Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Shutterstock /Day Of Victory Studio
Once mujeres asesinadas a manos de sus parejas el pasado diciembre y tres en un solo día en enero. El 23 de enero un hombre con antecedentes por violencia machista fue detenido en Valladolid por supuestamente asesinar a cuchilladas a su pareja y a la hija de esta. No ha terminado el primer mes de 2023 y ya hay que lamentar seis víctimas mortales en España. ¿Qué está pasando? ¿Hay algo que provoque estas muertes? ¿Qué medidas se deberían tomar desde el punto de vista de los datos?
Aunque los asesinatos machistas parecían estar cayendo lentamente, se ha producido un pico excepcional en este tipo de crímenes en las últimas semanas (como se ve en los gráficos). Esto ha generado la alarma y la repulsa de más de cuarenta organizaciones, que piden que se les considere para el diseño de medidas de protección.
Mujeres víctimas mortales de violencia de género en España 2003-2023.
Delegación del Gobierno contra la violencia de Género / Gobierno de España.
Mujeres víctimas mortales en 2022 por meses.
EPDATA
Diciembre de 2022 ha sido el mes más trágico desde que se tienen datos, solo igualado por el último mes de 2008. Pero si se amplía el periodo de observación por mes, se pueden advertir subidas en los datos periódicamente entre junio y agosto y entre diciembre y febrero.
Víctimas mortales de violencia de género entre febrero de 2018 y diciembre de 2022.
EPDATA
Se ha especulado sobre si los repuntes están relacionados con el periodo vacacional y la convivencia entre el agresor y la víctima. No hay estudios conclusivos al respecto. Pero un análisis sobre el impacto de la pandemia de la Covid-19 y el confinamiento en la violencia machista indica que “la limitación de la movilidad” conllevó tanto “una disminución de las agresiones graves” como una “acumulación del riesgo que suponen estas circunstancias”. Es decir, durante la pandemia descendieron los asesinatos, pero no la violencia. Para las víctimas, el confinamiento significó su aislamiento, la disminución de sus oportunidades para salir de la situación de violencia y de recibir atención profesional.
Desde 2003, España registra los homicidios como violencia machista si el asesino y la víctima tienen una relación. A partir del 2021, la definición de violencia de género se amplió para incluir el asesinato de cualquier mujer o menor en el que se considere que el género ha desempeñado un papel. Para ello, las estadísticas se dividen en cinco categorías que van desde los homicidios vinculados a la explotación sexual, la trata o la prostitución hasta el homicidio de menores si se cree que el delito se ha cometido con la intención de hacerle daño a una mujer. Ahora se cuestiona cómo se usan los datos.
VioGén en el punto de mira
El Observatorio sobre Violencia de Género –que agrupa a cuarenta organizaciones– denunció que el sistema de valoración de riesgo había fallado: “Casi la mitad de las mujeres asesinadas en diciembre de 2022 habían denunciado a su agresor. Y cinco mujeres se encontraban dentro del Sistema de Seguimiento Integral en los Casos de Violencia de Género (VioGén). Según el Ministerio del Interior, en este sistema hay 74 656 mujeres con protección, de las cuales 17 se encuentran en riesgo extremo y 706 en riesgo alto”. El texto termina exigiendo “un cumplimiento estricto de las medidas de vigilancia y control”, incluyendo su “evaluación continua”.
Uno de los aspectos de VioGén que se pide mejorar es la determinación de nivel de peligro, ya que si han asesinado a una mujer considerada en riesgo bajo o medio es que ha habido una valoración errónea.
VioGén se estrenó en 2007. En 15 años, este programa ha evaluado el peligro de volver a sufrir malos tratos de 800 000 víctimas y se usa para activar medidas de protección. El sistema integra la información recogida por quienes toman declaración a la denunciante. La importancia de cada respuesta se pondera automáticamente y se arroja una evaluación de riesgo que, cuando es alta, activa medidas de protección policial. Estas pueden ir desde llamadas de seguimiento a poner un coche patrulla en la puerta.
El sistema se ha ido ajustando y el Gobierno trabaja en VioGén 2, que cruzará datos, además de con Interior y Prisiones, con Justicia y Sanidad, por ejemplo, para integrar información sobre las entradas en urgencias de las víctimas.
Pero hoy lo critican. Un reto es que quienes recaban la información tengan más y mejor formación y sensibilidad sobre violencia machista y eviten integrar en los datos sus propios prejuicios. Al margen de su eficacia, otro reto es su falta de transparencia. Fundación Éticas realizó una auditoría estudiando 126 casos y realizando 31 entrevistas con supervivientes de violencia machista. La auditoría concluye que:
VioGén no es transparente. Las auditoras no pudieron acceder a ningún dato o información del sistema.
VioGén no ha sido auditado de forma independiente, ya que las encuestas sobre su conveniencia “han sido realizados por personas que trabajan para el ministerio y las fuerzas policiales o tienen intereses creados”.
Aunque el Ministerio del Interior ve VioGén como un sistema de recomendación, “las altas tasas de aceptación prima facie (primera impresión) de los resultados algorítmicos (95 %) apuntan a un sistema automatizado que debe someterse a un mayor escrutinio”.
VioGén no involucra a las personas a las que está destinado. Las mujeres y las organizaciones de mujeres nunca han sido incluidas en su diseño. Además, el 80 % de las mujeres entrevistadas tenían comentarios negativos. Las quejas incluían desde no estar informadas de cómo funciona el sistema a que alguna de las preguntas que les hicieron no era clara.
Mientras que la opacidad de VioGén es criticada, otras voces la juzgan necesaria para garantizar la privacidad y protección de las víctimas. Sin embargo, no toda mejora es cuestión de datos. Para poder ayudar a todas las víctimas, las asociaciones exigen también un incremento los recursos para su protección.
Miren Gutierrez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir