan y comparten. Esta presencia contribuye a banalizar el alcohol en sus vidas y a quitar importancia a los efectos perniciosos de su abuso.
Cartel de Menores SIN Alcohol, campaña de prevención del consumo de alcohol en Menores del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España.
Ministerio de Sanidad / Gobierno de España
Las campañas antialcohol dirigidas a jóvenes tanto en medios de comunicación tradicionales como en las redes sociales han mostrado una limitada capacidad para contribuir a desarrollar conductas saludables.
Como han venido mostrado diferentes estudios científicos, aun cuando los jóvenes conocen los efectos perniciosos del alcohol, desarrollan actitudes de resistencia, reacciones de autoafirmación, respuestas defensivas y neutralización de los intentos persuasivos de los mensajes institucionales.
Todas esas respuestas defensivas hacen que las campañas de prevención tradicionales no afecten ni modifiquen su conducta hacia el alcohol. Es, pues, necesario buscar nuevas estrategias educativas de comunicación que sean eficaces y consigan ayudar a los jóvenes a tomar conciencia de sus conductas favorables al consumo de alcohol y dotarles de recursos de prevención eficaces.
Conscientes de esta situación, Addict Aide, una organización que trata de concienciar a los jóvenes sobre el alcoholismo, puso en marcha en Francia una original campaña. La agencia BETC creó en redes sociales la campaña Like my addiction, en un intento de mostrar lo fácil que es pasar por alto los signos de adicción. En la campaña, Louise Delage, una joven parisina de 25 años, creó un perfil en Instagram. Sus fotos tenían subtítulos sencillos (“Relajándose con los amigos”, “Bailando”…). Los usuario de Instagram que veían el perfil desconocían que se trataba de una campaña. Solo un mes después, Louise ya había acumulado 65 000 seguidores y sus fotos habían recibido 50 000 “me gusta”.
Sin embargo, en el último post se descubrió que era una cuenta falsa cuyo objetivo era mostrar a “una persona que la gente conoce a diario, pero de la que nunca sospecharíamos que es adicta”. En cada uno de sus 150 post, Delage aparecía con alcohol. Lo que buscaba esta campaña era intentar que sirviera de “revelador” para ayudar a las personas que luchan contra la adicción.
La campaña de BETC tuvo repercusión en la medida en que tuvo una respuesta masiva de “me gusta” en Instagram. Sin embargo, hasta hace poco no sabíamos si influyó en la gente contribuyendo a reducir la adicción al alcohol o si estas formas de comunicación alternativas a las campañas tradicionales pueden servir para frenar la influencia perniciosa del alcohol en redes sociales.
Campaña Like my addiction / Addict Aide / BETC.
Una intervención eficaz
En una investigación científica publicada recientemente hemos demostrado que este tipo de campaña, implementada en un contexto educativo, puede contribuir a que los jóvenes adquieran habilidades que les permitan estar mejor preparados para percibir la presencia de alcohol en las redes sociales, ser críticos con sus intenciones y desarrollar conductas más saludables en redes.
Un total de 124 jóvenes (71 mujeres y 53 hombres), entre 19 y 25 años, con cuenta activa en Instagram y desconocedores de la campaña Like my addiction participaron durante tres semanas en la experiencia. Esta se desarrolló en el Laboratorio LipsiMedia de la Universidad de Valladolid.
En una primera fase, fueron testadas numerosas variables que mostraban que los sujetos no eran conscientes de la presencia de alcohol en las fotos de Louise Delage en Instagram. Entre otros resultados, los participantes creían que, en general, la inclusión de alcohol en escenas de diversión y disfrute en redes sociales no influía en su conducta cotidiana.
En una segunda fase de la investigación, los jóvenes fueron divididos en dos grupos. Un grupo participaba en una puesta en común en la que se les informa de las características de la campaña Like my addition. Se les mostraron imágenes de campañas institucionales y tuvieron lugar conversaciones e intercambios de opinión acerca del alcoholismo en redes sociales.
La eficacia de la curiosidad y la intriga
En un segundo grupo, durante el mismo tiempo, se siguió también un proceso interactivo con los jóvenes, pero aquí el formador utilizó un procedimiento distinto denominado método dialógico-crítico. El formador siguió un proceso de “andamiaje” a lo largo de cuatro etapas formativas. En ellas, a partir de interrogantes que suscitaban curiosidad, intriga, reflexión y participación, los participantes iban experimentando tomas de conciencia críticas acerca de la manera en que el alcohol penetra de forma inadvertida en sus mentes a través de las redes sociales.
En una tercera y última fase, se midió la conducta en Instagram de todos los participantes durante una semana posterior a la sesión formativa. Los resultados mostraron que, mientras que los jóvenes del grupo control (conversacional) no habían cambiado su conducta en Instagram, los participantes del grupo dialógico-crítico sí habían modificado de forma significativa su conducta en Instagram. Justificaban este cambio afirmando que la experiencia en torno a la campaña Like my addiction les había hecho tomar conciencia del problema de adicción y que en ese momento cuidaban más lo que hacían en Instagram, los “me gusta” que daban y lo que compartían. Todo ello fue confirmado por los resultados del estudio en los que se añalizó su conducta real en Instagram en las siguientes semanas al período formativo.
El cambio en las políticas sociales antialcohol
En conclusión, este estudio científico muestra que el camino para prevenir a los jóvenes sobre los efectos perniciosos del alcohol no debe consistir en campañas institucionales que muestran, bien las consecuencias negativas, bien mensajes moralizantes o que apelen a la responsabilidad. Por el contrario, la vía que sugiere esta investigación del Laboratorio LipsiMedia es utilizar campañas que construyen relatos que pueden atraer a los jóvenes e implementarlas mediante un método educativo interactivo sencillo y eficaz (dialógico-crítico) que atrae su interés, les hace reflexionar y consigue que cambien conductas de riesgo.
Este método puede ser utilizado en la lucha contra la adicción al alcohol siendo de utilidad para las instituciones públicas, encargadas y preocupadas por la prevención de conductas adictivas.
Jesús Bermejo-Berros does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir